Sienten que el Estado no cumple, no está presente

“Los nadies”: ya no saben qué hacer para que les dejen de tirar basura

Vecinos del barrio Portal del Sur están preocupados porque un sector donde viven se está convirtiendo en un basural. Por otra parte, hablaron de un vado que está “destrozando” vehículos y de los robos “sin precedentes”
domingo, 6 de agosto de 2023 · 09:11

Un Fiat Palio blanco estaciona. Del auto bajan Edgar Crescinbeni, de 54 años, y Anabela Rubiolo, de 35. Ambos, él nacido en Villa María y ella en Olaeta, viven ahora en Portal del Sur, el barrio que tiene unos 25 años, que forma parte del ejido municipal de Villa Nueva desde 2019 y en el que residen unas 400 personas.

El Palio queda estacionado en la esquina de calles Diamante y Zafiro, donde está el problema, para que se note el problema:   el vado. “No pueden entrar los vehículos. No pueden cruzar acá”, dice Crescinbeni y explica que los camiones, sobre todo, lo pasan mal: en muchas ocasiones los ejes para tráiler les quedan enganchados en el vado que, dicen, apareció “de un día para otro”.

“El tema es que no se sabe quién hizo la obra”, dicen. Sin embargo, lo que se sabe es que “de un día para otro” ingenieros de la Dirección Provincial de Agua y Saneamiento (DIPAS) hicieron un “zanjón” por Zafiro que se dirige hacia ese vado. Ese “zanjón” también produjo más problemas: descalzó postes y plantas de casas que están por esa cuadra.

Lo que se entiende, en principio, es que se construyó para que funcione como desagüe para el agua que llega desde circunvalación.

Hay otra hipótesis. “Aparentemente fue la gestión privada de un vecino que tiene un lote muy grande por allá”, habla Rubiolo y con el brazo señala calle Zafiro al fondo. “Él decía que era de DIPAS. DIPAS no sabe nada. Vas a la Municipalidad y tampoco sabe nada. Apareció el vado y a todos los que vivimos de acá para allá nos complicó la existencia”, asegura.

El objetivo quizá sea que el vado funcione como desagüe. Pero, ¿para el agua que llega desde circunvalación o para desagotar el lote del vecino?

Los vecinos del barrio tienen claro algo: si cumple alguna función, la idea no es sacarlo. La idea es, por lo menos, entubarlo, colocarle una parrilla encima. La idea es evitar que siga siendo un peligro para los conductores que ni siquiera pueden verlo, porque la esquina tampoco está iluminada, a pesar de que la gente lo señalizó con cartelería que ellos mismos diseñaron.

“Nos está destrozando los autos. No hay mantenimiento”, remarca Crescinbeni.

De pronto llega otro vecino, se le acerca a Crescinbeni y dice: “Para que estemos todos atentos: lo que están robando no tiene precedentes. Es a la hora del día que sea y lo que venga: el casco, la moto, la rueda, un fierro, un alambre, un animal; todo lo que puede ser choreable, te chorean”.

“Es una mugre. Al tipo no hay forma de hacerlo limpiar, se enviaron notas y nada”, dice después Crescinbeni sobre un lote que está a sus espaldas y en el que hay un depósito. Ahora, por la temperatura, el pasto no crece. En verano, menciona, se convierte en un yuyal. Incluso, alguna de las cosas que se roban se esconden ahí. Con los días o las semanas, cuando las víctimas se resignan y se instala la calma chicha, los que robaron regresan, buscan las cosas y parten.

El hombre que de pronto apareció, de pronto se va. Crescinbeni y Rubiolo se suben al Palio y manejan hasta otro sector, cerca, a unos 200 metros, donde está el otro problema. Para ellos, el más importante.

Ella piensa y habla del Gobierno. “Nos dejaron completamente abandonados: uno porque todavía no entró, y el otro porque no lo votaron”, dice. Y agrega: “Es deliberado, ellos directamente se olvidaron de Villa Nueva”.

El problema es que en el barrio camiones del municipio están yendo a tirar basura: ramas y bolsas a montones en cualquier momento. Los vecinos no pueden comprenderlo: desconocen los motivos y nadie les ofrece respuestas desde el Ejecutivo.

La situación preocupa porque con el tiempo puede agravarse. Cuando Portal del Sur ingresó al ejido de Villa Nueva, a la gente le empezaron a cobrar impuestos a cambio de ninguna prestación: no tienen agua ni cloacas ni gas y el tendido eléctrico (no tienen luminaria pública) es de la Cooperativa de Electrificación Productores Asociados (CEPRA).

“Hay una total falta de planificación urbana: el único interés fue cobrar tasas de servicios. Seguimos viviendo en el campo, pagando impuestos a la Municipalidad, pero sin ninguna solución de las que le corresponden al Estado. No tenemos intendente”, dice ella.

Los vecinos escucharon, además, que les cobran porque utilizan “la Carranza, los semáforos, los adoquines del centro”.

Al agua la extraen de pozos, a través de perforaciones, y con la acumulación de basura el temor es el olor, pero principalmente que se contamine el recurso. “Las napas bajaron muchísimo”, cuenta él.

Quedan cuatro meses para que asuma Ignacio Tagni, el intendente electo. Mientras, los vecinos de Portal del Sur no saben qué hacer, con quién hablar, porque lo que se dice es sencillo, directo: “En el momento en que Villa Nueva dejó de ser útil a Graglia, él dejó de ocuparse de la ciudad. No están trabajando. No encontrás a más nadie del Ejecutivo”.

Nadie.