Los vecinos de barrio Golf habían elogiado primero la limpieza del sector
Como lo advirtieron: volvió a ser basural
La semana pasada cuestionaron que el municipio colocara un cartel habilitando un “Punto Verde”. Lo quitaron, pero no recolectaron los restos de poda ni los residuos que arrojaron en la zonaLos residentes del sector norte del barrio Golf, próximos al río Ctalamochita, en cercanías del nuevo puente General Brigadier Juan Bautista Bustos, advirtieron la semana pasada sobre las acciones del municipio, que habilitó un “Punto Verde”, y señalaron que se convertiría otra vez en un basural a cielo abierto.
Las autoridades municipales justificaron la decisión, en un principio, pero luego accedieron a retirar la señalización, para trasladarla en otro sector a definir.
Los vecinos y vecinas de este barrio anticiparon que, tras haber concretado el municipio la limpieza de la costa y una manzana que por muchos años demandó trabajos, gestiones y reclamos ante el estado villanovense, no era una buena medida habilitar un punto donde arrojar los desechos de la poda del propio sector, incluso con el compromiso de retirarlo con frecuencia semanal. Es más, destacaron que, a partir del trabajo conjunto, se logró culminar la iluminación de esa calle (Cardiel) y hasta corregir la traza de la misma hasta su intersección con Lago Muster, por la costa.
Sin embargo, y a pesar que retiraron la cartelería, la poda (que arrojaron vehículos de carga supuestamente autorizados por el municipio) y algunos desechos más, continuaron a lo largo de la semana que termina y no hizo más que convertirse en “llamador” para que otros desaprensivos vecinos (generalmente de barrios colindantes, señalan) sumaran residuos a las pequeñas montañas que se van formando allí, al “fondo del barrio”.
Cajas. La caja de un TV led de 75 pulgadas. Ropa, botellas, un colchón, canastos, bateas de plástico, ramas, ramas y más, componen otra vez el paisaje.
Los vecinos lo advirtieron y se cumplió. Otra vez, como desde hace muchos años y a pesar del largo peregrinar por oficinas del municipio, vuelve a parecer un basural.
No lo pueden frenar
En la calle de la costanera, detrás del predio de la Asociación Obreros de la Industria del Transporte Automotor (AOITA), hay vecinos que siguen tomando ese punto como un punto de destino para todo tipo de desechos. Basura y residuos, desperdicios, material de descarte de diversos hogares conforman un cordón montañoso no tan alto, pero que se extiende por varios metros y es capaz de llenar tantos camiones como el municipio disponga. Porque desde la Municipalidad ya han realizado un visible esfuerzo por erradicar ese foco contaminante del lugar, pero no hay caso. No lo pueden frenar. “Como en otros puntos, se hace difícil disponer una guardia permanente para que cesen en esa actitud que perjudica a los vecinos del sector y a la ciudad”, dijo un funcionario de la gestión Tagni.
Días atrás, el municipio dispuso operativos de limpieza y mantenimiento de calles en otros sectores, pero “es de nunca acabar si no cambia la actitud de los vecinos”, deslizaron desde el edificio comunal de calle Marcos Juárez.
