Aniversario Villa Nueva

Un cantor incondicional

Oscar Clavero es conocido y amado por todos. Defendiendo la música de la Patria, el artista recorrió gran parte del país. Siempre dispuesto a ayudar, también participó en el Festival del Vino y La Amistad, Festival de Peñas y demás

¿En cuál querés tomar?”, pregunta Oscar Clavero mientras señala una enorme variedad de mates. “Esta bombilla la hizo un orfebre, le encargué tres y la repartí entre mis hijos”, detalla mientras expone el elemento que tiene un aplique con forma de guitarra. El hombre tiene 62 años y, a pesar de haber nacido en La Laguna, desde hace tiempo es un villanovense de pura cepa y todos lo conocen.  A los 17 años, gracias a su padre (“el más grande”), comenzó a correr por sus venas la música popular y jamás paró. Así, recorrió un sendero que aún lo mantiene activo.

Es habitual verlo en shows solidarios, peñas y eventos convocantes. Aunque también recorrió gran parte de la Argentina con su música. Fue reconocido por los Bomberos de James Craik y hasta hizo los arreglos de la canción elaborada para la localidad de La Palestina.

“Por acá debo tener algo del Primer Festival del Vino y la Amistad que hicimos con el padre Luque”, rememora.

Mientras revuelve un baúl en el que conserva viejas grillas, recortes e imágenes, el hombre valora muchísimo a cada uno de los personajes de la ciudad y también a los artistas populares.

“Esta imagen de un libro de Ricardo Kestli la volví gigantografía”, subraya mientras muestra un dibujo hecho por el gran Nino Menardo.

“De Villa Nueva el cantor/por buen criollo lo prefiero/ es el Negro Oscar Clavero/que siempre está de buen humor/ trae su pingo mejor/y se tiene mucha fe,/se lo juro créanme/no sé de un caballo igual/ es muy lindo el animal/de pelaje yaguané”, Así lo definió el locutor y escritor local Ricardo Kestli, en su libro La Cuadrera. 

“Uno va y toca; no le importa el dinero, porque lo hace de corazón”, rescata a la vez que recuerda que con la llegada de fin de año llega otra recorrida que lo tendrá brindando sus acordes.

Valorando cada una de las expresiones y su suerte, rememora también a Chiquito Bringas, cantor de tango que dejó de existir el año pasado y a Los Aravecos como grandes valores.  “En 2017 estuvimos celebrando los 50 años del Festival de Peñas y en el museo está mi guitarra”, explica.

Tanto él, como su hermano Claudio (quien lo acompañó en el bombo) son patrimonio de la ciudad. Por las calles se dice que este último hace el mejor locro que jamás hayan probado.

“Mis hijos también se dedican a la música… yo en un momento hacía humor, aunque no me defino como humorista”. “En un evento canté el Ave María en latín”, definió en tono anecdótico.

Por su estilo, muchos suelen comparar su forma de interpretar con la que tenía “El Potro” Don Horacio Guaraní, pero el entrevistado tiene su impronta. 

 

Hoy, con la pasión aún intacta, el músico valora el género como algo inagotable y que identifica mucho a la ciudad. A su vez, extraña el Festival del Vino y La Amistad que tuvo amplia convocatoria en su momento. Sin dudas aquella iniciativa creada en medio de los asados parroquiales dejó un recuerdo entrañable. 

Dueño de un currículum importante, Clavero compartió escenario con grandes exponentes de la música folclórica y no es exagerado destacarlo. Por ejemplo, durante el año 2007 en el Festival de Fortines de la localidad bonaerense de Ranchos, actuaron León Giego, el Paz Martínez, Facundo Toro, Los Alonsitos, Abel Pintos y Oscar estuvo todas las noches.

“Comencé a tener notoriedad en los festivales de Ballesteros y luego en Bell Ville, en ese entonces formé mi propio conjunto y además actué en las peñas de Cosquín”, contó en 1974, cuando fue la revelación del séptimo festival de Peñas, aquel de la lengua enorme que se extendía desde el centro del escenario. “A veces uno no es profeta en su tierra, pero tanto en Villa María como en Villa Nueva me han tratado muy bien”, redondea el artista, mientras coincide en el hecho de que nada destruirá la cultura del pueblo.

 

50%
Satisfacción
50%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia