OPINIÓN - El ser villanovense

Anclados en su propio territorio

domingo, 26 de enero de 2025 · 08:30

Escribe: Víctor Alvez
Especial

Se supone que lo que hoy se conoce como carnaval tuvo su principio en la Roma Imperial y en Grecia, pero de la misma manera se sabe que se institucionalizó por el siglo XII.

El poder de la Iglesia permitió esta fiesta “pagana” antes de La Cuaresma. Etimológicamente, sería algo así como “alejarse de la carne”, distenderse, para luego comprometerse a los cuarenta días con la muerte de Jesús.

Eran las clases populares, la plebe, la que hacía suya la celebración, mientras que las máscaras tapaban los rostros de quienes pertenecían a las clases altas (algo de eso perdura...).

Como todo festejo se arraiga en las clases más desposeídos para luego ser oficializado con el tiempo. Sin ir tan lejos en la historia, acá nomás, en el siglo pasado, le pasó al tango y al cuartetazo cordobés.

Villa Nueva, con sus más de veinte mil habitantes, hoy está dividida en dos sectores: la ciudad dormitorio, gente de Villa María radicada en su ejido municipal, y los vecinos originarios de la localidad.

Y es en estos últimos en quienes se consolida la verdadera identidad. Sucede que estos barrios autóctonos no tienen un “Súper Yo”, por lo que se atreven a lanzarse a la calle a demostrar su alegría y ponerse un conchero y un sostén con lentejuelas. Con esa certeza y esa seguridad identitaria, sostienen una fiesta “pagana” que los mantiene firmes en su idea de pertenencia.

Sin dudas, los Carnavales de Villa Nueva y su equipo de fútbol, Alem, sintetizan ese sentimiento de saber que están anclados en un territorio que es suyo.