Villa Nueva - 196 años - Desde el reconocimiento a los que ya no están
Esa casa chica que se llama Villa Nueva
Villa Nueva es una gran ciudad con esencia de pueblo.
Los nuevos barrios custodian aquella tradicional Villa Nueva; han creado un gran cambio social. Sin embargo, el mismo no ha podido destruir las antiguas construcciones populares de aquel pueblo con su historia. Aquí, Juan es “El Juan” y Antonia es “La Antonia”, con sus virtudes y defectos…
En el escenario cultural, un gran porcentaje de ciudadanos son custodios aguerridos del patrimonio de Villa Nueva, desde una de las originales fuentes de la plaza Capitán de los Andes, el antiguo portón del Parque Hipólito Yrigoyen, el árbol recostado de la Casa de la Cultura, cada uno de los álamos que plantó el intendente Pérez Benítez en el Parque, las esculturas de Armando Fabre, hasta los versos de puño y letra de Pablo Granado, los ejemplares de los poetas y escritores que esta tierra villanovense supo parir, los “Rescatando Huellas” que “La Vidriera de la Villa”, a modo de homenaje, le dedicó al herrero, al panadero, al pintor o al político… ¡Algo así como un pueblo grande, que cuenta con muchos padres, madres e hijos que han sostenido, sin intervalos, su aspecto cultural!
Las peñas de entrecasa, los bares, el festival dormido, el club, los carnavales, siempre ocultaron talentos indiscutibles, los que a lo largo de su vida cantaron y bailaron para esta tierra.
Decidí, hasta cuando el destino lo indique, ser parte de esta Villa…. Porque siento profundamente, sin duda alguna, que este es mi lugar en el mundo, también que aquí sembré amigos y a una familia que amo, y aquí aposté toda mi realidad…
Gracias a esta tierra bonita que sostuvo mi andar y el de muchos; gracias a aquellos que ya no están y a los que quedan y mucho hicieron por su crecimiento, y que a pesar del mismo, hemos podido conservar en el alma y en nuestras costumbres esa casa chica que se llama Villa Nueva.
