Comunidad boliviana - En honor a la Virgen de Urkupiña

Habrá ceremonia y procesión

El evento se suma a los que se realizan en el país del Altiplano
sábado, 28 de agosto de 2021 · 08:43

?La comunidad boliviana de Villa Nueva, Villa María y la región tendrán durante la jornada de hoy su celebración religiosa en honor a la Virgen de Urkupiña, Patrona de la Integración Nacional de Bolivia.

La celebración, a nivel villanovense, se realizará con una ceremonia religiosa en la Parroquia Inmaculada Concepción, y posterior a ello se hará una procesión a pie por las calles de la ciudad, hasta un campo ubicado en cercanías a la ciudad, donde se está terminando de construir el templo en honor a la Virgen.

Es importante destacar que la celebración de la Virgen de Urkupiña es una de las fiestas populares más importantes de Bolivia y a partir de la gran inmigración de ciudadanos, se ha trasladado a distintos países.

Vale la pena destacar que el pasado viernes 6 se realizó un evento en la plaza, que también incluyó caravana, con motivo de un nuevo aniversario de la independencia del Estado Plurinacional de Bolivia.

 

Un poco de cultura

La Virgen de Urkupiña  es una advocación de la Virgen María Asunta, que se venera el 15 de agosto en la ciudad de Quillacollo, capital provincial a 14 kilómetros de la ciudad de Cochabamba en Bolivia.

Al respecto de su aparición, las fuentes documentales destacan que a fines del 1700 (hacia el sudoeste de Quillacollo), vivía una familia de campesinos quienes subsistían gracias a la utilidad de su pequeño rebaño de ovejas que se encontraba al cuidado de la hija menor.

La muchacha se dirigía a diario hacia las bajas colinas del frente de Cota, pasaba el río de Sapinku, donde había pasto en abundancia para su rebaño. Un día de agosto, se le apareció una señora quien tenía un hermosísimo niño en brazos, sostenían largas conversaciones en el idioma del lugar, el quechua.

La pastorcita jugaba con aquel niño en las aguas de una vertiente que brotaba de las rocas.

Desde entonces, casi siempre la muchacha demoraba al retornar a la choza de sus padres, por lo que éstos le preguntaron el motivo, la niña relató sus encuentros con la señora a quien llamaba “Mamita y el niño”. Decía que descendían a jugar con ella en la chimpa juturis, que así se llamaban y continúan llamándose las dos vertientes de agua clara y dulce situadas al pie de la colina. Al oírla, sus padres se alarmaron y se dirigieron repetidas veces a la verde colina para convencerse de los increíbles relatos.

Al reiterarse la visita de la "Mamita", la niña fue en busca de sus padres y éstos al Doctrinero (parroquia), y vecinos del rancherío, que anoticiados del acontecimiento decidieron cerciorarse de su veracidad, acudiendo al lugar donde la niña los guiaba. La Virgen, al ver que la pastorcita no aparecía se levantó de donde estaba y subió cuesta arriba el cerro, mientras la niña gritaba indicando con el dedo, en quechua "Jaqaypiña urqupiña, urkupiña", que en español significa "ya está en el cerro"", de ahí el nombre castellanizado. La señora al llegar a la cima, desapareció, pero lograron ver una imagen celestial que se esfumaba en la maraña de los algarrobales, cactus y ululas. Convencidos de que la visión era extraña, corrieron al pueblo. El párroco convocó a los pobladores, y junto a otras autoridades acudieron al lugar del prodigio frente a la ranchería de Cota. La multitud bulliciosa trasladó esta imagen a la capilla de Quillacollo y desde entonces es conocida como la Virgen de Urkupiña.

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