Desarrollo inmobiliario - Torres en barrio Golf
“El proyecto hoy está paralizado”
Desde el fideicomiso plantearon que están al borde desistir a la construcción del edificio que desató polémica por parte de los vecinos del sector. Sostienen que el proyecto “era muy sustentable”, con “una gran inversión” y generaría un centenar de puestos de trabajo directo“El proyecto era muy sustentable, con aprovechamiento de las aguas pesadas para riego, con paneles solares para dotar de energía los espacios comunes, tratamiento de pluviales con filtrado, jardín verde en la terraza… Pero el proyecto hoy está paralizado”.
Así lo dijo Julio Tarrés, uno de los encargados de administrar el fideicomiso que lleva adelante el proyecto de construir torres de seis plantas en barrio Golf, sobre avenida Humberto Barberis. Aunque insiste en hablar en pasado: “Era...”.
Tarres lamentó la situación, que pone al emprendimiento inmobiliario “en un 90% caído”. “Hasta tuvimos que sacar el cartel”, dijo, para lo que fueron intimados por parte del municipio. De todas maneras, dejó abierta una posibilidad: “Hay una lucecita de oportunidad para retomar, pero no me gusta cuando un proyecto va y viene”.
De esa manera se expresó en cuanto a tratativas, negociaciones y hasta posibles reformas planteadas. “Ya arrancamos con mala imagen y cuando hay polémica…”, dijo, preferirían cancelar. Arriesgó que podrían “ir a otro lado con esta propuesta, pero no con un edificio como este, con esta calidad”. Y preguntó: “Cuántas torres crees que hay en Villa María y Villa Nueva con departamentos de 120 metros cuadrados?”. En esa línea, Tarrés sostuvo que se trata de “espacios pensados para familias”.
Repasó que “el 80% del proyecto es sustentable, con infraestructura y mejoramiento, que pueden jerarquizar la zona, en una avenida ancha como Barberis, con 37 departamentos y 47 cocheras (con probabilidad de ampliar a 52), porque la mayoría de quienes van a vivir allí, pensamos, tienen dos vehículos”. Y marcó que “después del ruido de los vecinos y una decisión del Concejo Deliberante (crear una comisión interdisciplinaria para evaluar este tipo de construcciones en barrios residenciales), tenemos la obra parada”.
El administrador contó que había mayor factibilidad: “Se podrían haber hecho ocho plantas, pero se optó por seis”, que ocuparían dos terrenos de los tres ubicados en ese sector integrado al predio del Villa María Golf Club, de lo que se cedieron unos metros a las proporciones de la cancha.
Para explicar sobre la iniciativa a través de un fideicomiso, apuntó que se trata de “la forma jurídica más certera para ejecutar un edificio y todos los integrantes son solidariamente responsables”.
Por otra parte, Tarrés señaló que “un código de edificación nos hubiese protegido a todos”, y postuló que se busca “respetar las normas, incluso pensando en armonía con el medio, aunque no sean escritas, como dejar 11 metros de retiro”, desde la línea municipal a la torre, ejemplificó.
Por último, refirió que “la construcción tracciona mucho. Una muestra fue el Procrear. Es un rubro que moviliza mucha mano de obra, en tanto en este proyecto, que demanda mucha inversión”, estimó un centenar de trabajadores de manera directa, ya que en otra construcción que es la mitad de esta y se concluirá a fin de año, se ocupan 49 trabajadores en el lugar, sin sumar el corralón, los sanitarios, pisos, maderas, el almacén del sector, publicidad y más.
