SALUD

Descentralizan atención en adicciones y llevan el tratamiento a los barrios

La secretaria del área anunció la expansión de la red de asistencia a nuevos centros periféricos. El alcohol y el consumo de la denominada “pipa” encabezan el mapa de la problemática a nivel local
domingo, 12 de abril de 2026 · 08:45

El consumo problemático de sustancias es hoy una de las principales preocupaciones sanitarias de Villa Nueva. Así lo reconoció Noelia Franco, secretaria de Salud del municipio, en una entrevista radial. Y la respuesta institucional que anunció apunta en una dirección clara: acercar la atención a donde vive la gente.

Hasta ahora, la Red de Asistencia de Adicciones de Córdoba (RAAC) tenía su sede local en el CIC del barrio Los Olmos, donde funciona desde hace varios años con buena adhesión de usuarios y familias. La novedad es que ese servicio se extenderá a los centros periféricos inaugurados el año pasado en barrio Malvinas y en el anexo de barrio Costa de Oro. “Se nos ocurrió empezar a implementar esta nueva técnica de descentralización de atención a las adicciones”, explicó Franco, y subrayó que el objetivo es que quienes necesiten orientación, ya sea el propio usuario o un familiar, no tengan que desplazarse al único punto disponible.

 

Un problema que no es solo de Villa Nueva

La secretaria fue enfática al contextualizar la situación: el consumo problemático no es una particularidad local sino una tendencia en crecimiento a nivel nacional, que se entrelaza además con otra problemática en alza, la salud mental. Lo que sí es propio de la región es la falta de infraestructura pública para dar respuesta: no existen en la zona centros de rehabilitación ni lugares de internación de acceso gratuito. Todo el sistema de tratamiento intensivo funciona en el ámbito privado, con costos que quedan fuera del alcance de muchas familias, mencionó.

Frente a esa brecha, el municipio articuló una estrategia de gestión de becas con comunidades y centros de rehabilitación privados, para poder derivar pacientes que de otro modo quedarían sin atención. Es, admitió Franco, un parche frente a una carencia estructural que excede la escala municipal.

 

Alcohol, “pipa” y una franja etaria que preocupa

Consultada sobre qué sustancias predominan en el ámbito local, Franco trazó un perfil que sorprende por su amplitud. La primera problemática, dijo, es el alcohol, “una droga legal cuya normalización social dificulta el reconocimiento del problema y la adhesión al tratamiento”. Le sigue lo que se conoce como “pipa”, cuyo consumo “creció de manera significativa entre adolescentes y adultos jóvenes”. Completan el mapa el pegamento, la pasta base, la marihuana y la cocaína.

La RAAC atiende a partir de los 14 años, aunque Franco aclaró que, en la actualidad, todos los usuarios activos son mayores de edad. Esto no necesariamente indica que el problema no exista en menores, sino que la adhesión al tratamiento en esa franja es más difícil de sostener.

 

Talleres, vínculos y herramientas

Una de las características del abordaje que describió Franco es su integralidad. “El programa no se limita al tratamiento clínico: incluye talleres de actividad física orientados a manejar los síntomas de abstinencia, espacios de oficios como viverismo, y actividades artísticas, que el año pasado derivó en murales y pinturas”, contó. Indicó además, que el equipo que acompaña el proceso está integrado por psicólogos, psiquiatras y acompañantes terapéuticos.

Hay un reconocimiento explícito de que el usuario no siempre es quien da el primer paso. “Muchas veces el usuario no asiste a estos talleres, pero sí asisten las familias”, señaló la funcionaria. Y concluyó en que, “por eso los talleres para familiares forman parte central del dispositivo: la idea es dar herramientas a quienes conviven con la situación, aunque el afectado directo todavía no esté listo para pedir ayuda”.