NUEVO CÓDIGO

Para el debate

miércoles, 13 de agosto de 2025 · 08:30

Los integrantes del Concejo Deliberante comenzaron a tratar el proyecto que incluye el primer Código de Edificación para la ciudad.

En la tarde de ayer, la iniciativa comenzó a ser desmenuzada junto a los autores de la misma, los tres profesionales que encabezaron la confección del proyecto, Javier Yáñez, Alejandro Pratto y Pablo Stelli, quienes el 10 de julio se hicieron cargo de la presentación oficial en sociedad.

Precisamente, el Proyecto de Cuerpo Normativo, que incluye el Código de Edificación entre sus partes, comenzó a recolectar algunas consideraciones para el debate. En esa línea, el arquitecto urbanista Iván Ureta compartió con elDiario algunas apreciaciones que surgieron de su análisis: en primer lugar, señaló que se aplica “un modelo conceptual obsoleto”, ignorando enfoques más actuales, en cuanto a la zonificación, marcando que llevaría a “una ciudad fragmentada, vulnerable ambientalmente y socialmente excluyente”. Sobre la propuesta de 28 zonas, indica que “choca frontalmente” con el paradigma de “la ciudad de 15 minutos”, dando prioridad al automóvil, y que prioriza la expansión horizontal sobre suelo rural; a la vez, marca “impactos sociales negativos, ya que favorece la especulación inmobiliaria y la exclusión de sectores medios y bajos”; riesgo de favelización y conurbanación programada en zonas vulnerables, especialmente entre ruta provincial 2 y Circunvalación”.

También, Ureta apuntó que “el Centro Histórico y Patrimonio está en riesgo, con progresiva degradación y pérdida de patrimonio por preservación estática”, más la “reducción del potencial inmobiliario y ausencia de estrategias de revitalización”.

Sobre la costa del río Ctalamochita y los espacios verdes planteó que el proyecto aborda un “tratamiento ambiguo que reserva la costa para usos institucionales y privados”, en tanto “limita la integración del borde costero como espacio verde público”. También indicó que “no contempla políticas para movilidad sostenible (ciclovías, caminabilidad, transporte público integrado) e ignora la Circunvalación como barrera física y social”. Cuestionó que “el Código se concentra en normar la constructibilidad privada, dejando el espacio público a criterio político circunstancial”.

Por último, el profesional sostuvo que “la implementación del Código Urbano-Rural de Villa Nueva, en su redacción actual, consolidará un modelo de ciudad fragmentado, ambientalmente insostenible, socialmente desigual, económicamente inviable y políticamente débil frente al (real estate) desarrollismo inmobiliario”.