Un 27 de abril, pero de 1852, el hijo de Quebracho dejaba la Gobernación de Córdoba
“Fue un personaje activo políticamente del siglo XIX”
Así describió el historiador Luciano Pereyra a José Victorio López, hombre que se convirtió en una personalidad significativa para la ciudad y que, entre otras cosas, se ocupó del Batallón LópezHay que remontarse a un 27 de abril, pero de 1852, un día significativo, no solo para la provincia de Córdoba, sino también para Villa Nueva: aquella vez, tras once días al frente del Gobierno de Córdoba, José Victorio López -que sucedió a su padre, Manuel “Quebracho” López (quien se desempeñó en el cargo entre 1835 y 1852), dejó la función en medio de la revolución que le puso fin al Rosismo.
Luciano Pereyra, el historiador que encabeza la Dirección de Patrimonio Histórico y Archivo, habló sobre Victorio López, hombre de gran relevancia para la historia villanovense.
En este sentido, contó que llegó a esta ciudad -en la que además muere el 3 de marzo de 1891 y fue sepultado en el cementerio San José- cuando tenía alrededor de 22 años para ocuparse del Batallón López, que antes era dirigido por su padre, “como comandante de la milicia de Paso de Ferreira”.
Al respecto, también apuntó: “El Batallón López era una milicia que custodiaba todo el frente de frontera que estaba comprendido entre Achiras, Río Cuarto y La Carlota”. Y añade: “José Victorio hace toda una carrera militar, desde 1845 hasta la caída del Rosismo, el 27 de abril de 1852”.
En este plano es necesario precisar que el Batallón -que se ubicaba en el actual solar del Palacio Municipal- estaba integrado por un cuerpo de caballería de línea, que tuvo por objetivo incrementar la defensa terrestre ante el bloqueo anglo-francés.
Cuando se da esta intervención, también denominada “Guerra del Paraná”, el Batallón, contó Pereyra, se transformó “Regimiento”. Y agregó: “Fue el famoso Escuadrón de Blandengues de la Villa Nueva, que estuvo integrado por afroamericanos”.
Después remarcó que “fue un personaje activo políticamente del siglo XIX, conjuntamente con Fernando Freytes (primer intendente de Villa?Nueva) y Salustiano Carranza (boticario)”. En esta dirección, refirió que Victorio López trabajó, entre otras cosas, como concejal y miembro de la corporación municipal.
La importancia de las cartas
Pereyra, por otra parte, resaltó que mucha de la historia acerca de Victorio López es conocida gracias a las cartas que se enviaban él y su padre, y que “son documentos que están en el archivo y un anexo”.
En esas cartas, dijo el historiador, hablan de cuestiones vinculadas con la vida cotidiana, pero también con la vida política.
Es en esos textos donde se menciona a la “Capilla de Los López”, construcción que antecedió a la actual Parroquia Nuestra Señora del Rosario (inaugurada en 1897). Asimismo, Pereyra comentó que Victorio López construyó el primer cementerio de Villa Nueva, “que estaba en la zona comprendida entre el cruce de las rutas 2 y 4”, donde se encontraba “el gabín del ferrocarril Buenos Aires al Pacífico”.
Resta decir que, a la vez, Victorio López creó el primer hospital de campaña y cumplió un rol significativo en el fomento de la educación.
