La importancia de “visibilizar” el fondo documental villanovense

Inventariar, una forma de resguardar lo propio

El director de Patrimonio Histórico contó detalles sobre las tareas que realizan en el?Archivo y destacó que es un trabajo del día a día

“El inventario es lo que le da vida al archivo”, dijo el responsable de la Dirección de Patrimonio Histórico y Archivo de Villa Nueva y habló de los inicios, del año en el que todo comenzó. Era 2017 y él, historiador, que hacía tareas administrativas, le presentó al intendente Natalio Graglia un proyecto que le permitió no solo empezar a trabajar poco tiempo después como encargado del Archivo Histórico, sino también -y tal vez principalmente- recuperar ese espacio que estaba cerrado desde hacía unos cinco años.

“Acá lo importante es que hay un inventario que no había, que no existía con anterioridad al proyecto de recuperación y reordenamiento y reapertura”, remarcó al respecto.

Este lunes, en el Instagram del Archivo se compartió un video que muestra el documento donde se desarrolla el inventario y, por otra parte, una fotografía donada por Germán Trillini en la que se ve a dos personas sentadas en la fuente original de la plaza Capitán de Los Andes y que sería, supuestamente, de 1950.

En este sentido, Pereyra se refirió a la importancia “de visibilizar el fondo documental”. De esta forma, es pertinente señalar que el inventario exhibe, en una columna, los fondos de procedencia. Allí, por ejemplo, se encuentra “Tribunales de Justicia”. De allí se desprende la serie “Juzgado de Paz” y en la descripción se apunta: “31 cajas de denuncias y sentencias”. Con respecto a la ubicación, se explica que están en las estanterías finales, a la izquierda.

Hay, por supuesto, más ejemplos. De los gobiernos (los primeros datan de mediados de siglo XIX), hay series vinculadas con el Concejo Deliberante, con Tesorería, Hacienda y Junta Electoral, entre otras.

Del Hospital hay un libro de registros.

Otro fondo de procedencia se denomina “Colecciones”. Aquí aparecen las series llamadas “Archivo familiar Blanco Villasuso”, “Archivo Luciano Pazos”, “Mitre”, “Armando Fonseca”, “Censos provinciales y nacionales (de 1776 a 1895)”, “Club Leandro N. Alem”, los diarios “El Chupaganzo” y “El Sol” y la revista “Nuestro Tiempo”, “Vilma Allasino” (que donó actas de reuniones de la Comisión del barrio La Floresta), “Marta Tymoschuk” (que entregó investigación sobre la comunidad ucraniana en la ciudad) e incluso la serie “Luciano Pereyra”, con información suministrada por él.

“Lo interesante de ese inventario es que es online: lo hemos compartido con la comunidad investigadora y tenés enlaces que te llevan a todo el material que está digitalizado”, remarcó el historiador, y precisó que uno de esos materiales, por ejemplo, es el libro de copiadoras de notas.

Y añadió: “De todas maneras, es una tarea que está muy lejos de estar finalizada: es algo cotidiano”.

 

El rol de vecinos

Los vecinos cumplen un papel significativo porque son, en ocasiones, quienes donan documentos. Sin embargo, contó Pereyra, se vuelve dificultoso que se involucren si no activan desde la gestión. “La gente, por ahí, tiene miedo de que no vuelva esa documentación”, comentó.

“Y después hay gente que sí, que cuando fallece algún familiar tiene un cierto nivel de conocimiento o de conciencia de resguardar y llama, pregunta y dona”, dijo. Uno de los ejemplos, indicó, es lo que ocurrió con la muerte de Fonseca, cuya esposa donó una biblioteca completa con libros de historia.

Por último, Pereyra sostuvo que más allá de que existen “fortalezas y debilidades”, es “muy positiva” la labor que realizan.