Entrevista - La visión de un especialista destacado
El corazón sobre todo
El doctor Enrique Cerutti, de impecable trayectoria en el mundo de la cardiología, dejó algunos conceptos, desde la hipertensión hasta los puntos claves de un diagnósticoEl doctor Enrique Cerutti, quien fuera directivo en el Hospital Pasteur durante muchos años, fue uno de los profesionales de la salud más innovadores en la ciudad a la hora de tratar los problemas del corazón.
En diálogo con “elDiario con Voz”, de laRadio FM (90.1), dejó algunos conceptos sobre salud para tener en cuenta, acompañado de un viejo colega como el doctor Carlos Gagliano.
Enfermedad silenciosa
La hipertensión arterial, conocida como la enfermedad silenciosa, es uno de los temas que trató el cardiólogo, indicando que hay “un tabú del miedo” por parte del paciente a la hora de acudir al médico por una consulta.
“La gente pregunta: ‘¿tengo que tomar esta pastilla de por vida?’. Y en esto hay que aclarar que nosotros no curamos la hipertensión arterial, la tratamos. Y la diferencia es que si, por ejemplo, tenés una vesícula con cálculos, te operan y te curan. En cambio, la hipertensión arterial se trata. ¿Cuánto tiempo? Depende de los médicos y del paciente”, indicó.
“La hipertensión arterial es una enfermedad multifactorial; son muchos los factores que intervienen. El 97% son hidiopáticas, es decir, no se sabe el origen que la produce. Y hay un 3% que está asociada a enfermedades que tenemos, como pueden ser renales, hipertiroidismo, entre otras”, agregó.
En ese sentido, contó que hoy se trabaja “con guías internacionales que nos dicen cómo tenemos que manejarnos, aunque tampoco tenemos que aceptar tal cual nos dice la guía, porque eso está sesgado por la industria farmacéutica. Eso está claro, lo mismo que los niveles de colesterol, que cada vez van bajando más la edad”.
“Entonces, la hipertensión es aceptable, en una persona joven, en un 13/8. Después hay que ver si sube por la noche. Esto se hace a través de un estudio que se llama MAPA, que significa Monitoreo Ambulatorio de Presión Arterial. Es un tensiómetro que se pone las 24 horas del día y se ve cómo fluctúa la hipertensión”, apuntó.
Además, dijo que “la peor hipertensión es la nocturna, que está asociada con daños cardiovasculares”.
“El problema de la hipertensión es que es silenciosa. A veces, la gente nos consulta por dolor de nuca, migraña, dolor de pecho… Entonces hay que ser muy agresivo en el tratamiento porque mal tratada, mal medicada, es un problema”, contó.
En ese aspecto, apuntó que el paciente debe cumplir una serie de misiones, por ejemplo, “cambios en el hábito higiénico dietario, fundamentalmente. También, erradicación absolutamente de la sal blanca; erradicación del pan, que cuanta más sal tiene, más rico es. Comida saludable: nada de salsa, nada de embutidos, nada de hidratos de carbono. Actividad física: caminar, andar en bici. Eso es crucial”.
“Son cambios de 180 grados en la vida de un paciente”, recalcó.
También sostuvo que lo peor es “fumar”.
“Al cigarrillo hay que erradicarlo de la vida. También el vapeo. No se crean los que vapean que tienen asegurado algo mejor. Hay estudios que dicen que es peor y que produce tanta adicción como el cigarrillo. Entonces, cambiando estos hábitos de vida, con el arsenal terapéutico que tenemos, mejoramos”, afirmó.
Cerutti también reflexionó que si ahora hay menos muertes por ACV provocadas por hipertensión es porque “antes no teníamos drogas potentes para usar como ahora”, aunque el tratamiento “no es nada barato y es de por vida”.
Consultado por si la hipertensión es hereditaria, el médico reconoció que “tiene mucho que ver la genética, aunque no quiere decir que papás hipertensos tengan hijos igual, pero está la alta probabilidad”.
Camino al andar
El doctor Cerutti también hizo un repaso de todo el camino transitado como médico, ya que fue jefe en el Hospital durante 20 años. También supervisó médicos en el Instituto Modelo de Cardiología.
Reveló que comenzó en la Clínica Marañón, “junto al viejo Ballarino, un gran amigo”.
“Ahí desarrollamos el primer servicio de hemodinamia en la ciudad”, recordó.
“Fue el segundo servicio del interior del país, después de Río Cuarto, cerca del 93, cuando comenzamos”, amplió.
“Estoy retirado de esa actividad, sigo con mi tarea de cardiólogo, pero para hacer hemodinamia tuve que rendir, formarme. Es decir, seguí mi formación después de mi especialidad”, reveló.
También se acordó cuando, junto a “Nando” Repetto, fueron los primeros en la provincia en usar una droga que es para disolver el coágulo del infarto agudo, la estreptoquinasa.
En aquel momento, la droga “valía 2.200 dólares, por lo que la Provincia me dijo que yo estaba loco en intentar algo así, pero eso fue cambiando la enfermedad coronaria, la sobrevida y la evolución del infarto agudo de miocardio”.
“Como venía de una residencia privada de cardiología, lo usamos de forma habitual”, explicó.
En ese sentido, dio cuenta de qué se trata: “Llega el paciente con dolor de pecho, nosotros en el intervencionismo tenemos horas. Y lo ideal es que el paciente que entre con dolor de pecho entre las cuatro y las seis horas tenga resuelto el problema: músculo vivo es vida. Músculo muerto es mala sobrevida. Y complica eso una serie de complicaciones a futuro del paciente”.
“Cuanto antes la abramos a la arteria, mejor sobrevida y mejor calidad de vida tiene. Específicamente, la estreptoquinasa es un anticoagulante que lo que hace es disolver el coágulo que tapa la arteria”, agregó.
Por otra parte, afirmó: “Todos tenemos una placa de colesterol en una arteria; a veces, mínima; a veces, más grande; pero lo que termina rompiendo la arteria, generalmente, es el estrés. Y en esto lo digo con mucha experiencia”.
Cerutti sostuvo que “no hace falta que sea una placa severa; con una placa menor, si se rompe el borde de esa arteria, es complicado. Y en esto insisto, tengo muchos infartos agudos hechos en hemodinamia. El paciente, 20 o 25 días antes, en situación excesivamente estresante, que es lo que termina rompiendo la placa de colesterol, pone en contacto con la arteria y circulación toda la porquería que tiene abajo la placa de colesterol, que son toda una serie de sustancias que hacen de que la arteria se tape y se provoque el infarto agudo”.
“Hoy está muy en boga el tema de cómo prevenir la muerte súbita. Hay muchas formas de diagnosticarlo, pero, para eso, el paciente generalmente llega con algún síntoma a nuestra consulta. Lo que sí, hay que ser perspicaz en cuanto al síntoma”, añadió. Y?dijo que “la tríada del diagnóstico de infarto es: clínica, electrocardiograma y laboratorio. Ese es el pilar.”
Volviendo a la estreptoquinasa, dijo que hoy “se usa en muy pocos lugares”, y destacó la evolución de la tecnología para la angioplastía directa.
