El Expediente Nº 12, 1872
Mitos y verdades de la fundación
Los primeros donantes de tierras fueron Apolinario y Juan Bautista Carranza. Para el gobernador eran insuficientes...Existe un mito historiográfico en la historia local que hace referencia a la fundación de la ciudad de Villa Nueva: la desaparición del acta fundacional.
Los primeros historiadores, Juan Manuel Pereyra y Luis Roberto Altamira, investigaron sobre los orígenes, aunque Pablo Granado fue quien profundizó la búsqueda en el Archivo Histórico Provincial. En su libro “Villa Nueva un pueblo con historia” hace un completo y minucioso recorrido por los primeros pobladores y pioneros de estas tierras.
En el mes de octubre de 2018, el defensor del Pueblo de la ciudad de Villa Nueva, Nicolás Morsila, hizo entrega al intendente municipal Natalio Graglia del expediente judicial Nº 12, legajo 545 del año 1872 del Juzgado de Primera Instancia.
Este documento refleja el conflicto entre los herederos de don Juan Bautista Carranza y Apolinario Carranza sobre los derechos de tierras con la Municipalidad de Villa Nueva. Contiene las expresiones de agravios de las respectivas partes y la confirmación de la pérdida de los documentos vinculados a la fundación, planos, decretos, actas, mensuras, etcétera.
Esto último se transforma en una hipótesis ya que no existen pruebas concretas de su existencia.
El documento aportado al Archivo Histórico Municipal fue declarado de interés cultural por el Concejo Deliberante mediante la declaración Nº 258/18 del 12 de septiembre de 2018.
Los primeros donantes de tierras fueron Apolinario y Juan Bautista Carranza.
Pero para el gobernador Juan Bautista Bustos fueron insuficientes esos terrenos, por lo que se sumaron las entregas de tierras de Renovato de las Casas (padre de Trinidad Casas, quien era esposa de Juan Bautista Carranza), las de León y Benito Correa (esposo de Lorenza Carranza), y también la donación de Martín Abaca.
El expediente del Archivo Histórico Provincial correspondiente al Fondo Escribanía 1, corresponde a la escribanía de Juan del Campillo.
En el mismo, Juan Cortés Funes, apoderado de los herederos de Juan Bautista Carranza y Apolinario Carranza, realiza un planteo en contra de la Municipalidad de Villa Nueva, relacionado con la aprobación de la mensura.
El problema comenzó cuando en 1866 las familias Carranza, Fernández y el Estado municipal empezaron a vender los terrenos sin que hayan sido deslindados oportunamente.
Cada parte, a través de sus apoderados legales, buscó argumentar sus reclamos. En el folio 213 del expediente se mencionó la donación de terreno por parte de la familia Carranza. Su apoderado Juan Cortés Funes dice textualmente: “Mi parte pues respeta y reconoce los terrenos íntegros de Fernández, respeta la donación hecha a la Villa y solo pide lo sobrante de ellos, los que no han donado sus antepasados, lo que no han querido donar”.
Cortés Funes pide que se declare válida y bien practicada la mensura Francisco Crisafulli. El problema se suscitó porque, según la mensura de Crisafulli, a las tres cuadras hay un cambio de dirección en la línea que se trazó hacia el sur, y ese espacio es el que reclaman los herederos.
Según Romero, abogado de Trifón Fernández, la maniobra de los herederos de los Carranza es una consecuencia del aumento del valor de la tierra por la aproximación del ferrocarril, y sostiene que por esta razón especularon con la intención de generar un espacio de terreno entre el lote de Fernández y el de la Municipalidad.
Fecha de fundación
En el folio Nº 258 del expediente que nos ocupa, Juan Cortés Funes expuso en 1871 que en sus manos tiene un folleto sobre apuntes estadísticos de la provincia y que en la página 86 dice sobre Villa Nueva: “Se fundó esta Villa en 1826, designada un área de ocho cuadras de este a oeste y 16 de sur a norte”.
Clodomiro Anzae reconoció haber registrado los documentos relacionados a la fundación en los años 1826 o 1827, por esa razón se produjo la solicitud del Tribunal de Justicia en relación a la búsqueda en los archivos.
Juan Antonio Alvarez, representante del Departamento de Hacienda, respondió que no se pudieron encontrar ni actas ni un decreto de fundación de la Villa en el archivo de gobierno que haga referencia a este acontecimiento. Aunque aclara que el acta de fundación, decreto o deslinde de tierras pueda estar en el archivo de alguna escribanía como fue el caso de Villa de María de Río Seco, que se encontró en la escribanía de José Olmos.
Entre los testimonios que hacen mención a diferentes hitos sobre el comienzo del proceso fundacional podemos nombrar a:
-Ventura Correa, que vio a Roldán medir dos leguas de fondo.
-Inocente Pedraza, que oyó decir a José del Tránsito Carranza y a Andrés Terzaga que también tenía dos leguas de fondo. Según el testigo, Mariano Peralta también oyó que Correa dijo lo mismo en el año 1936 siendo albacea de los Carranza.
Por otra parte, Santos Núñez declaró haber medido el terreno de los Carranza y dividido entre los herederos. Pero ni en el inventario ni en las mensuras de Núñez se incluye el terreno que hacia 1872 se le cuestiona a Villa Nueva. La sentencia del largo juicio fue en favor del municipio en tres instancias.
Noventa y ocho años después
Sí, casi cien años después, el Consejo de Mensuras de Tierras Públicas y Litigios Políticos realizó el informe Nº 24.766 en favor de la Municipalidad de Villa Nueva, reafirmando las sentencias de 1872 y que con las actuaciones judiciales quedan suplidas las ausencias de los títulos oficiales que nunca fueron encontrados.
