Aniversario Villa Nueva
Aurelio y Rigoletto, una historia de amor
Durante muchos años un vecino y su mascota formaron parte de cada evento de la ciudad. Un afecto entrañable e inolvidable los unióAún persiste en la memoria de todos los villanovenses la imagen de Aurelio y su amigo Rigoletto.
Durante muchos años (hasta 2000), ambos dijeron “presente” en cada una de las actividades de la ciudad.
Tanto en los carnavales como en el desfile ellos estuvieron. Pero la historia era mucho más profunda.
Aurelio Coppari había tenido primeramente un pequeño perrito cruza con collie que era inquieto, demasiado. Así, el atroz destino quiso que el pequeño fuera arrollado en plena avenida Carranza; algo que lo dejaría muy dolido y marcado al hombre.
En muy poco tiempo, el vecino se las ingenió para encontrar el pequeño collie recién nacido que jamás se alejaría de su lado: ese era Rigoletto.
El nacimiento de una estrella
Un tarde, mientras cuidaba a un nieto, Aurelio jugó a ponerle sus anteojos al animal. El cachorro no se movió, no le molestó; es más, pareció disfrutarlo. Ese fue el nacimiento de una estrella.
Por esto mismo, se lo encontraría al propio hombre visitando la Municipalidad para solicitar el permiso pertinente con el fin de poder participar del desfile característico de las fiestas mayas (incluso lo haría en el desfile).
Quienes lo conocieron, afirman que la mascota solamente se dejaba tocar en compañía de su eterno compañero.
A inicios del segundo milenio, Aurelio falleció y Rigoletto quedó en soledad; “No sé cómo fue, pero en el momento que él ya no estuvo el perro dejó de caminar”, destacaron.
Aquel, poco a poco, sería el final de un cachorro que había llegado a rondar los 16 años y que fue durante mucho tiempo una de las figuras centrales del inconsciente colectivo de la ciudad.
Quienes hoy se encuentran invadidos por la nostalgia, y recuerdan todo lo positivo de la ciudad, tienen en la memoria la figura de Aurelio y Rigoletto, siempre presentes y activos por las arterias de Villa Nueva.
El hombre, amante de la música patria, los desfiles y la actividad cívica también, decidió un día ser parte de tales actividades y así lo hizo. Obviamente, su mascota, que siempre lo acompañó a cada paso, dijo presente con él.
