Los vecinos aceptaron la convocatoria de El Diario y nutrieron el suplemento especial de 16 páginas que publicamos ayer

Siguen llegando expresiones de afecto

sábado, 8 de octubre de 2022 · 08:54

Escribe

Ariel “Piquito” Allasia

Nombro a Villa Nueva y se me eriza la piel, se me aceleran los latidos y el pecho se me infla de una manera sobrenatural.

Es mi lugar en el mundo. 

Tuve la oportunidad de representarla en diferentes festivales a lo largo y ancho del país durante muchos años, y eso es una satisfacción inigualable. 

Toda mi vida está en esta ciudad, desde siempre y para siempre.

 

Escribe

Silvio Ramón Sánchez

Villa Nueva es la ciudad que me vio crecer, más allá de que nací en Villa María.

Puedo contarles tantas cosas lindas que no alcanzaría las páginas para poder narrar lo vivido en esta hermosa ciudad. Pero… puedo llamar al recuerdo para contar cómo fue mi barrio Villa del Parque.

Allí fue donde pasé toda mi infancia, donde los vecinos en épocas de verano se sentaban a tomar mate en la vereda o compartían eternas charlas. Eso fue a partir del año 1976, en la calle Rivadavia 682, porque antes vivíamos en la calle Córdoba 425 (mis padres le alquilaban en 1974 al Ruso Aquesta, según recuerdo).

Buscando recuerdos en mi mente, “puedo ver” aquel campito enfrente de mi casa en donde se disputaban los más aguerridos partidos de fútbol. Y la del fútbol, es una página que me lleva a comentar cómo fueron los principios del Club El Porvenir, en el cual mi padre Ramón Artemio Sánchez, trabajador ferroviario, junto a un grupo de personas decidieron refundar esta grandiosa entidad que sigue manteniendo su nombre en la actualidad.

Fue allá por el año 1983, en la manzana ubicada entre Sarmiento, Deán Funes, Rivadavia y Comercio, donde un grupo de personas (algunas ya fallecidas) tenía el sueño de que el club tuviera su cancha propia. Y lo lograron gracias a la donación por parte de la Municipalidad de las tierras comprendidas dentro de las calles citadas anteriormente.

Cabe aclarar que hablo de refundación, porque dicho club antes se encontraba en el barrio San Antonio, pero no tenía una sede propia. A partir de la reorganización y la incorporación de nuevas personas en la Comisión, se pudo lograr el “sueño de muchos”, tener su propia cancha con sede incluida.

Aquella comisión fue integrada por los señores Moretti, Salinas, el famoso Pescador Pedernera, el Buby Montes, Juan de la Iglesia (padre del actual periodista deportivo Petete De la Iglesia), Chueco Frígoli, Ramón Artemio Sánchez (mi padre, que era el tesorero), Androvetto y algunos más cuyos nombres lamentablemente no recuerdo bien, ya que era muy niño.

Esta pequeña historia que comparto es para todos aquellos villanovenses que no conocieron la historia de un club que hoy es un semillero de chicos que aman jugar al fútbol.

Ya que tengo la oportunidad de expresarme en este prestigioso medio, solo me queda decir: ¡Feliz Cumpleaños, mi Villa Nueva querida!

 

Agradecemos a quienes

participaron e hicieron posible el homenaje a la ciudad en su 196º aniversario, a través de nuestro suplemento