Acto y desfile para conmemorar el 214º aniversario de la Revolución de Mayo

Un desfile de plena participación

El pueblo colmó las gradas y cada lateral de la avenida central del Parque para disfrutar del desfile, a pesar de la fría mañana. Más de 100 instituciones fueron parte de esta celebración

Maru desfiló junto a los compañeros de su promoción. Pasó frente al palco y desconcentró en la rotonda. Dio la vuelta, caminó unos 500 metros y subió a su caballo, para recorrer otra vez la avenida Coco Cáceres y pasar otra vez ante las autoridades y el público que se dio cita en el Parque Municipal Hipólito Yrigoyen, en el Día de la Patria.

Maru eligió pasar dos veces, como otros tantos villanovenses que ayer se dieron cita en la conmemoración del 214º aniversario de la Revolución de Mayo. Para ella fue muy importante poder hacerlo y resume el sentido de pertenencia de una ciudad que volvió a poder realizar el desfile en sus Fiestas Mayas, ese que se vio truncado desde 2019, por la pandemia de Covid y por cuestiones climáticas en las últimas ediciones.

Así, la comunidad se congregó y dio marco multitudinario. Colmó las gradas y vistió de uniformes y celeste y blanco ese lugar que por primera vez albergó la festividad tan sentida para los argentinos y argentinas.

El comienzo sucedió minutos después de las 11, cuando el intendente Ignacio Tagni llegó a caballo también, acompañado por tradicionalistas que acompañaron esa entrada. Mientras los conductores del evento, Leo Roganti y Lucía Díaz, referenciaron que Villa Nueva se encamina a celebrar los 200 años de esa historia que comenzó como el Paso de Ferreyra, una posta en el Camino Real. De inmediato presentaron al cantante cruzdelejeño Jairo, que puso voz al Himno Nacional y las banderas en alto jerarquizaron un momento histórico. Los presentes lo abrazaron en el final con un rotundo aplauso. El cantor agradeció y compartió: “Acá no hay frío que valga, porque tenemos el corazón enardecido, caliente”, mientras una gélida brisa buscaba calar en los abrigos del público y el sol avisaba su presencia de mayo.

El cura párroco Maximiliano Savoretti, a cargo de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, ofreció la bendición al acto y en su mensaje señaló "ese amor que restaura, que sana, que une, ese amor que hace patria", en tanto pidió por "aquellos que están pasando por momentos de lucha, de prueba, de necesidad y de dolor".

A su turno, el intendente Tagni hizo una mención a la reunión del pasado miércoles, un encuentro de “referentes de distintas fuerzas reunidos por lo que creemos es lo mejor para la ciudad”, además repasó que “la primera inversión de la gestión fue en salud” y en educación”, y que “se han equilibrado las finanzas del municipio”, entre otros puntos de un discurso medido y acotado. “Hoy, pensando en aquel mayo de 1810, con democracia, libertades e independencia, no tengo dudas que vamos a lograr esa Argentina que tanto soñamos”, cerró.

“Estamos muy felices. Hace cuatro años que no se podía hacer, por distintos motivos. Participaron más de 100 instituciones, tuvimos al número uno cantando el Himno, Jairo, y son los villanovenses los que ofrecieron este regalo a toda la región. El Parque era el lugar para hacerlo”. Ignacio Tagni Intendente de Villa Nueva

Desde el cielo

Las autoridades procedieron a iniciar el operativo con las formaciones y dar paso al desfile. Dos aviones surcaron el cielo sobre la avenida del Parque, uno de ellos con una enorme bandera y tres corazones rojos. Integrantes locales del vecinalismo y de la Fundación Alta en el Cielo comenzaron a desandar el pasar de las instituciones, con su extensa Bandera, custodiados por miembros del Centro de Veteranos de la Guerra de las Islas Malvinas de Villa María y la Asociación de Granaderos Reservistas. Le sucedieron personal y asistentes del Hogar de Día Doctor Amadeo Sabattini, de la Escuela Especial Pablo VI, las tres Sala Cuna, los jardines de infantes, las escuelas de la ciudad en todos sus niveles, el CENCAR y los demás centros para adultos, divisiones de establecimientos educativos de Villa María marcaron su presencia, los locales de diversas disciplinas y actividades formativas y recreativas, los Bomberos Voluntarios de la ciudad y el cuerpo de servidores villamarienses, las fuerzas de seguridad, de la Escuela de Cadetes, en una lista interminable de más de 100 formaciones que llevaron su pancarta, banderas y orgullo de pertenecer y estar, de participar. La última parte tuvo a más de 20 agrupaciones gauchas y centros tradicionalistas, de la localidad y de la región, que luego fueron parte de la demostración de destrezas criollas organizada en conjunto por el municipio y la Agrupación Antonio Rivero. El sol ya se había sumado a la fiesta y los patios de comida, el mate y los fuegos fueron parte de la desconcentración del desfile y el paso a disfrutar de todo el Parque.

Las autoridades bajaron entonces del palco, justo cuando un grupo de jóvenes se incluyeron en la festividad patria convidando a ellos la pasta frola que elaboran desde un grupo que impulsa un vecino de la ciudad.

El pueblo volvió a tener su paso de gala en mayo, esta vez en el Parque.

 

Errar es humano

Entre tanta lista de instituciones participantes en el multitudinario desfile de ayer en el Parque, unos de los conductores del mismo, Leo Roganti, se apuró en leer la pancarta del Programa Avanzado de Educación Secundaria y siguió su perorata motivacional, “porque en algún momento de la vida hay que terminar de estudiar...”, pero se trataba, justamente y nada menos, que de la primera promoción de egresados de la Escuela PROA, la que comenzó funcionando en la Casa de la Cultura y el año pasado pudo estrenar su dotado edificio en barrio El Vallecito. No cayó muy bien en la comunidad educativa, pero saben que errar es humano.