El Concejo Deliberante derogó la Ordenanza que impedía continuar la ejecución

Quitaron el freno al edificio del Golf

Los vecinos se quejaron por el accionar del Legislativo municipal. La presidenta del Cuerpo dijo que “no se puede poner en riesgo a una ciudad” frente a una demanda millonaria

“Deróguese, la ordenanza Nº 3383/23, en todos sus términos, debiéndose notificar al desarrollista del Fideicomiso Inmobiliario Balcones del Golf la presente Ordenanza de manera urgente, con copia al Expediente Administrativo de Planos Nº 7427/23”.

De esta manera, el Concejo Deliberante derogó la ordenanza que puso cierto freno a la construcción de edificios de altura en la ciudad y puntualmente al emprendimiento de seis pisos en barrio Golf, que ha iniciado la ejecución el año pasado, y desató la polémica por la oposición de un grupo de vecinos del sector. El objetivo, apuntaron, es “resguardar al municipio” ante una demanda millonaria iniciada por los desarrollistas de ese proyecto.

Parte de esos vecinos y vecinas advirtieron cierta premura y se congregaron frente al recinto legislativo villanovense de calle Sarmiento, donde los ediles adelantaron la sesión ordinaria para la jornada del miércoles, y a partir de las 17 comenzaron el tratamiento en comisión. Luego, alrededor de las 18.30, los seis presentes, Sandra Bailone (presidenta), Milena Pautasso (vicepresidenta), Sergio Mana y Amael Saúl (del oficialismo), más Guillermo Aiassa y Gisela Zanini (oposición), con ausencia justificada “por salud” de Ángelo Valenzano, aprobaron por unanimidad el proyecto de ordenanza enviado por el Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) que lidera el intendente Ignacio Tagni.

 

Vuelta atrás

La iniciativa da por tierra la antes impulsada por el propio mandatario el año pasado en calidad de concejal y frente a los mismos residentes del barrio Golf que pidieron que esa obra no se llevara a cabo, a pesar de haber sido autorizada por quien gobernaba entonces, Natalio Graglia.

En aquella oportunidad, se dio una sesión inédita e histórica en la que el oficialismo quedó en minoría, y Tagni, como presidente del bloque opositor, junto a Justina Pucci y Sergio Mana, lograron imponer la ordenanza 3383/23, derogada ahora.

Los cuestionamientos surgieron de inmediato porque, a pesar de lograr frenar la construcción, estaba “legislando hacia atrás”, de manera retroactiva.

Reclamo vecinal

El planteo de los vecinalistas es porque, de acuerdo a la información brindada por Pautasso, la derogación de la ordenanza 3383/23 permite la continuación de la obra  Balcones del Golf, y que “de no ser así, podría traer consecuencias jurídicas y económicas para todos los ciudadanos villanovenses”. Indicaron que continuarán “luchando por una nueva Ordenanza que regule los desarrollos inmobiliarios sin ser avasallados los derechos de los vecinos hasta contar con el Código de Edificación”.

Además, otro grupo había solicitado una “negociación” con el fideicomiso constructor para dotar al barrio de servicios que carecen en el sector norte del mismo, pero todo ello podría quedar en “la nada”, señalaron.

 

La nueva norma

El texto de la ordenanza aprobada el miércoles detalla también: “Determínese que ante la presentación de nuevos proyectos que impliquen la construcción de edificios habitacionales, construcción en altura de más de dos plantas, los mismos deberán contar con la firma aval del 75% de los vecinos colindantes en un radio de 150 metros, y posteriormente el DEM evaluará las condiciones técnicas de aprobación. El presente artículo tendrá validez hasta la aprobación del Código de Edificación de la ciudad de Villa Nueva”.

En su tercer artículo, la norma dispone que “será aplicable a todos los barrios comprendidos en la ordenanza 1757/10 y de similares características”, haciendo referencia a los sectores residenciales, en tanto que el articulado cuarto y quinto marcan que entra en vigencia a partir de la fecha de aprobación y que se derogue “toda otra norma que se oponga a la presente”.

 

Los argumentos

Sandra Bailone fue categórica a la hora de argumentar la derogación: “No podemos poner en riesgo a una ciudad, a la comunidad”. Sostuvo que “como concejal, se puede entender el reclamo de los vecinos de un sector, pero sabemos perfectamente que primero se debe resguardar al municipio”. “No había más tiempo”, dijo, para dar a entender el porqué de la premura manifiesta en el artículo primero, que manda notificar de manera urgente al fideicomiso desarrollista sobre esta decisión.

Acotó que la ciudad no puede enfrentar una demanda de estas características: “El problema es Villa Nueva y la situación económica a la que se expondría”.

Sobre las acusaciones de los vecinos, sobre los tiempos acelerados, Bailone explicó que “la sesión se adelantó por el feriado”, que “se trataron nueve puntos” en el orden del día, y que “la vicepresidenta informó lo actuado a los vecinos”. “No nos escapamos y no nos gusta que nos falten el respeto”, agregó.

También, entre los argumentos expuestos por el oficialismo, marcaron que “los vecinos nunca quisieron presentar un recurso de amparo (para detener la obra), para no exponer sus bienes” e indicaron que “los concejales no deben mandar a la ruina a Villa Nueva”.

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