Reflexiones sobre una tradición
El café: un ritual imprescindible que necesita de la moderación
Si bien su exceso puede causar irritabilidad y aumento de la presión arterial, entre sus beneficios se destacan sus cualidades energizantes, sus efectos tonificantes y su poder antioxidanteEscribe Macarena Isaurralde LIC. EN NUTRICIÓN Y DOCENTE
Tomarnos un café tal vez sea un poco más que el hecho de ingerir una bebida. Para muchos puede significar un ritual matutinamente irremplazable y/o una recarga energética a media tarde.
Para otros, en tanto, puede representar una excusa para reunirse con amigos en una cafetería. O bien, puede ser el responsable de esas reuniones familiares extensas: un café negro y una buena charla.
A veces un alimento es mucho más: no podemos pensar solo en sus beneficios o en sus características nutricionales. Está claro que no todo lo que comemos es alimento, ni mucho menos nos nutrimos puramente de ellos. Y justamente, desde el área de nutrición, intentamos cambiar ese mensaje, junto con la mirada y el enfoque.
Comer saludable es, ¿comer aburrido?
Alimentarnos de forma saludable es lo recomendado, claro. Pero el problema está cuando creemos que comer saludable implica comer aburrido. Y la verdad es que consiste en llevar adelante una alimentación equilibrada y variada en nutrientes.
Es necesario encontrar el balance entre lo que nos gusta, nos hace bien y nos nutre; evitando los excesos, la monotonía y, sobre todo, las restricciones.
Entonces, si el café me hace bien a mí, al alma, me gusta y lo tomo de forma moderada, ¿estoy haciendo las cosas mal?
Durante muchos años el café se encontró en el ojo del debate. De hecho, hoy en día lo está. Lo cierto es que en Argentina no tenemos un gran consumo, en comparación con otros países. Y esto, probablemente, se deba a que tenemos nuestra propia tradición y somos fieles al mate. Un claro ejemplo podrían ser los países asiáticos, quienes tienen también su propia cultura: el té.
Ahora bien, no solo desconocemos si el café nos hace bien o mal, sino que también tenemos otro gran desafío: cuál elegir. Por lo tanto: ¿qué efectos produce el café en la salud humana y cuál debo escoger?
Cuando vamos al supermercado nos encontramos con una inmensidad de opciones. Distintas variedades, precios, presentaciones, sabores, aromas, grados de acidez, marcas y procesos. Consecuentemente, todo esto influye en la calidad del producto final.
El café que solemos encontrar en el supermercado ha sido sometido a un proceso de tostado con azúcar. Por lo tanto, se une a un alimento que no proporciona nutrientes de calidad: que no aporta beneficios, posee calorías vacías y contribuye a desarrollar enfermedades crónicas no trasmisibles tales como la obesidad y la diabetes tipo II.
Entonces, ¿café sí o café no?
El café es un producto popular y su venta se traduce a nivel mundial. En otras palabras, si bien existen diversas culturas que lo pueden consumir en mayor o menor medida, todos lo conocemos. El problema, como la mayoría de los alimentos, es el exceso de su consumo. Y su exceso puede producir:
- Ansiedad, alteración del sueño e insomnio.
- Irritabilidad.
- Úlceras estomacales
- Palpitaciones: por aceleración del ritmo cardíaco.
- Aumento de la presión arterial.
- Acidez.
Por el contrario, si lo consumimos en cantidades moderadas puede traer sus beneficios:
- Poder antioxidante: protege y ayuda a nuestras células.
- Tiene cualidades energizantes, ya que la cafeína estimula al sistema nervioso central. En esta dirección, provoca un estado de alerta que mejora la concentración.
- Efectos positivos en el rendimiento físico.
-Se encuentra asociado a tener un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
- Efecto vigorizante, tonificante y estimulante.
La clave de su consumo
En resumen, el café es una bebida que debe ser consumida con moderación. A su vez, debemos prestar atención a la información nutricional -indicada usualmente en el reverso- y evitar consumir café con azúcar en su composición. Como advertencia, se desaconseja en mujeres embarazadas o lactantes, personas con problemas o enfermedades gastrointestinales y quienes sufren de insomnio o alteración del sueño.
Debemos dejar de pensar la alimentación como algo tedioso o sacrificado. Debemos aprender a comer, a tomar buenas decisiones. A equilibrar nuestras comidas. A escucharnos y disfrutar de esas pequeñas cosas que, tal vez, carecen de nutrientes, pero nos nutren el alma.
Miedo a los controles
Cada 45 minutos una persona es diagnosticada con cáncer de próstata en Argentina, cifra que ubica a esta enfermedad entre una de las principales causas de mortalidad masculina por “falta de conciencia” y miedo a los controles.
