El Hogar de Día municipal organizó una actividad especial para mujeres de la tercera edad

“Agarrar el mundo con las dos manos”

Chola Farías e Irma Irusta, son dos villanovenses de 83 y 68 años. Ambas mujeres relataron sus historias y sus deseos para las nuevas generaciones en el marco del Día Internacional de la Mujer

Chola Farías e Irma Irusta, son dos villanovenses de 83 y 68 años, quienes ayer compartieron a El Diario un poquito de su historia y el significado que tiene para ellas el hecho de ser mujeres.

Bajo la consigna “Quiero... puedo y me lo merezco”, las mujeres debatieron sobre la importancia de su día

Las vecinas asisten al Hogar de Día municipal, donde se reunieron junto a otras mujeres de la tercera edad y debatieron sobre la importancia del Día Internacional de la Mujer, bajo la consigna Quiero, puedo y me lo merezco. Posteriormente, dialogaron con este medio.

Para Chola, tanto el Día de la Mujer como el Día de la Madre “son todos los días”. “Una mujer puede dar la vuelta sola, puede salir adelante sola, en mi caso quedé viuda y pude cuidar a mis tres hijos sola”, comentó.

Luego, la vecina precisó que en su primer matrimonio sufrió situaciones de violencia, no solo física sino también económica. “Mis hijos querían que me fuera de mi casa para protegerme, pero me quedé por ellos, para encargarme de su crianza. Dios es muy grande y se llevó a mi marido y me dejó a mí, pude criar a mis hijos y hoy estoy orgullosa de ellos”, aseguró.

Al vincular su propia historia con la que viven las mujeres en la actualidad, destacó que “la lucha de las mujeres debió haber tenido este auge mucho antes, ahora te escuchan cuando sufrís una situación de violencia”.

A su vez, agregó que “la violencia hacia las mujeres es algo que ocurre desde hace toda la vida, muchos años atrás”.

Por su parte, Irma también comentó sobre distintas situaciones de violencia ocurridas en su hogar por parte de su marido. “La mujer era una esclava, en mi casa no tenía derecho de barrer la vereda y poder charlar con la vecina, tenía que planchar, lavar y cocinar y pobre de mí si durante el mediodía no tenía pan fresco sobre la mesa. Después de mucho tiempo me separé y fue como salir de un baúl, pero antes tuve que luchar”, relató y continuó: “Cuando mi hija me planteó que quería ir al colegio secundario, tuve que enfrentarme a mi marido para que ella pudiera hacerlo, y luego con mi hijo fue igual”.

“También comencé a estudiar yo, porque estaba cansada de que me tratara como analfabeta. Fue un desafío que cumplí y pude demostrar mi capacidad”, afirmó.

 

“Disfrutar minuto a minuto”

Hoy, Irma afirma que su deseo es “disfrutar minuto a minuto”. “Me reúno junto a mis hijos y mis dos nietos, voy a la Iglesia y mientras mi cuerpo esté bien, voy a ayudar a quien lo necesite, es lo que a mí me hace bien, me llena el alma”, contó y agregó: “Es como que siento que ya está, ya no cargo ningún peso y me dedico a disfrutar de lo simple, juntarme a tomar mates con amigas, ir a la plaza, a tomar un helado, entre otras cosas”.

Chola, en tanto, está recuperando su salud luego de haber estado internada en terapia intensiva, pero dice querer “agarrar el mundo con las dos manos”. “Luego de enviudar me volví a casar, esta vez con un hombre bueno. Con él comencé a participar en torneos de bochas, donde pude conocer muchos lugares, incluso Buenos Aires. Después, empecé a bailar folclore, era pata de perro, pero me gustaba mucho”, relató.

A su vez, apuntó: “Me gusta mucho salir y mi hija me dice que me voy a poder recuperar y retomar algunas de mis actividades, así que estoy esperando esos momentos”.

Por último, tras consultarle qué mensaje le dejarían a las mujeres más jóvenes, Chola e Irma coincidieron en que “deberían pensar en cómo vivíamos antes y cómo viven ahora, pensar en cómo sufrimos las madres y abuelas y aprovechar esa libertad que tienen hoy por hoy”.

“También, creemos que deberían preocuparse un poquito más por los adultos mayores. Vemos muchos abuelos a quienes sus hijos no visitan o no se toman un ratito para saber de ellos, la vida es una cadena y todos somos importantes”, concluyeron.