El intenso padecimiento afecta a dos de cada diez personas alrededor del mundo

Día Internacional de Acción contra la Migraña: para entender y concientizar

Esta es una de las enfermedades que no tiene cura que más gente padece. Y más allá de su tratamiento preventivo y paliativo, muchas personas piensan que solo es un fuerte dolor de cabeza, y no es así
martes, 12 de septiembre de 2023 · 07:30

Este 12 de septiembre se conmemora el Día Internacional de Acción contra la Migraña, un padecimiento que alcanza al 20% de la población mundial. A través de esta jornada se busca sensibilizar a la gente en general acerca del dolor y sufrimiento que experimentan los pacientes con este tipo de cefaleas y, por supuesto, mejorar la calidad de vida de los mismos.

La migraña es una enfermedad neurológica discapacitante y mucha gente cree que solo es un fuerte dolor de cabeza. Uno puede tener dolores de cabeza intensos, incluso muy seguido, lo que no significa que tengan la recurrencia, intensidad o características que la migraña en sí misma tiene.

Puede aparecer a cualquier edad, pero sobre todo ocurre en la niñez y adolescencia. En la mujer comienza a manifestarse cuando comienza menstruar (1 de cada 4 mujeres de 20 a 50 años tiene migraña) y en hombres, cuando son niños. Es una enfermedad, sobre todo, de personas jóvenes y no tiene cura, aunque existen diferentes tratamientos para paliarla y también prevenirla. Incluso se ha identificado en lactantes.

No tiene relación con otras enfermedades, lo que significa que la migraña es una cefalea primaria. La frecuencia de los episodios agudos varía y pueden durar entre 4 y 72 horas (a veces, mucho más, hasta semanas) y suelen ser de intensidad fuerte o muy fuerte, produciendo situación de invalidez durante la etapa de dolor, teniendo que dejar de realizar cualquier tipo de actividad, o limitando su rendimiento.

Con frecuencia, los episodios de migraña, que también puede ser hereditaria, suelen estar acompañados de náuseas, vómitos y molestia o incomodidad con la luz, los ruidos y los olores. Y aunque se ha avanzado mucho con diferentes tratamientos paliativos, no se sabe con exactitud por qué se producen, aunque se sabe que algo tienen que ver ciertos hábitos alimenticios y cuestiones hormonales, y no tiene una cura definitiva.

Generalmente, el dolor es de un solo lado, pulsante (no siempre), y empeora con el movimiento. Como se dijo, no se sabe bien qué provoca o cómo funcionan las migrañas, pero se cree que tiene que ver con cambios químicos en el cerebro o también con temas de vasos sanguíneos y/o arterias (sistema nervioso).

Se le denomina migraña con aura a la que viene precedida de síntomas visuales antes de un episodio, como destellos de luz resplandecientes o colores, líneas en zigzag de un solo lado del campo visual. Igualmente, hay migraña sin aura.

Como sea, hay que entenderla para concientizar sobre lo que sufren los que la padecen.

 

Palabra profesional

El Diario habló con el neurólogo Sergio Vesco, quien profundizó un poco más del porqué de este padecimiento y cómo lo debe de abordar, tanto el paciente como su entorno.

“La migraña es una enfermedad frecuente, 20% de la gente en el mundo la padece, por lo que la incidencia es alta. Generalmente, en la mayoría de las familias existe una persona con migraña. La génesis de esta tiene que ver con cuestiones genéticas, ambientales, hábitos alimenticios, de sueño y estrés. Se debe de comprender todo esto, sobre todo de quien no la padece, para ayudar al enfermo a sobrellevarla, no haciendo ruido, en un lugar con poca luz, y darles un lugar tranquilo para que el paciente supere la crisis, que dura de horas a días, por eso el entorno, su empatía y ayuda es muy importante” explicó Vesco.

Consultado sobre el origen y el porqué de la enfermedad, dijo que “en los últimos tiempos se avanzó en el conocimiento de ciertos factores genéticos que tiene con lo que nosotros llamamos ‘cambios iónicos’, que son como portones que tiene la neurona al regular el metabolismo de ciertos iones, y el intercambio de estos en la pared de las arterias, fundamentalmente, al nivel del cerebro, lo que genera la migraña. Es una cefalea (patología) de origen vascular. Ahora, ¿por qué se producen las crisis? Eso todavía no está muy claro, puede ser por cuestiones hormonales, en el caso de las mujeres, y dietéticos, generalmente, en el caso del hombre, como con el consumo de alcohol, chocolate y otras sustancias”.

Detalló que la variable cambia mucho de paciente en paciente, por lo que los tratamientos suelen ser muy artesanales, por lo que, en cierta forma, son paliativos y no curativos.

“Quien padece migraña puede tenerla toda la vida. La mujer, cuando llega a la menopausia, suele disminuir su migraña, lo que nos confirmaría el origen hormonal del padecimiento. En el varón se ve más con situaciones de estrés, emocional, laboral y la dieta. Ahora, el tratamiento tiene que tener un abordaje integral y no solo con calmar el dolor, sino actuar en la fase preventiva y en el cambio de hábitos”, expresó.

Sobre cómo son las diferencias de una migraña real y un fuerte dolor de cabeza, dijo:

“La migraña tiene que reunir ciertos criterios clínicos: que la sientas por más de dos meses, crisis de cefalea pulsátiles en la mitad del cráneo (migraña viene de ‘mitad de la cabeza’), dolor unilateral, con mucha náusea, vómitos, sensibilidad a la luz, olor y ruido. Muchas veces, el paciente no logra sortear las crisis con medicación oral y termina en una guardia médica. Por eso, lo más importante es el tratamiento preventivo”, dijo.

Explicó que hoy existen tratamiento de prevención que van de los 3 a los 6 meses y que son bastante efectivos y, además, “se han desarrollado fármacos nuevos que actúan a otro nivel, disminuyendo la taza de frecuencia de los episodios, la intensidad y la duración de los ataques de migraña”.

“Hay un grupo de drogas que lo que hacen es contraer la arteria que se encuentra dilatada y muy inflamada en el momento del ataque. Y los medicamentos preventivos regulan esta respuesta inflamatoria que ocurre en el cerebro y sistema de arteria y nervios, que justamente da sensibilidad al cráneo y cara, provocando así un dolor lateral”, finalizó.