Por el Día Internacional del Celíaco, que fue ayer, una experta habló sobre el tema

Una enfermedad algo silenciosa

La celiaquía no es un padecimiento que se haya puesto de moda, como muchos creen, ya que siempre estuvo ahí, solo que ahora se la conoce mucho mejor, gracias a mejores diagnósticos médicos

El Día Internacional del Celíaco se conmemora cada 5 de mayo y ayer no fue la excepción. Esta jornada busca concientizar y reflexionar sobre una enfermedad que por mucho tiempo se confundió con otras afecciones gastrointestinales, como el “colon irritable”.

Esta enfermedad presenta una intolerancia permanente al gluten, el cual es la fracción proteica de 4 cereales: trigo, centeno, cebada y avena, y puede causar serios problemas de salud.

La celiaquía se presenta en personas que tienen predisposición genética a padecerla, y se sabe que aparece con más frecuencia entre miembros de la misma familia y puede presentarse en cualquier momento de la vida, desde la lactancia hasta la adultez avanzada.

Una de las mayores problemáticas de la celiaquía es que muchos de sus síntomas suelen ser leves y pasar desapercibidos. Esto provoca que muchas personas no puedan encontrar un diagnóstico certero o experimenten ciertas incomodidades al ingerir alimentos, sin saber por qué se da este suceso.

Para saber más sobre esta enfermedad, este medio dialogó con la licenciada en Nutrición Bárbara Lobo, quien es una experta sobre la celiaquía, quien dijo que es “una condición crónica, multisistémica, porque afecta a muchos órganos, que se desarrolla en pacientes genéticamente predispuestos, donde su  sistema inmunológico no reconoce al gluten como alimento, y de esta forma ataca al intestino, generando complicaciones serias en su salud, que van desde una intoxicación hasta un cáncer”.

“Hablamos de una condición que se conoce bien desde hace unos 15 años. Antes, todos los síntomas digestivos se encapsulaban en lo que era colon irritable, que tiene que ver con algo que se expresa por algo que lo provoca”

“En 2016, el Ministerio de Salud de la Nación hizo una capacitación con médicos gastroenterólogos, enfermeros, nutricionistas, ginecólogos,  dermatólogos y más, lo que permitió llegar mejor a diagnósticos correctos. Por eso, de pronto vemos en los últimos años que hay muchos celíacos, y no es que esté de moda, sino que antes había pacientes mal o no diagnosticados, además de que se incorporaron mejores equipos, tanto de laboratorio como de las endoscopías, que son las dos formas de saber si alguien es celíaco o no”, indicó.

 

Más conciencia

Lobo explicó que hoy, con tanta información que hay al respecto, “hace que mucha gente que sienta un leve síntoma concurra al médico, pero es una enfermedad que siempre ha estado. Igual hay que decir que el trigo modificado genéticamente es mucho más reactivo, antes tenía una cantidad de gluten muy pequeña, de 2 a 4 cromosomas, y ahora tiene 40, se ha multiplicado. De hecho, ningún ser humano digiere el gluten, porque no tenemos las enzimas para hacerlo. Además, no está en la naturaleza como tal, sino que se forma de combinar harina y agua a fuerza de fricción, el amasado. Es un invento del ser humano. Esa una  masa, que es como un chicle, siempre va a inflamarnos, y a quienes no somos celíacos puede inflamarnos más o menos, pero no nos enferma como a lo que sí lo son, quienes reaccionan a ella como si fuera un veneno”.

 

Una buena dieta

La especialista explicó que “incluso hay celíacos que no tienen síntomas y pueden desarrollar un cáncer, y por eso es importante hacerse un estudio de laboratorio o la endoscopía. Y si un familiar es celíaco, todos los familiares en primer grado deben hacerse un estudio, porque es un padecimiento hereditario. Los síntomas son inflamación intestinal, diarrea, constipación, reflujo, aftas en la boca; y los que no son digestivos, como dolor de cabeza, picazón en la piel, anemia y  hasta abortos espontáneos”.

“Se puede llevar una vida normal siendo celíaco, teniendo una dieta equilibrada libre de gluten, pero no abusar de los productos procesados con el sello que los certifica, porque muchos tienen muchas grasas, y eso puede elevar el colesterol. Lo ideal es comer sanamente, con productos más naturales”.