Murió ayer tras no poder superar una complicación respiratoria - Hoy cumpliría 46 años
Triste adiós a Carlos Gutiérrez, un emblema solidario en mil modos
Conocido por todos simplemente como “Carlitos” el vecino dejó un enorme legado en la ciudad. Enamorado de su profesión, la peluquería, supo crear espacios para ayudar a los demásLa mañana del viernes palicedió más de un rostro producto de la dramática noticia. Carlos David Gutiérrez (45), cabralense de nacimiento, pero villanovense por adopción dejó de existir aproximadamente a las 4 de la madrugada en el Hospital Regional Pasteur.
Tras una complicación respiratoria, su corazón se detuvo y durante el día de ayer fue velado en la sala A de la Empresa Paviotti de la localidad de Arroyo Cabral. En tanto hoy, desde las 10 de la mañana sus restos serán inhumados en el crematorio Virgen de la Merced ubicado en Toledo.
“Carlitos”, como todos lo conocían, era dueño desde hace ya varios años de una peluquería ubicada en la intersección de Lima y Rivadavia de la ciudad de Villa Nueva. Allí se ganó el cariño de muchos que asistían como clientes, pero que terminaban entablando una amistad. Si algo lo caracterizó fue haber ayudado a los que menos tienen de mil modos. Ya sea participando en eventos a beneficio, generando espacios de reflexión e incluso poniéndole el cuerpo a obras tan importantes como el monumento al Cura Brochero que dejó como legado en la ciudad.
Durante el año 2016, Gutiérrez fue presidente del Rotary Club Villa Nueva, adonde realizó diferentes acciones en búsqueda de reducir la poliomielitis, gestionó insumos y elementos y emplazó contenedores diferenciados para los deshechos en la puerta del Hospital Villa Nueva. Asimismo, también apostó por la forestación del Parque Hipólito Yrigoyen.
Se lo pudo ver disfrazado de payaso en eventos organizados para los festejos del Día del Niño en la vecina ciudad y hasta peinando o cortando el pelo con sus ojos vendados.
Durante los años en que la Escuela Pablo VI desarrolló los desfiles llamados “Pasarela Solidaria”, allí estuvo Carlitos, peinando y mostrando su arte con una venda en los ojos.
Amante de la música y siempre presente en diversos actos con fines caritativos, dejó su última huella en la ciudad en octubre de 2018, cuando inauguró un busto al cura Gabriel Brochero. El espacio se encuentra ubicado a la vera del puente Isidro Fernández Núñez (conocido también como puente negro). Según el mismo comentó, durante el año 2015 también su salud se había visto en jaque y, por medio de un rosario con la figura del cura gaucho, todo cambió.
Hace menos de una semana, el conocido vecino había compartido una publicación en su red social Facebook donde comentaba que se encontraba animado por su recuperación. Asimismo, instaba a rezar a cada uno de sus contactos, pero lamentablemente, el descenlace fue el peor y el más triste.
Villa Nueva, pierde un valor que hizo el bien sin mirar a quién.
Sentida despedida en las redes sociales
A los pocos minutos de conocerse el lamentable fallecimiento, las red social Facebook se vio invadida por mensajes y publicaciones que mostraron su congoja respecto a la pérdida. El perfil público de Carlos Gutiérrez, principalmente, fue uno de los espacios donde muchos manifestaron su dolor.
“No lloro por tristeza. Lloro porque tuve el honor de conocerlo, y no solo como colega sino como amigos”, escribió Magalí Robles.
Luciana Sosa también agregó sus palabras: “Qué enorme tristeza, vos fuiste mi profe, mi colega y mi amigo”.
Por medio de una imagen, el Rotarac informó a mediados de la mañana el fallecimiento de su expresidente.
Asimismo, el Rotary Villa María lo distinguió como un “un gran referente para todos los que tuvimos el honor de compartir con vos alguna actividad o charla”.
“Una persona llena de luz, que llenaba de buena energía todo lugar por donde pasaba, así lo hizo con las aulas, los pasillos y cada lugar de Cánadez. No solo era buen profesor, buen compañero, buena gente, siempre fue correcto, amable, atento, cariñoso, siempre pensando en los demás primero”, recalcaron desde ACP y Cánadez.
Acompañado por una imagen, Jeremías Hernández relató: “Todavía no lo puedo creer... Charly querido, fuiste un gran amigo y me enseñaste tanto. Me diste aliento en momentos difíciles y siempre estuviste al servicio de todos”.
De la misma forma, periodistas, colegas, clientes y amigos, fueron dejando sus sentimientos para destacar todas las virtudes de un vecino querido por todos.
