Barrio Los Olmos
“No respetaron el lugar de encuentro con Dios”
Durante los últimos días un grupo de vecinos se dieron con una panorama lamentable. Es que sujetos ignorados, tras forzar una ventana con una barreta, ingresaron a la Capilla San Cayetano ubicada en Cárcano y Malvinas de barrio Los Olmos y se llevaron, tras revolver todo, tres candelabros de bronce.
Víctor Dottori, párroco villanovense que también oficia en dicho espacio, dialogó con un periodista de El Diario respecto al escenario con el que se encontraron y comentó: “Robaron candelabros, pero lo que hicieron fue destruir y revolver; no hubo otro robo de importancia en lo económico”. El lugar, sostenido por una comisión, fue invadido así por un halo de angustia. Así, el presbítero, explicó: “Las mujeres que trabajan allí quedaron muy tristes porque, más allá de lo económico, no respetaron el lugar de encuentro con Dios, lo sagrado, eso es lo que entristeció”.
“Rompieron, dejaron todo por el piso así que tuvieron que acomodar, lavar y arreglar”, agregó Dottori, pintando aún más la postal. “Es la primera vez que esto sucedió en la Capilla, rompieron vidrios pero nunca habían ingresado a robar o hacer desastres”.
“Estaban todas las hostias tiradas, los misarios desaparramados, por eso se entristecieron mucho”.
Valorando el lugar, el entrevistado también agregó que el barrio también estuvo afectado porque “para ello es el lugar de encuentro con Dios y lo triste es que se le faltó el respeto a un lugar sagrado, porque en lo económico los candelabros tampoco eran tan valiosos”.
“Allí celebramos la misa, tenemos los grupos de oración, entonces esa es la tristeza que a la gente la invadió un poco”, definió.
En cuanto a acciones recientes, el pasado 7 de agosto en el mismo lugar se había llevado adelantela la misa y procesión en honor a San Cayetano, para pedir por el trabajo de todos; donde los mismos asistentes habían horneado panes para compartir.
El dato
Los candelabros que fueron robados tienen una significancia importante para la barriada, según explicó el Padre Víctor Dottori. Es que los mismos pertenecían a un panteón y fueron donados por los deudos a la Capilla San Cayetano. El barrio no sale de su asombro, incluso en las redes algunos vecinos alzaron su voz respecto a un hecho que los atañe de forma directa.
