Academia Villanovense de Educación Musical
Ante la incertidumbre, la banda siguió tocando en modo virtual
Franco Winter, titular del espacio, narró cómo es la modalidad virtual y qué cosas a favor pudieron encontrar durante los primeros meses de cuarentena. “La gente no estaba acostumbrada”, detalló“Estamos dando clases de violín, bajo, charango, ukelele, guitarra, canto, saxo y batería… pero todo a través de la virtualidad”. El que habla es Franco Winter, quien desde hace años es director y docente de la Academia Villanovense de Educación Musical, (AVEM).
Tras ser consultado respecto a esta nueva realidad, el músico explicó: “Nosotros no paramos ni en enero ni en febrero y desde marzo estamos a través de la virtualidad”.
Ya apuntando al mes de marzo, rememoró: “Los primeros impedimentos en aquel momento fueron que la gente no estaba acostumbrada ni preparada a las plataformas. La gente grande no se manejaba mucho por WhatsApp ni tampoco los más chicos. De hecho, no sabíamos lo que era hacer un Zoom, ni Google Meet… lo fuimos aprendiendo sobre la marcha”.
Hoy, con celular en mano y auriculares, el entrevistado asegura que no existe ninguna problemática y hasta se animaron a grabar tres videos generando un ensamble musical.
Pero el tema del Internet no es fácil, sobre todo cuando hay mucha demanda. Las conexiones, los paquetes de datos y la accesibilidad tienen sus cuestiones. En algunos casos, hasta optaron por comenzar a grabar y enviar videos para hacer todo mucho más ágil si tanto problema de por medio.
De Villa Nueva a Bolivia
De alguna manera, AVEM tuvo un bautismo en lo digital y sí hubo una experiencia desarrollada el año pasado. “Habíamos hecho una apuesta por medio de Skype porque teníamos una alumna interesada en Buenos Aires. Fue muy por debajo y sin decir nada porque parecía que uno decía una mala palabra”.
“Esto sucedió con Mari (nombre de la alumna) y tuvimos la sorpresa de que llegó para la audición que hacemos a fin de año... Actualmente sigue estudiando en la escuela, pero ahora desde Bolivia”.
Avances
La franja a la que asiste Winter va desde los 10 a los 60 años. El hecho de tener que ir a clases “en casa” sería de alguna manera un paliativo. Ante esto, el entrevistado valoró: “Los chicos aprendieron igual y hasta mucho mejor que presencialmente. Lo que pasa es que en la clase virtual al alumno le quedan los videos, el mismo material que le ibas a dar en formato papel”.
Pero también surgió un caso particular con una niña de 12 años. “Ella me pidió una semana de vacaciones porque me comentaba que en la escuela le dieron mucho material y me llamó mucho la atención sus palabras cuando me dijo: “Estoy en casa, pero muy poco con mi familia, porque los profes me mandan mucha tarea”. Incluso los padres me pidieron y reducimos media hora en la carga horaria semanal”.
El futuro
Tras la inseguridad de no saber qué sucedería de manera fehaciente en esta batalla contra la pandemia de Covid-19, Avem había abandonado su sitio ante este futuro incierto.
“Estamos habilitados para trabajar. Solamente que tuvimos el inconveniente que, ante la incertidumbre y como la escuela de música no tiene grandes márgenes de ganancia, en mayo entregamos el espacio físico porque no sabíamos qué iba a pasar”.
De igual modo, afirmó animado que están a la espera de agosto, cuando comenzarían a funcionar los sábados en el IPET 322 Manuel Belgrano.
Se triplicaron las ventas de insumos musicales
Muy lejano a lo que había pensado en su momento, Franco Winter aseguró que en su local comercial destinado a la venta de instrumentos musicales “se triplicaron las ventas”.
“Descubrí que hay muchos guitarristas en Villa Nueva. Y es algo bueno, porque (por cómo venían las cosas) pensamos que íbamos a tener que cerrar el local que habíamos abierto en el mes de febrero”, celebró.
