A través de una carta enviada a nuestra Redacción

Una vecina hizo pública la “mala atención” de su hija discapacitada

La mujer apuntó contra una clínica de la ciudad y más puntualmente contra uno de sus profesionales que, según ella, le dio el alta a su hija sin atender debidamente las lesiones que sufrió en un accidente en la vía pública
miércoles, 3 de noviembre de 2021 · 08:56

María del Carmen Campo, DNI 11.142.022 hizo pública su queja por la mala atención que recibió su hija discapacitada de parte de un profesional de la Clínica de Especialidades, luego de sufrir un accidente en la calle.
A  través de una carta enviada a nuestra Redacción, la mujer contó que su hija, Mónica Lorena Varas, de 41 años, sufrió un accidente en la vía pública que le ocasionó la quebradura y desplazamiento del maxilar a principios del mes pasado y que, luego de ser internada en ese centro de salud, el médico que la atendió le dio el alta sin informarle sobre la lesión y sin solicitar la cirugía para repararla.
“El 4 de octubre pasado, mientras íbamos caminando, mi hija se tropezó y cayó accidentalmente en la calle. Llamamos a los Bomberos y la llevamos a la Clínica de Especialidades, que es la que la atiende por la mutual que tenemos, Osecac.
Cuando llegamos, luego de la maravillosa atención de los Bomberos, la pasaron a la Guardia, donde ya la conocen, porque hace 19 años que se atiende en esa clínica. 
En ese momento me dijeron que había que hacerle una tomografía computada, con contraste color, y que me costaba 13 mil pesos. Les dije que solo tenía 5.000 pesos, me respondieron que era por reintegro, como vieron que me puse mal, porque mi hija perdía mucha sangre y no sabía si tenía la cabeza partida, me hicieron firmar unos papeles y finalmente se la hicieron. Mientras le realizaban el estudio veo que los médicos empiezan a correr, más tarde me avisan que a mi hija la pasan a terapia porque había tenido una convulsión.
Les dejé por escrito qué medicación darle y cómo debían alimentarla, ya que debe hacerse por una sonda, y hasta le llevé la comida desde mi casa, que me permitieron dársela esa noche. Al otro día me dejaron entrar cerca de las 11.30 y encontré a mi hija llorando porque no le habían dado el desayuno, a mi pedido, se lo dieron. Tampoco le habían dado la medicación que necesitaba.
Al rato la pasaron a una sala común, donde también tuve que solicitar que le dieran de comer. El miércoles, el doctor Hugo Mendoza le dio el alta, y a la noche gritaba del dolor, sin poder apoyar la cabeza, por eso el jueves volví a la clínica. Fui a la Guardia, donde la atendió un médico nuevo, que no la había visto nunca, le expliqué que había tenido un accidente, vio la tomografía y decidió volver a internarla y hacer una interconsulta con el cirujano. 
Hasta ese momento, no me habían dicho qué mostraba la tomografía. Le pregunté al médico de Guardia, me respondió que me lo iba a explicar el cirujano, pero nunca llegó. Mi hija estuvo con dolor toda la noche y se durmió de cansancio, siguió así al día siguiente, por lo que pedí que llamaran al cirujano. Como no venía, insistí con el médico de Guardia para que me dijera qué tenía mi hija, entonces, él me comunicó que tenía el maxilar quebrado y una parte desplazada hacia adentro, por eso era el dolor. El sábado le dieron el alta para que se fuera a casa y me dijeron que volviera el lunes. También me dieron el número de teléfono del cirujano para que yo misma lo llamara.
El lunes llamé al cirujano, me dijo que le habían hablado de mi hija, pero que nunca le habían pedido que fuera a verla a la clínica. Me atendió de manera excelente, y me dijo que, junto con otro profesional, iba a realizarle la cirugía en otro centro médico donde trabaja. Hasta ahora estoy esperando que la obra social me autorice la intervención, porque hubo que presentar informes médicos y la historia clínica, además de que otro profesional evalúe la cirugía, ya que mi hija es una paciente de riesgo.   
La queja es para la Clínica de Especialidades, y en particular para el doctor Hugo Mendoza, quien internó la primera vez a mi hija y luego le dio el alta, sabiendo lo que le pasaba, y sin avisar al cirujano.
Cuando tenés un accidente y vas a la clínica buscando que te atiendan, que te traten de esa manera, es lo peor que te puede pasar, y no es la primera vez que me ocurre, hace 19 años que mi hija se atiende en la Clínica de Especialidades”, dice el texto firmado por Carmen Campo, DNI 11.142.022.
 

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