Desde la Fundación ConecTEA explicaron qué experimentan las personas con TEA
¿Cómo afecta la pirotecnia a las personas con autismo?
Muchas personas tienen una reacción muy significativa frente a ruidos de alto impacto. Es importante ejercitar la empatíaLlegan las fiestas y muchos vecinos ya están pensando en petardos, cañitas voladoras y diferentes artificios pirotécnicos.
En este punto, es importante ejercitar la empatía por aquellas personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
La Fundación ConecTea realizó un artículo que define el padecimiento de las personas con dicha condición.
¿Qué sucede?
Las personas con autismo y trastorno del procesamiento sensorial no perciben los estímulos auditivos de una manera habitual. Especialmente, muchas personas con autismo tienen una reacción muy significativa frente a ruidos de alto impacto, como es el caso de los cohetes, petardos y fuegos pirotécnicos que se emplean en celebraciones en estas fechas.
En fechas de celebraciones, la pirotecnia se usa a veces de una manera indiscriminada, causando daños a la salud, especialmente en colectivos con hiperacusia, como son las personas con autismo.
Muy común en las personas con TEA, la hiperacusia es un término utilizado para describir la respuesta negativa y/o exagerada a los estímulos ambientales que ocurren dentro de las vías auditivas.
Las personas con hiperacusia tienen una mayor sensibilidad a la entrada auditiva y durante los estudios realizados comentan el haber experimentado información auditiva a niveles insoportablemente altos.
Algunos medios de comunicación destacaron que las personas con TEA “sienten que están en medio de una guerra”, aduciendo al sonido que deben soportar - a veces- durante un prologado lapso de tiempo.
Hay frecuencias que es posible entrenar con programas de reeducación auditiva.
Junto con las dificultades con la activación sensorial, los desafíos con la modulación pueden evitar que el sistema nervioso central identifique de manera apropiada la intensidad, frecuencia, duración y complejidad de los estímulos ambientales, generando problemas al filtrar sonidos significativos del medio ambiente.
Esta incapacidad para filtrar puede conducir a una cantidad abrumadora de estímulos entrantes, lo que resulta en hiperreacciones debido a una sobrecarga sensorial.
Estrategias
En el caso de la pirotecnia, son sonidos muy potentes, y tanto familias como profesionales, e incluso las administraciones, deben ser conscientes de la influencia de los niveles de presión acústica que se producen en el ambiente en donde se mueve la persona con autismo, así como la presencia de las diferentes fuentes de ruido.
Es decir, ruidos de 120 dB o superiores son dañinos para toda la población, y especialmente para las personas con TEA, ya que detectan antes estos sonidos (discriminan antes el tono, podríamos decir que antes los perciben) y que no toleran bien los sonidos no habituales, causándoles estrés y ansiedad.
Recomendaciones
-Anticipar lo que va a ocurrir: anticipar cuándo y dónde se van a producir estos ruidos con apoyos visuales, con pictogramas o con historias sociales.
-Uso de cascos: si se va a acudir a estos eventos, usar protectores auditivos que rebajen el nivel de presión acústica.
-Alejamiento: si sucede de manera no esperada, alejarse de la fuente de ruido.
Si estamos en una zona en la que puede haber petardos, es importante que la familia hable con la administración local responsable para plantearles la situación. Muchas veces poner en conocimiento las circunstancias de lo que ocurre, se pueden evitar las consecuencias no deseadas.
En todo caso, debemos reducir la exposición de la persona con TEA al ruido y si nos es posible, generar espacios o refugios frente al ruido para estos eventos aumentando el aislamiento acústico de materiales de la vivienda, colocando elementos absorbedores de ruido o que generen “ruidos blancos” en la vivienda.
