DÍA DE VILLA NUEVA - 198 años
El Coco, en bici, hasta el cielo
?Coco no tenía problemas. Nos miraba, escondido entre cuadros de metal, manubrios, cadenas y coronas, y accedía a inflarnos la bicicleta. Promediaba el segundo milenio y la miseria se hacía sentir. “Si piensa que el aire es gratis, infle con la boca”, decían los carteles de muchas gomerías. Pero en la gomería de Oscar Cáceres no había tal cartel y nunca hubo tal problema. El ciclista, Coco tuvo tres bicicleterías. La última que habitó se encontraba al frente de la escuela República de Bolivia, sobre calle Deán Funes 1279.
Pasaron ya más de dos décadas desde su fallecimiento y su nombre sigue presente. En el ciclismo, como uno de los referentes y en el Parque Municipal Hipólito Yrigoyen, escenario donde tantas veces corrió y ganó. La avenida principal del pulmón verde hoy lleva su nombre.
Y Oscar Alejandro “Coco” Cáceres se fue en bici hasta el cielo. Tal como él lo quiso. Los médicos ya le habían dicho que se cuide, que se aleje de las competencias. Ya había tenido complicaciones, pero su pasión era su pasión. La muerte lo encontró compitiendo un domingo 14 de mayo de 2001 en General Deheza, fue un paro cardiorrespiratorio cuando sumaba 64 años. Se encontraba aún montado en su bicicleta, “porque no se sentía bien”, y cuando fue trasladado al hospital dehezino ya era tarde.
Cáceres había nacido un 13 de octubre de 1936 en San Agustín- en cercanías de Río Tercero- y a los 14 años se subió a las dos ruedas para no bajarse jamás. Mendoza, Buenos Aires, Santa Fe y Uruguay fueron algunos de los destinos donde llevó sus deseos. Llegado de Sanabria, muy rápidamente, él se aquerenció en la ciudad y la hizo propia.
Divorciado y con tres hijos, Coco abrazó la pasión en 1951 y solo en dos ocasiones había tenido que dejar de correr por lesiones que le produjeron dos caídas. Un golpe en la pelvis le había provocado estar internado durante casi un mes en el viejo Hospital Pasteur de calle Mendoza.
"En la sala ‘C’ del museo Regional Juan de Miranda, en la Casa de la Cultura y donados por su familia se pueden encontrar 64 cuadros, 22 diplomas, 31 banderines, 86 medallas, 61 copas y 548 trofeos, entre otras cosas". En su trayectoria de 49 años, Coco cosechó más de 600 lauros.
Sus restos descansan en el cementerio San José. Aquino, Ricca, Benítez, López, Peretti y Romero fueron los encargados de llevar el féretro desde la Parroquia Nuestra Señora del Rosario hacia el coche fúnebre, que fue seguido por un gran número de ciclistas.
