El sector se ve afectado por los trabajos en la ruta provincial 2

Nuevo reclamo de los vecinos del barrio Ctalamochita

Los ciudadanos reiteraron su reclamo ante la obra que comenzó “hace casi seis meses” y “no avanza”. Además, advirtieron del peligro que representa actualmente dicho camino vial

Continúa el reclamo de los vecinos del barrio Ctalamochita ante las tareas de repavimentación que se están llevando a cabo en la ruta provincial 2. En diálogo con El Diario, los ciudadanos reiteraron la situación que atraviesan y que fue publicada por este medio hace un mes, el viernes 9 de diciembre.

En ese sentido, precisaron que luego de visibilizar el hecho, los trabajadores “tiraron una pequeña manta que hizo que pare el levantamiento de tierra”. Sin embargo, destacaron que el mecanismo “duró unos 14 días, pero ahora la ruta  nuevamente está en un estado  increíble de peligrosa y con mugre y tierra constante”.

“No hicieron nada, ya se van a cumplir casi seis meses de una obra que no termina. No hay nadie trabajando hace un mes y desde la empresa dejaron bolsas de cemento en el desagüe”, alegaron los frentistas y continuaron: “Esto ya esto no se aguanta más y sin los medios no tenemos voces”.

A su vez, alertaron: “Es un peligro porque por más que la ruta esté así, los camiones pasan a altas velocidades y entrar al barrio es muy difícil”.

 

La situación desde el inicio

Los vecinos ya habían acudido a este medio para visibilizar el peligro que representa actualmente ese tramo de la ruta provincial 2. En esa ocasión, dieron cuenta de la improlijidad con la que se lleva adelante la obra.

“Los trabajadores tiraron cal y se fueron. Es increíble la cantidad de camiones que pasan por este tramo y levantan tierra y cal y no podemos respirar”, había mencionado el grupo vecinal y agregado: “Estamos teniendo problemas con personas que padecen alergias o problemas respiratorios. Todo el tiempo estamos tapados en tierra”.

Los vecinos también comentaron otros problemas que ocasiona el levantamiento de tierra. “Es tanta que muchas veces la visibilidad es nula, no podés ver si se cruzan animales y atravesar la ruta es muy difícil”, precisaron.

Además, explicaron que tras tirar cal, los obreros “dejaron tiradas todas las bolsas en los desagües”. “Somos muchos vecinos que no damos más, entendemos que es un arreglo de rutas necesario, pero no pueden tardar tanto tiempo”, afirmaron.

Por último, afirmaron: “Al ser una obra provincial, no podemos reclamar al municipio, aunque sí ha respondido en pasar el regador. El tema es que con tanta frecuencia de camiones, el regador pasa y a los 15 minutos ya está seco y de nuevo la tierra y la cal vuela sobre las casas y afecta nuestra respiración”.