Los Bomberos Voluntarios debieron asistir al centro educativo Pablo VI

Alerta por pérdida de gas en la escuela

El fuerte olor fue detectado por los directivos cuando llegaron al establecimiento de calle Deán Funes. No había alumnos a esa hora, todavía. Ya fue solucionado y desde anoche se dictan clases de manera normal

Cuando las primeras en llegar abrieron la puerta, el olor a gas las puso en alertas. Fueron cautelosas y no encendieron las luces, aunque todavía estaba oscuro. Iniciaron un recorrido hacia la cocina y, al abrir la puerta, confirmaron de dónde venía la peligrosa fuga de gas.

Las mujeres volvieron sobre sus pasos hasta la vereda. Una de ellas, la vicedirectora de la Escuela Especial Pablo VI, Luciana Tesán, junto al personal que la acompañaba, llamaron de inmediato a los Bomberos Voluntarios. La directiva agradeció la premura con que los servidores se hicieron presentes. También llegaron agentes de la Policía de la Provincia y de la Municipalidad, que a través del secretario de Gobierno, Sergio “Cacho” Aguilar, también convocó rápidamente a un gasista matriculado para solucionar el problema.

Mientras tanto, las docentes y la secretaria Evelina Lamberti dieron cuenta de la situación al alumnado y sus padres, además del municipio de Ausonia, que a diario se hace cargo del envío de dos estudiantes a este centro educativo.

El despliegue de bomberos y uniformados sobre esta cuadra de calle Deán Funes  alarmaron a la población, aunque a esa hora, cuando las docentes detectaron la pérdida, las 7.20 de la mañana, insistieron, no había alumnos, no se tuvieron que retirar, no debieron realizar evacuación alguna y no pasó a mayores. Aclararon, sin embargo, que se trataba de una jornada normal, aunque todavía no estaban presentes todos los chicos y chicas que asisten día a día, ya que ingresan a las 8. Explicaron que la jornada de capacitación institucional, en el caso de las escuelas especiales, se había desarrollado el martes (ayer fue en los demás centros educativos de la provincia, en todos sus niveles).

En diálogo con elDiario, Tesán y Lamberti remarcaron el agradecimiento a Bomberos, a la Policía y a la Municipalidad, que hizo a la intervención de un gasista matriculado y ya anoche todo estaba normalizado, por lo que el CENMA Villa Nueva pudo utilizar las instalaciones, como lo hace de manera habitual, y hoy, la comunidad educativa de la Escuela Pablo VI volverá a asistir a clases.

 

Donde había un anafe

Sobre la pérdida de gas, la vicedirectora explicó que ocurrió en una cocina, ubicada en el sector este del edificio, donde muchos años atrás estuvo conectado un anafe, pero que cuenta con una llave, que siempre estaba cerrada.

Esta parte de las instalaciones no es compartida entre las instituciones que funcionan bajo el mismo techo, pero, de acuerdo a  los testimonios recogidos entre el personal y los especialistas que asistieron ayer al establecimiento, la llave fue abierta, vaya a saber por quién y por qué motivo; en tanto, al parecer, era mucho el gas acumulado en esa habitación y, de no haber advertido el olor o actuar de otra forma, las consecuencias podrían haber sido otras. La comunidad del Pablo VI salvaron el día.