Hospital - Gabinete ambulatorio
Repensarse para seguir presentes
Pochettino y Cena, caras visibles del espacio, realizaron un diagnóstico de situación ante las restricciones presentes por la pandemiaLas licenciadas en Fonoaudiología y Psicopedagogía, Antonella Pochettino y María Emilia Cena (foto), respectivamente, vienen llevando adelante tareas enfocadas a contener a los niños y a las familias en tiempos del aislamiento obligatorio ante la pandemia de Covid-19.
A través de una entrevista de El Diario, ellas, caras visibles del Gabinete Ambulatorio que habitualmente se desenvuelve en el Hospital Villa Nueva, detallaron el contexto que atraviesan y cómo tuvieron que reconvertirse para seguir brindando su servicio a pesar de las distancias.
-¿Cómo están atravesando este nuevo escenario de pandemia? ¿Qué hubo que resignificar?
-Tuvimos que repensar toda la dinámica planificada y presentada como proyecto para este año, debido a que el trabajo estaba dirigido a una presencia más significativa en las instituciones educativas de la ciudad, principalmente en los niveles Inicial y Medio, y al no estar las clases presenciales, tuvimos que repensar nuestro rol.
-¿Cómo fue la comunicación con los padres?, ¿cómo se encontraron en cuanto a la situación de accesibilidad?
-La comunicación con las familias desde el comienzo de la pandemia fue muy buena. La accesibilidad es un tema a considerar en este contexto, ya que hoy el no tener Internet o una computadora limita a un niño en el encuentro con su docente y por consiguiente con el aprendizaje.
Es importante destacar el esfuerzo realizado por todos para poder solucionar esas dificultades y resaltar que siempre se puede encontrar una solución cuando el interés por enseñar y aprender es la base.
-¿De qué manera afecta este aislamiento a los niños? La interacción entre pares se ha perdido ¿Creen que esto dificulte a futuro alguna cuestión cognitiva o respecto a su desenvolvimiento social?
-Consideramos que esta situación va a generar cambios en todos. Un niño necesita interactuar con otros, jugar, correr… y en muchas situaciones esto no puede llevarse a cabo debido al lugar donde se encuentran, diferentes factores que influyen. Creemos que es importante desde los adultos propiciar las mejores condiciones posibles. Por otro lado está el uso de pantallas, que en este tiempo de aislamiento se acrecentó, y ya sabemos que su uso desmedido genera consecuencias en todo sentido, más en un niño menor de 6 años que se encuentra en pleno proceso de desarrollo.
-¿Cómo fue la respuesta en cuanto a las “asesorías online”? ¿Qué es lo que se ofrece?
-Fue una iniciativa que nos surgió en base a observar que muchas familias se encontraban desbordadas, con dificultades para poder resolver las tareas que la escuela envía. Tuvo una buena respuesta, ya que es una herramienta en la que muchas familias se apoyaron. Lo que se ofrece es un espacio para brindar sugerencias a la familia sobre dificultades concretas que se plantean y que apuntan a resolver esa inquietud para que el niño o niña pueda realizar de forma óptima lo solicitado por la escuela. Los padres no son maestros y muchas veces el vínculo dificulta la resolución de actividades. Nos encontramos ante una situación nueva en la que todos tuvimos que redefinir nuestros roles y eso generó mucha incertidumbre.
Jugar como antes
Durante las últimas semanas, el espacio promocionó la iniciativa de “volver a jugar como antes” con las tradicionales pantallas, el tejo o saltando una soga. La propuesta apunta a que tanto grandes como chicos dejen un segundo los celulares y vuelvan a divertirse como antes. Las profesionales consideraron que la respuesta fue buena y que recibieron más de lo esperado.
“Creemos que al invitarlos a recordar aquellos juegos o anécdotas positivas que marcaron la infancia de los adultos, habilitaría un espacio de encuentro con los niños, y realmente sentimos que así fue”, remarcaron.
Por último, al ser consultadas acerca de la manera en los padres pueden colaborar con los más pequeños a sobrellevar los días de aislamiento, redondearon: “Pueden ayudar con mucha palabra, dejando espacio para expresarse, habilitando emociones. Es bueno que los niños sepan la verdad de lo que está ocurriendo, que se hable del tema todo lo que ellos necesiten, que puedan expresar sus miedos, sus preocupaciones. En este aspecto hay una variedad de posibilidades, hay niños que podrán ponerlo en palabras, otros lo harán dibujando, otros a través del juego (que es uno de los principales medios en la infancia para elaborar situaciones que son difíciles de procesar para un niño), otros cantando. Generar espacios donde estas actividades puedan desarrollarse es la clave. Si un niño está muchas horas del día frente a una pantalla, no tendrán lugar todos estos espacios tan necesarios. Sentarnos a jugar con ellos, media hora por día, sin la interrupción de pantallas es una sugerencia que creemos fundamental. Contarles cómo nos sentimos y habilitar las emociones que ellos sienten, también”.
Tiempo de investigadores
Hasta el próximo 16 de octubre sigue abierta la convocatoria para todos aquellos que quieran exponer sus vivencias en la segunda jornada de “Villa Nueva Investiga”. La actividad, dispuesta por la Dirección de Patrimonio Histórico, se realizará de manera virtual el 31 del mismo mes, enmarcado en el aniversario de la ciudad. Más datos a través de: jornadavillanuevainvestiga@gmail.com .
