Con más de 12 años de funcionar, hoy cada día recibe a más chicos que incluso se guardan comida para compartir con sus padres
Comedor Mana no da abasto
Una de la voluntaria nos contó que nunca se les había hecho tan difícil seguir funcionando, porque el precio de la comida es “una locura”. Ellos no reciben apoyo alguno del Gobierno ni institutos oficiales, tan solo donaciones y la ayuda de particularesEl Comedor Mana sigue, contra viento y marea, ayudando a los más pequeños, dándoles de comer todos los sábados, como viene haciéndolo desde hace más de 12 años. Sin embargo, hoy en día se complica darles de comer a los más de 100 niños (número que en estos tiempos parece crecer semana a semana) que se acercan al espacio abierto del barrio Las Quintas.
Sí, abierto. Porque a esta organización civil sin ánimos de lucro, que no recibe aportes ni ayuda de ningún Estado y que vive únicamente de la colaboración desinteresada de un grupo pequeño de particulares preocupados y comprometidos con el desarrollo de este proyecto social, le falta un lugar digno y techado para desarrollar esta gran labor solidaria.
Primero funcionó en un local que prestó un particular; luego, en una parroquia; pero desde hace dos años lo hacen prácticamente a cielo abierto, en la calle, y les prestan una pieza donde guardan mesas y sillas de cocina (si llueve, en esa misma pieza comen todos apretujados), por lo que siguen buscando un espacio más digno o, al menos, poder armar un galponcito para que las niñas y los niños tengan un lugar para comer tal como merecen.
“Somos cerca de 10 voluntarias que sábado a sábado cocinamos para que los niños tengan al menos un día de buen comer. No ha sido fácil, pero esto lo hacemos por amor, y es nuestro principal motor. Ya desde la pandemia se comenzó a complicar más por el tema de la inflación y la crisis económica que hubo, pero desde hace tres meses para acá es realmente impresionante lo difícil que es comprar la comida, porque cambian los precios semana a semana, o inclusive día a día”, señaló Celeste De Dominci, una de las coordinadoras y voluntarias del grupo.
Mucha hambre
Indicó que, más allá de que cada día que pasa es más difícil comprar la comida, lo que se está viendo es que las chicas y los chicos “están viniendo con mucha más hambre que antes, y la verdad es que nos parte el corazón, pero la realidad es esta, hay hambre, muchísima hambre, y es más que evidente”.
“Puedo afirmar que muchos de los chicos, a veces, comen de menos y se guardan parte de sus porciones para llevarles a sus padres, que evidentemente lo están pasando mal.?No estamos dando abasto. Algunos, pobrecitos, con el hambre que tienen, piden un poco más e igual se guardan lo que pueden para llevárselo y compartirlo con sus familias en casa. Así está la situación en este momento”, expresó.
El Comedor Mana fue fundado por Griselda Caryuzza, quien es la cocinera principal del comedor, “aunque muchas de nosotras también cocinamos en casa y llevamos de comer”.
“Nuestro objetivo es seguir ayudando y, de ser posible, tener un mejor espacio para hacerlo. Hoy más que nunca necesitamos la ayuda de particulares, quienes son lo que siempre nos han ayudado, y de todos aquellos que quieran y puedan hacerlo, para así sostener este sueño realmente altruista que es ayudar a los niños más humildes de este barrio villanovense”, dijo con emoción.
Para Celeste, las niñas y los niños, juntos a los voluntarios y todos lo que hacen posible que Comedor Mana funcione, “conformamos una gran familia, hay niños que son hijos de otros que fueron niños y también vinieron acá. Son ya 12 años y nuestra idea es seguir todo el tiempo que sea necesario, el tiempo que las infancias nos necesiten”. Ella sabe, porque la realidad no miente, que se vienen tiempos más difíciles, “pero aunque sean más y más niños, seguiremos haciendo todo lo que esté en nuestras manos para darles de comer. Apelamos a los buenos corazones en la ayuda para un espacio fijo o, al menos, apoyo para armar un galponcito. Toda donación será bien recibida. Dejo acá nuestro alias: COMEDOR.MANA.VN y nuestro IG: Comedor Mana”.
