Atención al vecino - Barrio Prado Español
Malestar por “ruidosas juntadas”
Se quejan por las juntadas que cada noche convierten a la zona de la costa y calles aledañas “en tierra de nadie”. Al día siguiente quedan los residuos y la bronca, porque, además, “las autoridades municipales no dan respuestas” y desde las elecciones “están desaparecidos"“No solo es viernes y sábado o domingo. También los lunes, martes, miércoles, jueves…”. Vecinas y vecinos del barrio Prado Español expresaron su malestar porque “cada noche, hasta altas horas, muchos chicos y chicas llegan en moto a la bajada de la costa del lago (al costado del Club Náutico) y hacen de ese espacio “un boliche a cielo abierto, con motos de escapes ruidosos, autos, música muy fuerte, y picadas cuando llegan y salen”.
“Y toda la basura que generan queda ahí, hasta que algunos voluntarios la juntan”.
Cada uno de los residentes del sector que se reunió para hacer conocer la situación va aportando datos y todos llegan a la misma conclusión: “Hace tiempo que pedimos soluciones y el municipio no hace nada. El jueves anterior a las elecciones para intendente hubo una reunión y asumieron compromisos, pero desaparecieron. No se hacen cargo que deben gobernar hasta el 10 de diciembre”. “Están desaparecidos”, agregan. “Y nosotros, olvidados”, afirmó otro.
“Son juntadas muy ruidosas y molestas”, acotó otra mujer, quien puntualizó que la bajada está ubicada a la vera de Cervantes, entre el Náutico, calle González Camarero, y Manuel de Falla, abarcando (las arterias) García Lorca e Isabel La Católica”, la que tomarían “a contramano cuando se van”.
Estos encuentros que denuncian los vecinos se venían sucediendo “detrás del Anfi, en Villa María; después, atrás del monumento al Gaucho (frente a la Gruta de la Virgen de Pompeya), y los fueron corriendo un poco, pero hace desde la pandemia, cuando no podían ir a otro lado, los jóvenes comenzaron a reunirse así… Pero no se debe alterar la vida de los demás”.
También señalaron que “salen todos (en motos) a contramano”, por lo que creen “necesario prevenir”. Y dijeron que “pocos se atreven a decirles algo, porque nos sentimos desprotegidos”.
Propuestas y promesas
“Hubo propuestas para tratar de mitigar esta situación. Propusimos que se mejore la iluminación, que se instalen cámaras y se adopten operativos preventivos, porque, además, el municipio quería parquizar y brindar comodidades, pero no para que suceda esto, que altera al otro”, contaron los movilizados residentes del barrio. También apuntaron que se propuso vigilancia por parte de las autoridades, lo que “quedó pendiente, junto con una reunión con la comisario”.
Cada una de las propuestas fueron consideradas “en la reunión del jueves anterior a las elecciones (del 25 de junio) con el candidato Franco Graglia (Hacemos por Córdoba), actual subsecretario de Relaciones Institucionales; Claudia Arriegui (Atención al Vecino del municipio) y el presidente de la Capyclo, (Javier) Machado”, precisaron. “Prometieron todo, pero resulta que porque perdieron se olvidan que deben seguir gobernando hasta diciembre, no pueden abandonar la gestión”.
“No hay voluntad”, lamentó una señora.
Otra vez, marcaron que en ese espacio “no se pueden estacionar vehículos (está señalizado) y es un lugar que aprovecha la familia, hasta que se empieza a hacer de noche y vemos que no lo buscan controlar”.
“Tenemos derecho”
De los testimonios recogidos en el barrio, una mujer subrayó: “Nosotros, los moradores, tenemos el derecho de poder pernoctar tranquilos, pero las autoridades no velan por el bienestar de los vecinos, por el contrario, amparan a los forasteros y somos nosotros los que tributamos las tasas correspondientes. Por lo tanto, el Gobierno nacional, provincial y, en este caso, el municipal, deben velar por la seguridad y tranquilidad de los vecinos”.
