Darío Quinodoz se refirió a cómo el portador de VIH puede ser intransmisible
“El tratamiento es efectivo”
El infectólogo y vicedirector del Hospital Pasteur remarcó la eficacia, aunque advirtió que “si se corta, se rompe”Luego de un juicio en nuestra ciudad donde se condenó a 3 años de prisión a una persona por ocultarle (y contagiar) a quien fuera su pareja que era portador de VIH, Darío Quinodoz, infectólogo y vicedirector del Hospital Regional Pasteur, dialogó con LaRadio 90.1 Mhz respecto a los tratamientos de VIH y la posibilidad -en el caso de los portadores- de que el virus sea intransmisible, tal como lo aseguró la víctima en diálogo con este medio.
El VIH (virus de inmunodeficiencia humana) es un virus que puede causar el sida, síndrome de inmunodeficiencia adquirida. El sida, específicamente, es la etapa más avanzada de la infección por VIH.
Secreciones
A modo de introducción, el especialista dimensionó que, “cuando nos referimos a VIH, prefiero siempre decir cómo se transmite; este virus -a diferencia de otras enfermedades virales como la gripe o la varicela- no se contagia por el aire, sino que se transmite de una persona a otra, a través de secreciones genitales, sangre o cualquier fluido contaminado”, inició. Y también agregó que en otras ocasiones “se puede transmitir desde una mamá gestante a su bebé”, aunque consideró que “el 99% es por transmisión sexual y hay un porcentaje muy bajo, respecto a la región del mundo, de mujeres embarazadas a su bebé (sería transmisión vertical)”.
Vida sexual e indetectabilidad
Referido a la vida sexual de una persona portadora, aseguró que “una persona con VIH puede tener relaciones sexuales. Ese es un concepto que cambió el paradigma y la calidad de vida”, y profundizó: “El hecho de ser indetectable es igual a intransmisible. Esto significa que una persona, diagnosticada y en tratamiento (luego de tener dos controles de carga viral, negativos -no hay virus circulante en sangre-) no transmite la enfermedad. Una persona que vive con VIH, después de un tiempo de tratamiento adecuado y con controles, puede tener relaciones sexuales sin utilizar preservativos en el caso de una pareja estable […]”.
Referido a esto, Quinodoz también aseguró que “todos los que hacen el tratamiento pueden llegar a tener el VIH intransmisible”. “El tratamiento es efectivo desde hace muchos años y los fallos del tratamiento, salvando algunas situaciones, están determinados porque a veces no hay una buena adherencia al mismo y se toma de una manera irregular”.
“La persona, si se empodera y entiende -que es lo que hace la mayoría-, y toma la medicación, puede alcanzar la “indetectabilidad”. No hay fallos de tratamiento, el fallo se produce cuando una persona diagnosticada no toma el tratamiento, lo hace de manera irregular o lo abandona”.
En ese punto, el especialista aseguró que, si el tratamiento se abandona, esta cuestión de intransmisible se rompe.
Mecánica
“Cuando una persona que no vive con VIH se infecta, el virus infecta ciertas células […] donde queda en una forma latente, por decirlo de alguna manera. Esos sitios que antes eran “santuarios” y hoy son llamados reservorios son los espacios desde donde el virus no se elimina”, definió.
“El virus tiene una vida media muy corta, vive dos horas y media y se vuelve a replicar, es un proceso muy dinámico; entonces, el tratamiento es efectivo y elimina el virus circulante en sangre, no de los reservorios”.
“Si una persona abandona el tratamiento, a las horas o días vuelve a tener una carga viral detectable y nuevamente puede transmitir, nuevamente puede enfermarse…, se pierden todos los beneficios del tratamiento”, redondeó.
Vale la pena mencionar que todas las personas pueden acceder al tratamiento, ya que el mismo está legislado.
“Hasta el día de la fecha no hay dificultades”, aseguró.
La situación en las Villas y en la región - “No hemos podido bajar la incidencia”
?Referido a la situación de VIH en nuestra ciudad y región, el infectólogo y vicedirector del Hospital Regional Pasteur, Darío Quinodoz, manifestó que “nunca se ha podido bajar la incidencia”.
“La cantidad de casos nuevos se mantiene o va creciendo en algún segmento de la población”, dijo. Y sumó que “esto está vinculado a las prácticas de relaciones sexuales sin uso de preservativos”, definió.
En sus palabras, Quinodoz también agregó la importancia de sumar testeos. “El test de VIH debería ser un test de rutina y toda persona; en su vida, debería hacérselo aunque sea una vez -independientemente de su comportamiento o no-”.
“Durante muchos años, los testeos se hicieron en poblaciones que representaban un “mayor riesgo”, por una condición sexual o situación particular. En los inicios de esta pandemia se vinculó al VIH con el comportamiento homosexual masculino, la pobreza, poblaciones trans y demás…, lo que hizo que, durante muchos años, los estudios se focalizaran en estos grupos”.
“Hoy sabemos que los grupos de riesgo no existen, porque las posibilidades son por lo que uno hace, no por lo que uno es. Cuando una persona se controla, debería hacerse estudios de HIV y de hepatitis”, recomendó.
