Balance - La directora del IPET 322 contó cómo fue la actividad educativa en cuarentena
Mantener el vínculo y garantizar el aprendizaje
Nancy Medina destacó las diferentes etapas que les tocó atravesar y la situación de garantizar los saberes a pesar del aislamientoNancy Medina, directora del IPET 322 Manuel Belgrano, realizó un balance respecto a cómo debió actuar la institución ubicada en Lima y Rivadavia ante el aislamiento por COVID-19, que impidió que los adolescentes sigan asistiendo al dictado de clases.
“Hubo etapas. En un principio todo fue como una cuestión irruptiva que nos obligó, como escuela, a organizarnos de una manera diferente en cuestión de días. Tuvimos que armar grupos de WhatsApp, trabajar de manera virtual. Además, hubo que salvar un montón de dificultades que tenían que ver con la conectividad y los recursos que en algunos casos no estaban; fue una cuestión de logística”, enfatizó la docente en diálogo con El Diario.
Apuntando a lo que tiene que ver con lo pedagógico, Medina expresó que hubo que encontrar la manera de realizar todo lo que se generaba de manera presencial, “pero con el acompañamiento y seguimiento desde la virtualidad”.
“En el marco de los lineamientos que planteaba el Ministerio de Educación provincial tuvimos dos prioridades: en primer lugar, no perder nunca el vínculo con los chicos, y con aquellos que no lo teníamos, tratar de contactarlos y, por otra parte, garantizar el aprendizaje”, señaló.
Enfocando la situación socioeconómica, sostuvo que cuando se realizó un relevamiento hubo un porcentaje de alumnos que “no tenían computadora, teléfono, o sí lo tenían pero no accedían al uso de datos o wifi”.
“Entonces se les acercaron las copias en formato papel en un trabajo conjunto con el Area de Juventud de la Municipalidad de Villa Nueva”, agregó.
“Ha movilizado al docente”
Dimensionando la tarea del educador, la docente recalcó que toda la situación “ha movilizado al profesor y ha tenido que recurrir no solamente a la cuestión metodológica de poder adaptarse a poder trabajar en la distancia, sino reinventar las propuestas pedagógicas”.
“Un profesor que tiene pensado ir al laboratorio ahora no lo tiene, entonces debe pensar en cómo hacer para que, de alguna manera, ese saber esté aunque no esté la práctica presencial. Generar que el saber pueda llegar al estudiante... nuestras prácticas han estado en jaque todo el tiempo”, reflexionó y agregó que “esta situación remota visibilizó la importancia de la familia”.
“Siempre supimos que era importante, pero hoy más que nunca eso queda en evidencia. Para que funcione, la familia tiene que poner en valor y respaldar todo esto que se hace desde la escuela y hacer un trabajo conjunto”, consideró Medina.
Con buena asistencia
En cuanto a un relevamiento de comunicaciones, contactos, trabajos prácticos y demás, realizado hace semanas, Medina destacó que los resultados de la escuela y de la zona de inspección a la que pertenecen “son bastante más positivos que lo que arrojan los porcentajes de la provincia en total. Es el resultado y el esfuerzo de un trabajo a diario y de seguir la trayectoria de cada uno de los chicos”, manifestó.
Por último, analizando los casos de primero y de séptimo año (cada uno en una situación opuesta), la directora valoró que lo importante del último año es “garantizar las instancias prácticas... es un grupo que ha tenido una trayectoria y ha adquirido saberes”.
“A primer año lo seguiremos teniendo adentro de la escuela y el año que viene tenemos la posibilidad de recuperar y afianzar lo que no estuvo este año. Estamos pensando 2020-2021 como una continuidad”, cerró.
