Así lo afirmó el historiador Luciano Pereyra, quien hizo un repaso histórico de la gran fiesta local, desde sus orígenes hasta nuestros días

“El Carnaval ya es parte de la identidad de los villanovenses”

Desde la fiesta en su origen católico, donde se permitían los excesos, pasando por los tiempos de las carrozas, hasta la versión más tipo “abrasileñada”, el también profesor compartió más detalles de su historia

El historiador Luciano Pereyra nació en Villa María y da clases en el Instituto Bernardino Rivadavia de Historia y Geografía. Sin embargo, desde hace mucho tiempo vive en Villa Nueva, por lo que gran parte de su corazón está allí, y por lo cual ha investigado y escrito gran parte del pasado de la vecina ciudad. Uno de sus libros es “Historias de Villa Nueva”, por lo que si alguien sabe sobre el  origen y desarrollo del Carnaval villanovense, que está a pocos días de comenzar, es él.

“En realidad, lo que son los festejos del Carnaval están vinculados a los orígenes clericales que tiene nuestra ciudad. Esta festividad fue parte de la liturgia católica, sobre todo en los tiempos de las Pascuas”, expresó Pereyra, quien recordó que la Iglesia no solo tuvo relación directa con esta expresión popular, sino que la misma también participó de los gobiernos habiendo tenido incluso sacerdotes que fueron intendentes.

Explicó que existen diversos documentos históricos “donde aparecen datos sobre el Carnaval en Villa Nueva, ya desde mediados del siglo XIX, puntualmente durante la coyuntura rosista, ente 1848 y 1851, donde hay cartas entre José Victorio López y Manuel Quebracho López, quien fue gobernador de Córdoba, en donde se habla de la prohibición del llamado ‘Juego del Carnaval’ por el tema de los excesos que se provocaban”.

“Se sabe que el Carnaval, dentro del catolicismo, es como un momento donde se permitían  realizar excesos. Pero en Villa Nueva, que era un pueblo que estaba dentro de la frontera militar, en la lucha contra los pueblos originarios, no se podía hacer mucho bullicio porque los militares quedaban expuestos a los indígenas”.

 

Carnaval  prehistórico

Esta festividad, señaló Pereyra, “no solo tenía que ver con juegos con agua y harina, sino incluso con cuestiones escatológicas, donde se tiraban con orina e inclusive excrementos, era algo medio turbio la cosa. Y eso está en los libros, e incluso en una visión bastante conservadora”.

“Después, en el siglo XX, ya se enfoca más al uso del agua, a los bailes y a la música.  Los primeros Carnavales se festejaron en el Club Alem, que este año cumple 100 años, y en otro club que no existe ya, el Belgrano, que tenía un cine en la esquina de Mitre y Marcos Juárez, y se hacían lo que se denominaban ‘reuniones danzantes’”, contó.

Además, el historiador explicó que el Carnaval estuvo muy vinculado a las coyunturas políticas “y del pulso político nacional, ya que durante el peronismo era más común que se llevara a cabo en libertad, mientras que durante las dictaduras o gobiernos más autoritarios o conservadores se reprimía un poco más”.

 

Inicia la evolución

“Antes de pasar a las características que tiene actualmente el Carnaval pasó por distintas etapas, hasta que se puso la mirada más en el tipo de Carnaval brasileño, puntualmente al Carnaval carioca con el rimo de la samba y las batucadas. Ahora, el Carnaval actual, al que podríamos llamar moderno, y que actualmente cumple 40 años, inicia puntualmente en 1986. Y este fue mutando, ya que las comparsas representaban a los barrios, y organizados por los centros vecinales, y además del baile y la música, iban acompañados de carrozas, algo que hoy en día se ha perdido”, recordó.

Indicó que la competencia se daba puntualmente no solo por las comparsas, sino también por la calidad de la carroza y se designaba a la Reina que hoy, como bien señala el profesor de Historia “cambió el término por Embajadora”.

“Es importante recordar que en el comienzo no estaban las batucadas, a las que ahora llaman baterías. Incluso durante los últimos años de los 90 y principios de 2000 aún se llamaban batucadas. Pero no muchos años antes, a principios de los 90, se bailaba con música grabada, del momento, no sé como los Auténticos Decadentes u otras bandas, lo que se escuchara, inclusive un cuarteto, y no había música en vivo ni de las que ahora llaman baterías”.

 

En la actualidad

Pereyra dijo que hoy en día el Carnaval es muy parecido al que se realiza en “Corrientes y en Entre Ríos, e incluso han venido grandes figuras de allá a capacitar a los barrios locales. Lo que se puede afirmar es que esta festividad, en su versión contemporánea, es parte intrínseca de lo  que son las y los villanovenses”.

“Hoy el Carnaval va de la mano de los tiempos globales y con el concepto de disfrute que tiene la sociedad actual. Es el evento más importante de Villa Mueva, mientras que hace 10 años quizás aún era el desfile el 25 de Mayo o la jineteada, la cual ya desapareció. Lo cual no quiere decir que la fiesta patria no tenga importancia, tiene gran arraigo histórico, pero no tiene el mismo nivel de organización y participación del municipio y de toda la comunidad”, afirmó.

Hoy el Carnaval, para el historiador, “ha dado identidad a las vecinas y vecinos de la ciudad”, además del “impulso económico que representa para el municipio”, recibiendo visitantes de toda la región, la provincia y otros puntos del país.

“Inclusive ha hecho que la gente de Villa María, que antes veía de reojo y hasta con desdén esta festividad, viene  y es parte también de todas las actividades, y en grandes cantidades. El Carnaval es parte de nuestra identidad e historia. Además, ha cambiado para bien, haciéndose más grande y de mucho mejor calidad. Porque además, te guste o no la esencia carnavalera, todos participan y disfrutan del evento, de una u otra manera. Y también hay que resaltar que históricamente, todos los gobiernos, de cualquier color político, le ha dado a la festividad un lugar fundamental como evento anual, que además, este año cobra mayor relevancia al ser su 40º aniversario y en el año del Bicentenario de la ciudad,  además de otros festejos como los 100 años del Club Alem”,  finalizó.