El hecho ocurrido en tierras villanovenses que motivó el nacimiento de otro templo
La Basílica de Luján y la villanovense, unidas
Con una misa, recordaron los 150 años de la liberación de la familia Lazos. Hecho vital en la vida de Salvaire, cura que luego fundaría un lugar trascendentalCon una misa que fue presidida por el padre Maximiliano Savoretti, el pasado domingo se llevó adelante un evento a los fines de conmemorar los 150 años de la liberación de la familia Lazos, un hecho que conecta a la ciudad de Villa Nueva con la Basílica del Luján -en realidad, con el nacimiento de dicho templo de fe-.
La conmemoración de este hecho nace desde un libro escrito por el investigador monseñor Juan Guillermo Durán (N. de la R.: el padre Jorge María Salvaire y la familia Lazos, de Villa Nueva; un episodio de cautivos en Leubucó y?Salinas Grandes. En los orígenes de la Basílica de Luján; 1866-1977) y apoyo documental aportado por Jorge Daher -del Grupo Amigos del Legado Argentino (Gala)- y el doctor Jorge Valinotto.
En el marco de la celebración se recordó justamente la misión del presbítero Jorge María Salvaire, hoy en proceso de beatificación.
Fue justamente Salvaire quien en 1875 viajó, por pedido del arzobispo Federico Aneiros, para rescatar a los cautivos villanovenses retenidos por los ranqueles.
Según los estudios del investigador monseñor Juan Guillermo Durán, ese viaje marcó el nacimiento de un hecho histórico.
Y es que, de hecho, surgieron los votos que inspirarían a Salvaire a impulsar la construcción de la Basílica de Luján, iniciada en 1890.
En la ceremonia también se evocó que todos los hijos de Jacinta Rosales, madre de la familia Lazos, fueron bautizados en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario.
Sus restos descansan en el mismo templo, ubicado en calle San Martín, frente a la plaza Capitán de los Andes, reforzando el lazo entre la historia local y la devoción mariana.
Una placa ubicada dentro de la Basílica de Luján recuerda hasta hoy el papel fundamental de Villa Nueva en este episodio fundacional para la Iglesia argentina. En ese punto, Gala aportó un cuadro con una infografía realizada que, en los días venideros, será colocado en el templo villanovense.
Del evento formaron parte también autoridades municipales y provinciales.
Cronología de los hechos
Octubre de 1866: Jacinta Rosales, viuda de Lazos, y sus cuatro hijos, pobladores rurales de Villa?Nueva, fueron llevados cautivos por malones ranqueles.
Año 1871: se establece en argentina el padre Jorge María Salvaire, misionero lazarista nacido en Francia. Fue el fundador de la actual Basílica de Nuestra Señora de Luján.
Año 1872: Jacinta fue liberada y da comienzo su proeza para el rescate de sus hijos.
Noviembre de 1873: el padre Salvaire recibe la orden de sus superiores de organizar la “Casa Misión” de Azul, región fronteriza en aquellos años con los indios ranqueles. Jacinta, durante esos años, es ayudada por Salustiano Carranza, de Villa Nueva, comerciante y juez, que contribuye para que viaje a Buenos Aires y la vincula con José M. Lozano, acomodado comerciante porteño con amplias relaciones: Belisario Zapata, en Azul, propietario de la casa donde vivió Jacinta en tiempos de la misión a Salinas Grandes.
Mayo de 1875: el joven padre Salvaire, de 28 años, es comisionado por el obispo de Buenos Aires, Federico Aneiros, para rescatar a los cautivos de Villa Nueva.
Julio de 1875: Jacinta conoce al padre Salvaire y de aquel encuentro el sacerdote expresó: “La vista y la conversación de esta madre afligida ha aumentado en nosotros el ánimo de hacer el viaje”.
“¡Es claro que esta misión es fundamental para liberar a los cautivos de Villa Nueva, tanto por lo expresado por Salvaire como por el obispo Añeiros!” (textual del texto compartido por Gala).
Septiembre a noviembre de 1875: la misión rumbo a las tribus ranqueles da comienzo en septiembre y concluye con el rescate, el 22 de noviembre.
El padre Jorge María Salvaire, como misionero, vivió momentos cruciales. Su integridad física estuvo amenazada en los toldos del cacique general Manuel Namuncurá. Es allí donde realiza “votos o promesas” a la Virgen, expresándole que, si puede superar ese momento trágico, propagará la historia, difundirá su culto y construirá un nuevo santuario.
Todos los hijos de Jacinta fueron bautizados en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario.
Jueves 11 de noviembre de 1875: liberados los cautivos, comienza el regreso, acompañados por el padre Salvaire.
Lunes 22 de noviembre: Jacinta se encuentra con sus hijos en Azul. En principio, no los reconoce. Han pasado muchos años. Retornan juntos a sus pagos, desde Rosario a Villa María, en tren.
Navidad de 1875: puede nuevamente reunirse la familia Lazos en su paraje, en el mismo lugar donde comenzó toda la historia.
