DÍA DE VILLA NUEVA

¿Cómo era que le decían?

En Villa Nueva no hay dos personas iguales. Para cada casa existe una reseña, un dato, un apodo… un “algo” que los diferencia y los trae a la memoria.

El Yuli Alassia y sus hijos Popy, Piquito, Mamón; el Mila Gatti, la Mary, el padre Pepe Luque, Pipío Martínez, Turco, Vasco, Gallego, Lungo Abate Data, Mono Mazzini, Chiquito, Cachiski, Tuli, Rambo, Moco, Marciano Paz, Beto Martínez de Alegría, Tuty Del Canto, Piquito, Totó, Cane y más. Son conocidos, son vecinos, somos nosotros porque “en Villa Nueva nos conocemos todos”.

Hoy, camino a su bicentenario, la ciudad supera los 20 mil habitantes, pero los mojones siguen estando y las referencias son imposibles de evitar. Solamente con una palabra, un apodo, hay una historia encerrada. Por eso, por cada uno existe un apodo y detrás de ese apodo una anécdota, una historia, un misterio y un mito.

Y eso abarca a todos, incluso los intendentes: el Carlitos, el Natalio, el Marcelo, el Reny… Así, Cacho, Pepe, Taca, Pichón, Manteca, Rengo, Pucho, Babalú, el Gallina, el Pollo, Coco, Coquito, Tonino, Colo, Piojo, Topo de barrio Florida, El Chispa de Los Olmos, Oreja, El Café de barrio Florida, Eushi González, el Chile, el Cacho que manejaba el 3, Tusam, el Tero, el Tetero, Carancho, el Colo Grande, el Colo Chico, el Colo que hacía bolas de fraile, el Colo de la gomería, el Payo de la bicicletería, Palomo, El Camel, Tití, Gato, Pulpito, Jarrito, Huevo, Balín, Pucho, los Turcos Elhall, Iguana, Muninga, Café Cardozo, Tuki, Coneja, Ruso, Manteca Martínez, Pelado, el Papillón, la Puchi, la Coli que tenía una despensa en el barrio San Antonio,  Cachula Márquez, Huevo, El Pinino Fernández, El Pini Bertuccelli, Gusano Gutiérrez, Panchito Pérez, Chueco Maestro, Pichón Sparza, Cachito Corazón, Cecha Vaudagnotto, Chopo y Chopito Morales; el Flaco Lavandina, el Mijito’mialma,  Chiche Molina, Nene Barcellona, la Chochona Paradela, la Carola, el Coco Juan, el Chino Zannini, el Sapo Maggi, Pipa Casei, el Topo Bailone, el Pelado mecánico de motos, el Chueco del Taller, el Negro Silvio el mecánico, el Chiva de barrio Los Olmos, el Sordo Pickenstainer, Dolfi Peretti, Perra Fernández, la Burra, el Batata, el Pajarito, la Fela Garlaschelli, Morrón, Bambino Guardatti, Topeca, Yiyí Aprile el Cabezón, Ricky, Topo, Kico, Panchito Bordini, Cuca Tulián, Cachavacha; el Brad Pitt y la lista sigue… A todos ellos, estas líneas que homenajean, sin saberlo, el sentido de ser villanovenses.