En el marco del Día Mundial de la enfermedad, realizaron una jornada de concientización en la Asistencia
Hepatitis: existe una “ligera tendencia al aumento de casos”
Así lo confirmó el médico Diego Domínguez. Además, hizo hincapié en la importancia de la prevenciónCada 28 de julio se conmemora el Día Mundial de la Hepatitis como parte de una campaña de concientización propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido al alto porcentaje de personas a las que afecta la enfermedad.
Con motivo de visibilizar la campaña, el municipio llevó adelante una jornada de concientización al respecto en la Asistencia Pública. La actividad se realizó ayer con charlas informativas en la sala de espera y en el sector de Guardia de la institución.
La iniciativa estuvo a cargo del equipo territorial de la Asistencia Pública, quienes además repartieron folletos entre los pacientes. En este sentido, se contó con la participación del médico Diego Domínguez y la trabajadora social Carola Gaido.
En diálogo con El Diario, Domínguez explicó que se trató de una “intervención espontánea sin ninguna convocatoria específica que buscó dar a conocer a la gente información acerca de esta patología”. “Nos pareció una forma dinámica de generar interacción entre el equipo territorial y los pacientes que se encontraban en la sala de espera, pudimos evacuar dudas y consultas”, dijo.
Durante la jornada, los profesionales hicieron referencia a los distintos tipos de hepatitis, haciendo hincapié en la hepatitis A, B, y C, “que son las de mayor impacto epidemiológico a nivel mundial”, precisó Domínguez.
Hepatitis A
Acerca de la hepatitis A, el doctor relató que “las vías de transmisión pueden ser oral o fecal”. “Se prioriza a los niños porque puede producirse el contagio de acuerdo a la interacción que tiene con distintos objetos o la falta de higiene que puede presentarse en escuelas o jardines, donde hay aglomeramiento”, mencionó.
“Existe una vacuna que desde el Calendario Nacional se apunta a que se coloque a los 12 meses de vida para prevenir esta enfermedad que puede causar insuficiencia hepática en los niños”, dijo Domínguez. En ese sentido, destacó que “desde el año 2007 no hemos tenido casos de trasplantes hepáticos por hepatitis A en niños, algo que se logró gracias a la vacunación”.
En tanto, indicó: “Los adultos también pueden tener hepatitis A, pero apuntamos a grupos epidemiológicamente más comprometidos, como lo son pacientes que tienen defensas más bajas o HIV. También, personas que trabajan en geriátricos o instituciones penitenciarias, quienes requieren indicación médica específica para colocarse la vacuna”.
Tras consultarle por los tratamientos para la hepatitis A, el profesional de la salud aseveró que “no hay un tratamiento específico porque la mayoría de los casos son asintomáticos, sobre todo en niños. Puede darse que cursen una hepatitis aguda leve con fiebre, dolores articulares, de cabeza o abdominales. Hay casos menos frecuentes que generan síntomas más graves”.
“En nuestro país tenemos una incidencia muy baja de hepatitis. En el último reporte epidemiológico del Ministerio de Salud, la incidencia reportada fue de 0,03 a 0,015 por cada cien mil habitantes, o sea que hay una incidencia muy bajita y eso se ha logrado gracias a la vacunación, algo fundamental”, resaltó.
Hepatitis B
Por otra parte, al hablar de la hepatitis B, Domínguez explicó que además de la transmisión oral y fecal, “la enfermedad también se puede contagiar por vía sexual y el contacto por los fluidos corporales como el semen o las secreciones vaginales”. “No hay que asustarse por la transmisión a través del sudor, las lágrimas, la saliva o inclusive la lactancia, porque esos fluidos no transmiten hepatitis B”, remarcó.
También, afirmó que el contagio se puede dar a partir del contacto con la sangre. “Por eso, hablamos de no compartir agujas o jeringas en la población que tenga adicciones, no compartir cepillos de dientes ni maquinitas de afeitar o elementos punzocortantes y tener cuidado al realizarse tatuajes o piercings”.
“La vacuna de la hepatitis B también está incluida dentro del Calendario Nacional y es obligatoria para los recién nacidos, a quienes se les coloca el fármaco hasta las 12 horas de vida y después se aplican las dosis subsecuentes”, apuntó el doctor y continuó: “A aquellos que no tengan completo el esquema los invitamos a acercarse al vacunatorio para que se vacunen, no hace falta prescripción médica”.
A su vez, mencionó: “Es una enfermedad que puede presentar síntomas iguales o muy similares a la hepatitis A. El 80% de los caos son agudos, es decir, se resuelven solos. Sin embargo, un porcentaje de estos puede ir al fallo hepático agudo con indicación de trasplante, es decir, los casos que son crónicos, ese 20%, restante el paciente va a estar asintomático y la enfermedad puede volverse crónica y producir cirrosis o cáncer hepático, patologías graves, pero que se pueden prevenir fácilmente con la vacuna y sobre todo con la pesquisa en los análisis de sangre”. “Cada persona tiene que hacerse análisis de hepatitis A y B para poder tratarlas a tiempo y evitar que surjan estás complicaciones”, contó.
“Antes del 2004, teníamos miles de notificaciones de casos de hepatitis por año en Argentina. Hoy, si bien hay muchos menos por la vacunación, hay una ligera tendencia al aumento”, aseveró Domínguez y remarcó: “Estamos hablando más o menos de 500 personas cada cien mil habitantes por año con diagnóstico de esta forma de hepatitis, parece bajo en comparación con otros períodos históricos epidemiológicos, pero hay una leve tendencia a incrementarse y tiene múltiples causas”.
Hepatitis C
En cuanto a la hepatitis C, el profesional destacó que “es una enfermedad que lleva más frecuentemente a la cronicidad que la hepatitis B porque puede evolucionar en décadas y uno nunca se entera”. “El paciente se da cuenta de la situación cuando ya tiene signos de complicación. La hepatitis B y C son las causas más frecuentes de cirrosis, exceptuando el alcoholismo, que es otra causa no infecciosa, sino tóxica”, dijo.
“En Córdoba tenemos la mayor prevalencia de hepatitis C, con un porcentaje de 1,13% cada cien mil habitantes. No se sabe bien por qué, pero particularmente en Villa María hay un grupo de personas que están más afectadas, tenemos muchas hipótesis, pero no se conocen las causas ciertas”, comentó y agregó: “En el país, la cifra es más o menos similar a la de hepatitis B. Debe haber al menos 500 personas notificadas cada cien mil habitantes por año”.
En ese sentido, indicó: “Al ser una enfermedad un poco más silenciosa que otras, la única forma de hacer el diagnóstico es a partir del análisis serológico correspondiente. Para la hepatitis C no hay vacuna, así que la única forma de prevenirla es detectarla a tiempo, afortunadamente tenemos muchos antivirales nuevos que se están utilizando y que, detectada la enfermedad a tiempo, se puede llegar a curar”. “Si bien, esto genera que la incidencia haya bajado muchísimo con respecto a 20 años atrás, en la prevalencia existe un ligero incremento”, argumentó.
Finalmente, Domínguez resaltó que “lo más importante de todo es la prevención porque las patologías existen y la persona puede terminar con un problema que afecte a su vida y su bienestar”. “Todas las vacunas son de acceso gratuito y si las personas tienen dudas pueden acercarse a la Asistencia Pública para recibir información”, concluyó.
Durante esta semana, se llevarán a cabo intervenciones y charlas en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) a los fines de acercar dicha información a los vecinos de los distintos barrios de modo descentralizado.
Testeos de hepatitis B y C: se realizan de lunes a viernes en la Asistencia Pública, de 6 a 10. Son gratuitos y no requieren turno previo ni pedido médico.
Viruela del mono: más casos
Según el Boletín Epidemiológico Nacional de ayer, hay confirmados 18 casos de viruela del mono en el país. De los cuales, 16 presentaron antecedentes de viaje previo al inicio de los síntomas y dos tuvieron contacto estrecho con personas que podrían haber tenido antecedentes de viaje.
