Un informe reveló que en las denuncias efectuadas por violencia, el 97% es de tipo psicológica
“La violencia psicológica es silenciosa y afecta de manera gradual y progresiva a las mujeres”
Así lo afirmó Marilina Bechis, profesional del Polo de la Mujer. “Es de mayor importancia que la víctima identifique el problema por el que está pasando y sepa que no es su culpa”, mencionóTras un informe difundido la última semana por la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia, se conoció que las denuncias por violencia doméstica se incrementaron un 20% más durante los últimos tres meses de 2021, comparado con el mismo período del año anterior.
Según el reporte, en la mayoría de los casos, con un 97%, la violencia más sufrida es tipo psicológica, simbólica en un 53% y física el 52%.
En ese marco, El Diario dialogó con la licenciada en Psicología, Marilina Bechis (MP 11013), quien se desempeña profesionalmente en el Polo de la Mujer de nuestra ciudad. La experta abordó la temática y, en primer lugar, definió la violencia doméstica contra las mujeres como “aquella que es ejercida contra las mujeres por un integrante del grupo familiar, independientemente del espacio físico donde esta ocurra, que dañe la dignidad, el bienestar, la integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, la libertad, comprendiendo la libertad reproductiva y el derecho al pleno desarrollo de las mujeres. Se entiende por grupo familiar, el originado en el parentesco -sea por consanguinidad o por afinidad-, el matrimonio, las uniones de hecho y las parejas o noviazgos. Incluye las relaciones vigentes o finalizadas, no siendo requisito la convivencia”.
Posteriormente, hizo hincapié en la violencia psicológica o emocional, que “es uno de los tipos de violencias que siempre está presente. Se origina por aquel patrón de conducta, tanto de acción como de omisión, de carácter repetitivo, consistente en prohibiciones, coacciones, condicionamientos, intimidaciones, actitudes devaluatorias o de abandono, capaces de provocar, en quien las recibe, deterioro o disminución de la autoestima, o perjudica y perturba el pleno desarrollo personal y una afectación a su estructura de personalidad”. A su vez, indicó: “Este tipo de violencia busca degradar o controlar las acciones, creencias y decisiones de la mujer mediante amenaza, acoso, hostigamiento, insultos, restricción, humillación, deshonra, descrédito, manipulación o aislamiento”.
En ese sentido, señaló: “Es importante tener en cuenta que la violencia psicológica es silenciosa, y así como la violencia es un modelo de aprendizaje, también pueden desaprenderse conductas que se encuentran, de alguna manera, naturalizadas”. Además, “es de mayor importancia que la víctima identifique el problema por el que está pasando y sepa que no es su culpa y que dicha situación no es debido a que no haya sabido evitarlo, sino poder trabajar sobre esos comportamientos aprendidos y la incorporación de herramientas para poder establecer vínculos saludables”, afirmó.
“En las relaciones amorosas existen mitos con idealizaciones románticas, como ser la idea del “amor romántico”, muy ligado a la idea de la media naranja: es justamente eso, en ese otro no solo tendré una pareja amorosa, sino también sexual, económica, estética, “la pareja lo es todo”, ese sujeto me brindara todo, construyendo una dependencia emocional muy arraigada, que en la mayoría de las situaciones dificulta poder visualizarlo”, dijo Bechis y agregó: “Es difícil visualizar la violencia psicológica, sobre todo por estos mitos arraigados que existen como ‘si te cela, es porque te quiere’, construidos propiamente de mandatos patriarcales. Es importante que se trabaje sobre el autocuidado, autoestima y, sobre todo, que las personas que lo vean o sean conocedoras de una situación como esta aconsejen a la víctima en la búsqueda de ayuda por parte de un profesional, y sigan acompañándola y no dejarla sola”.
Algunas frases indicadoras
También, la psicóloga explicó que “existen indicadores o frases que es importante tenerlas en cuenta en una relación amorosa”. En ese marco, volvió a mencionar: “Si te cela, es porque te quiere” y continuó: “A mí no me gusta que se pinte tanto para salir a bailar, es como si estuviera buscando otro; Yo tengo todas las contraseñas de mi novio y él tiene las mías; Si no respondo rápido un mensaje, se enoja, cree que ando con otre; No quiere que me junte con mis amigas, porque dice que se emborrachan y son cualquiera; Me dijo que no hace falta que trabaje, que me ocupe de la casa, aunque yo sí quiero trabajar; ¿Con quién te escribís a esta hora? A ver…; Si me dejas, me mato; El amor todo lo puede; El amor es lo más importante y requiere entrega total; El amor es posesión y exclusividad”.
En tanto, relató que “la violencia psicológica afecta de manera gradual y progresiva, ya sea en la autoestima o en la estructura de la personalidad de las mujeres. Existen indicadores para evaluar los riesgos de esto, junto con otros tipos de violencias, siendo las profesionales que trabajamos en violencias quienes podemos visualizarlo con más claridad, debido a que quien sufre situaciones de violencias generalmente le lleva mayor dificultad poder visualizarlo”.
Tras consultarle a qué puede deberse que hayan aumentado las denuncias por violencia doméstica, Bechis apuntó: “Durante la época de la pandemia, los casos de violencias se duplicaron, lo cual, eso ya quedó en estadísticas e investigaciones realizadas por organismos nacionales e internacionales, ligados a la convivencia de la víctima con la persona violenta, la dificultad de poder pedir ayuda y todo lo que implicó el encierro. Eso no mermó, los números siguen en la misma medida, visualizándose en un contexto además macro, socio, económico, en donde impactan mayormente en los roles relegados hacia la mujer”.
Por último, en cuanto al trabajo llevado adelante desde el Polo de la Mujer ante estas situaciones, la profesional resaltó que “la modalidad de intervención se centra en la asistencia interdisciplinaria de las situaciones de violencia de género y/o familiar, priorizando las situaciones de riesgo por las que estén atravesando las personas involucradas”. “Las primeras entrevistas están a cargo de los profesionales de las tres disciplinas con que cuenta el Polo: psicólogas, trabajadores sociales y abogadas. Se brinda asistencia a través de un proceso psico-socio-educativo mediante dos modalidades de abordaje: individual, con la mujer en situación de violencias, y grupal, a través de talleres”, afirmó.
“También se tejen redes, se trabaja sobre herramientas de empoderamiento, se asesora en torno a dudas legales y se brindan ayudas económicas evaluadas por un equipo técnico, entendiendo que además de la dependencia emocional dentro del ciclo de la violencia, existe la dependencia económica”, cerró Bechis.
Quienes deseen obtener más información sobre violencia doméstica o de género pueden contactarse al número del Polo de la Mujer: 0353-4619398 o llegarse a la dependencia, ubicada en calle Independencia 897.
