Centenario del Parque municipal - En el marco del bicentenario de la ciudad

Nacido en octubre, hace 100 años

martes, 6 de octubre de 2026 · 08:30

Escribe: Luciano Pereyra especial para elDiario

 

El actual Parque Hipólito Yrigoyen de Villa Nueva constituye uno de los espacios públicos más significativos de la ciudad. Su historia no puede entenderse solamente como la creación de un lugar de recreación, sino como parte de un proyecto urbano más amplio, vinculado al crecimiento de Villa Nueva, a la relación con el río Tercero, a la comunicación con Villa María y a la modernización impulsada por las gestiones municipales de la década de 1920.

El 3 de octubre de 2026 el Parque cumplió 100 años desde su inauguración oficial, realizada el 3 de octubre de 1926 bajo el nombre de Parque Municipal Ramón J. Cárcano. Ese aniversario invita a recuperar su origen, su sentido histórico y su importancia dentro del proceso de transformación urbana de Villa Nueva.

La documentación consultada en los trabajos sobre la gestión de José Pérez Benítez permite reconstruir el proceso de formación del Parque, desde su proyección inicial durante la Intendencia de Juan López Castro, entre 1924 y 1925, hasta su concreción e inauguración durante el Gobierno municipal de Pérez Benítez, quien gobernó Villa Nueva entre noviembre de 1925 y mayo de 1936.

 

Contexto y gestión

José Pérez Benítez nació en Villa Nueva en 1894. Fue hijo de José Pérez Pazo y Francisca Benítez García. Realizó sus estudios primarios en la escuela Bartolomé Mitre y cursó estudios secundarios en Rosario. A comienzos de la década de 1920 se instaló comercialmente en Villa María, primero como representante de la firma La Cosechera y luego con la casa de café P.B., desde donde importaba café desde Brasil. También fue propietario del vivero La Panchita, ubicado en el sector donde actualmente se encuentra el barrio La Reserva.

Su vida pública estuvo vinculada al radicalismo y a distintas instituciones locales. Fue concejal, presidente del Club Jorge Newbery y colaborador del Hospital Pasteur y de clubes deportivos. En 1925 fue electo intendente municipal de Villa Nueva, venciendo al escribano Edelmiro Pérez, representante del partido conservador Defensa Comunal.

Su Intendencia se extendió entre noviembre de 1925 y mayo de 1936, convirtiéndolo en el intendente con mayor cantidad de años consecutivos al frente del poder local. La gestión estuvo atravesada por un escenario complejo: la crisis internacional del capitalismo, el golpe de Estado de 1930 y distintas dificultades económicas y sociales. Sin embargo, en el plano local, Villa Nueva vivió un proceso de continuidad política y de concreción de obras públicas que marcaron su perfil urbano.

 

Antecedentes del proyecto

Aunque la concreción del parque quedó asociada a la gestión de José Pérez Benítez, el proyecto tuvo su origen durante la Intendencia de Juan López Castro, entre 1924 y 1925. En ese período se impulsó la idea de crear un paseo público en el extremo norte de Villa Nueva, sobre la ribera del río Tercero.

La ordenanza del 3 de julio de 1924 autorizó al Poder Ejecutivo municipal a ceder gratuitamente al Gobierno de la provincia de Córdoba, por un plazo que no debía exceder los diez años, una fracción de terreno municipal de aproximadamente 30 hectáreas. El terreno estaba ubicado en el extremo norte del pueblo y limitaba al norte con el río Tercero, al este con la propiedad de Bernardina Carranza de Lascano, al sur con terrenos públicos municipales separados por la calle que luego recibiría el nombre de Rivadavia, y al oeste con la propiedad de Castañón.

El proyecto original incluía la formación de un vivero de plantas, un parque o paseo público y una avenida costanera. La obra sería impulsada por el gobierno provincial a través de la Escuela de Maestros Rurales de Villa María, actual IPET Nº 49. Este dato permite entender que el parque nació vinculado a la educación, la forestación, el embellecimiento urbano y la planificación pública.

 

La intervención de Cárcano

La construcción del parque contó con fondos provinciales durante el gobierno de Ramón J. Cárcano. El respaldo provincial fue decisivo para que la iniciativa pasara del plano de las intenciones a la concreción material. El proyecto fue acompañado por la Dirección General de Parques y Paseos Públicos, a cargo del ingeniero Jorge Blacque Belair, quien también había intervenido en el embellecimiento del Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba.

En 1926, Juan Manuel Pereyra señalaba que el gobernador Cárcano había ofrecido construir un magnífico parque en la orilla del río Tercero, destinado a ser un lugar de esparcimiento y reposo, y al mismo tiempo un lazo de unión con la vecina Villa María. Esta idea de lazo de unión es clave: el Parque no era una obra aislada, sino parte de una estrategia urbana que incluía el puente Alberdi, la avenida costanera, la avenida Carranza y la expansión hacia el sector que luego daría origen al barrio Villa del Parque.

 

Consolidación del proyecto

Cuando José Pérez Benítez asumió la Intendencia, el proyecto del parque ya estaba planteado, pero aún necesitaba definiciones técnicas, gestiones administrativas y decisiones políticas para su concreción. Una de las primeras acciones fue solicitar al gobernador Cárcano el envío de ingenieros para deslindar correctamente los terrenos destinados a la construcción del Parque.

La documentación menciona una nota enviada al gobernador, acompañada por una resolución del Honorable Concejo Deliberante, para la entrega de los terrenos donde debía efectuarse el parque y la avenida costanera sobre el río Tercero. Este paso era esencial porque la creación del parque exigía precisión en los límites, regularización de terrenos y articulación entre municipio, provincia y propietarios particulares.

La gestión de Pérez Benítez no solamente continuó una obra iniciada por la gestión anterior, sino que la hizo posible mediante trámites, expropiaciones, deslindes, convenios y decisiones de planificación.

El proyecto original contemplaba una superficie aproximada de 30 hectáreas. La ubicación elegida, en el extremo norte de la ciudad y sobre la ribera del río Tercero, otorgaba al parque un valor paisajístico y estratégico. En sus inicios, el Parque Municipal contaba con unas 4.000 plantas.

Además, la Municipalidad de Villa María se comprometió a establecer un vivero de plantas ornamentales, forestales y frutales, con la obligación de proveer al municipio villanovense las especies que necesitara. La función del vivero permite comprender que el parque no nació únicamente como paseo, sino como centro de producción vegetal y forestal.

Otro elemento importante era la calle Belgrano. La ordenanza de 1924 aclaraba que dicha calle, ubicada dentro del área proyectada del Parque, no podía ser clausurada porque permitiría el acceso al nuevo puente Alberdi, que se estaba construyendo y que sería inaugurado en 1930.

El Parque Municipal fue inaugurado oficialmente el 3 de octubre de 1926 con el nombre de Parque Municipal Ramón J. Cárcano, en homenaje al gobernador de la provincia de Córdoba, cuya participación había sido fundamental para la concreción de la obra.

La inauguración marcó un hito para Villa Nueva. A partir de ese momento, la ciudad incorporó un gran espacio público ribereño, pensado para el esparcimiento, la forestación, el descanso y la sociabilidad. En una localidad que buscaba recuperar protagonismo frente al crecimiento de Villa María, la obra tenía además un fuerte valor simbólico: demostraba capacidad de gestión, modernización y voluntad de progreso.

 

Las dificultades naturales

La ubicación ribereña del parque le daba belleza, pero también lo exponía a los problemas derivados de las crecidas del río. En enero de 1927 se comunicó al ingeniero Belair sobre los avances en el cuidado de las plantas y el combate contra las hormigas, pero también sobre el avance del río, que había barrido estructuras defensivas y llegado a afectar la barranca donde actualmente se encuentran los eucaliptos.

Este dato permite observar que la historia del Parque también es la historia de la relación entre Villa Nueva y el río Tercero. El río fue fuente de paisaje, identidad y recreación, pero también de amenazas, erosión e inundaciones. La construcción del parque implicó un intento de ordenar ese borde ribereño y de incorporarlo a la vida cotidiana de la ciudad.

 

Obras complementarias y vida social

En septiembre de 1927, Juan Fiorin trabajó en el Parque municipal y fue encargado de construir un quiosco artístico y dos portones de ingreso. La documentación recuerda además que, en sus orígenes, el predio estaba completamente alambrado. Estos elementos permiten imaginar el aspecto inicial del parque: un predio delimitado, con ingresos definidos, portones y un quiosco como punto de encuentro.

Con el paso de los años, el Parque municipal se convirtió en escenario de actividades sociales y educativas. El 21 de septiembre de 1934, con motivo del Día del Estudiante, se organizó un día de campo y una chocolateada en el Parque Municipal Ramón Cárcano. Este dato muestra cómo el parque rápidamente dejó de ser una simple obra pública para convertirse en espacio vivido por la comunidad.

 

El nacimiento del barrio

Uno de los aspectos más importantes de la historia del parque es su relación con la expansión urbana de Villa Nueva. El 27 de julio se envió al Concejo Deliberante un proyecto para autorizar al Ejecutivo municipal a lotear la zona comprendida entre el Parque municipal, el bulevar Juan Bautista Carranza y el núcleo poblado. Ese emprendimiento dio origen al actual barrio Villa del Parque.

La fundamentación del proyecto señalaba que esos terrenos llevaban más de treinta años en abandono y que esa situación frenaba el desenvolvimiento natural de la Villa. La intención era atraer población, generar un nexo entre los dos pueblos y evitar que pequeños propietarios y trabajadores tuvieran que edificar lejos de la jurisdicción municipal de Villa Nueva.

Aquí el parque aparece como motor de urbanización. No solamente embellecía la ciudad, sino que valorizaba terrenos, impulsaba el loteo, atraía vecinos y permitía unir el casco urbano con el sector ribereño.

 

Bibliografía y fuentes

Pereyra, Luciano. “José Pérez Benítez. Intendencia de José Pérez Benítez. Contexto de crisis internacional y golpe de Estado. Villa Nueva 1925-1936”. Documento de trabajo.

Pereyra, Luciano. “Intendentes Municipales”. Documento de trabajo sobre autoridades del Poder Ejecutivo en la historia de Villa Nueva.

Archivo Histórico Municipal de Villa Nueva. Libro de actas del Concejo Deliberante 1926-1934.

Archivo Histórico Municipal de Villa Nueva. Libro copiadores de notas 1927.

Archivo de decretos de la Municipalidad de Villa Nueva. Libro de decretos, folio 88, año 1925; decreto Nº 159, año 1936.

Imágenes aportadas por Luciano Pereyra para la presente monografía, mayo de 2026.