Opinión
La kinesiología y su impacto directo con la calidad de vida
Una profesional explica la importancia de la especialidad y cómo moverse es fundamental para las personasHace ya más de 10 años que me egresé de la carrera de Licenciatura en Kinesiología y Fisioterapia, en la que me sigo capacitando año a año en las diferentes áreas que ejerzo, ya que considero que es una de las profesiones que más se actualiza constantemente, debido a los avances tecnológicos y de las diferentes técnicas. No tiene las mismas formas de trabajar, e inclusive incumbencias, un colega que ejercía hace 20 años a cómo se practica en la actualidad.
Decidí estudiar Fisioterapia por mi amor hacia las ciencias de la salud, pero sobre todo por el contacto estrecho que me permite con la gente, considero que no solo a nivel físico, sino también emocional.
Algo en lo que siempre hice hincapié es en la relevancia que tiene nuestra actividad en la mejora de la calidad de vida de quienes atendemos ¡Qué gran tarea la nuestra! Y… ¡Qué gratificante cuando lo logramos! Nada más y nada menos que impactar directamente en el bienestar global de la persona. Esto es posible inclusive cuando trabajamos en el área dermatofuncional, mal llamada “estética”, que siempre se ha tomado de manera más frívola, y creo yo que puede tener una relación directa con la mejora de un estilo de vida, la creación de un hábito, en alguien que al mejorar su aspecto, e incluso su comodidad, se ve y se siente mejor, le genera motivación, seguridad, etcétera. He atendido pacientes de más 80 años intentando mejorar su físico, lo que, en mi consideración, responde a un gran espíritu.
En general, creo que lo fundamental es moverse, en el sentido amplio de la palabra; hacer, no quedarse quieto, crear. Es lo que mantiene y mejora las funciones, nuestra fisiología, y volviendo al objetivo de este relato: la calidad de vida. Yo siempre digo que el movimiento no viene en ninguna pastilla, refiriéndome a la gran importancia de la actividad física. Tengo muchos pacientes adultos mayores que piensan que después de una cierta edad ya no se puede empezar; esta concepción, por suerte, está cambiando. Tan es así que hace muy poquito leí un artículo que incluía la frase “se envejece porque se deja de hacer actividad física, no se deja de hacer actividad física porque se envejece”.
Tal es mi investigación a lo largo de los años y mi recalcar la importancia del ejercicio, que mi espacio interdisciplinario de salud (ubicado en la ciudad de Villa Nueva) recibe el nombre de Motus, que proviene del latín y significa movimiento, al igual que el prefijo kine, que se refiere a esto mismo y corresponde al nombre de nuestra amada vocación.
Finalmente, analizando cada párrafo de mi relato, puedo llegar a la conclusión de que no solo son mis pacientes a los que intento generar bienestar; al conocer cada historia, cada personaje, hombres y mujeres, adultos y niños, cada uno con sus características tan personales y particulares, y todo el amor que me dan día a día, son ellos los que mejoran mi calidad de vida y me enseñan todos los días. Quien trabaja de lo mismo sabe que realmente es así. Sumamente agradecida y apasionada soy por lo que elegí.
