El Gobierno reglamentó la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable el último jueves
Consumidores informados, el principal punto de la Ley de Etiquetado Frontal
Para la nutricionista local Eugenia Sánchez, la norma ayudará a las personas a generar conciencia y ser críticas en cuanto a qué alimentos ingerirEl Gobierno nacional publicó el último jueves en el Boletín Oficial la reglamentación de la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida como ley de etiquetado frontal, con lo que oficializó la puesta en marcha de la norma sancionada en 2021.
Se trata de la ley que obliga a advertir a los consumidores sobre el exceso de grasas, sodio y azúcares que hay en los productos, de manera de combatir la obesidad, la hipertensión y los riesgos cardíacos.
De acuerdo con el cronograma que detalla el decreto de reglamentación, la ley se implementará en dos períodos y de acuerdo con las particularidades de los productos a etiquetar. La primera etapa será dentro de los nueve meses desde la fecha de entrada en vigencia de la norma y 15 meses para el caso de las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), y la segunda en un plazo no mayor a los 18 meses y de 24 meses para las Pymes.
La Ley 27.642, sancionada el 26 de octubre de 2021, obliga a las empresas que producen alimentos a brindar a los consumidores información sobre los productos a través de un sistema de etiquetado. Los octógonos, impresos en el frente de los productos, deben advertir cuando un producto tenga "exceso en azúcares", "exceso en sodio", "exceso en grasas saturadas", "exceso en grasas totales", y/o "exceso en calorías", según valores propuestos por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). También, deberán indicar la presencia de edulcorantes o cafeína.
En ese marco, El Diario dialogó con la nutricionista local Eugenia Sánchez (MP 3911), quien abordó los principales puntos de la ley y su repercusión para la ciudadanía.
“Desde lo profesional, y también desde lo personal, creo que es una ley que va ayudar mucho, que suma y que busca generar consumidores informados. Además, va a ser muy útil para identificar algunos alimentos que se promocionan y se venden como saludables, pero que no lo son en realidad”, dijo la profesional de la salud y continuó: “Hay un montón de alimentos que se venden y se promocionan como fuentes de vitaminas o minerales y en realidad, detrás de eso, hay un exceso de azúcar, de sodio o de grasa. El consumidor no sabe esto y compra ese alimento buscando la fuente de este nutriente o esa vitamina y en realidad no es tan noble como parece o se lo vende”.
Consumidores críticos
La ley establece que "los alimentos y bebidas analcohólicas (sin alcohol)” cuya composición supere los nutrientes críticos establecidos por la medida -en base a los límites del Perfil de Nutrientes de la OPS- deberán incluir "en la cara principal un sello de advertencia indeleble por cada nutriente crítico en exceso".
“Ya hay una movida y un laburo profesional por detrás de todo esto, los nutricionistas trabajamos un montón y hacemos mucho hincapié en nuestros consultantes para enseñarles a leer etiquetas, que puedan interpretarlas y diferenciar los ingredientes. También, buscamos que generen sus propios criterios a la hora de consumir”, aseveró Sánchez.
A su vez, destacó: “Siempre digo que quiero que todos los ciudadanos sean consumidores críticos, conscientes a la hora de elegir un alimento y que sepan qué es lo que van a comer cuando deciden comprar un determinado paquete antes que otro. Por este motivo, creo que la ley nos va a ayudar muchísimo a que eso suceda y es el principal punto de la misma”.
El decreto explica que el uso del etiquetado frontal con sistema gráfico de advertencias octogonal negro en los productos envasados “resulta ser el más visible, comprensible, claro y eficaz para identificar nutrientes críticos en exceso, transmitir una mayor percepción de riesgo para la salud y un mejor desempeño para disminuir la intención, tanto de consumo como de compra en el territorio argentino”.
Ante esto, la nutricionista mencionó: “Me parece genial la utilización de los octógonos y que el etiquetado sea frontal porque genera otro impacto visual en el cual el consumidor, al tan solo agarrar el paquete, ya va a ver si ese alimento tiene algún exceso”. “Va a generar conciencia y que las personas estén informadas a la hora de consumir. Seguramente, cuando esto se concrete vamos a ver una cantidad de alimentos que no imaginamos que van a tener estos octógonos”, puntualizó.
En cuanto a los valores seleccionados por la ley, Sánchez indicó que “son los apropiados” y “es algo positivo empezar por esto”. En ese sentido, relató: “Creo que lo más importante es remarcar el exceso de grasas saturadas, azúcares y sodio porque son valores críticos que están, directamente, relacionados con las enfermedades crónicas no transmisibles como son la obesidad, la diabetes y la hipertensión”.
“Son las patologías que más predominan y la principal causa de muerte, no solo en nuestro país, sino también a nivel mundial. Entonces, me parece que está buenísimo que se vaya a resaltar esto porque es una medida que, en primer lugar, ayuda a la persona que tiene la enfermedad a ser crítico a la hora de elegir un alimento para buscar equilibrar esa enfermedad. Y, un segundo punto es que también ayuda a prevenir. Una persona al ver el etiquetado frontal podrá prevenir qué consumir, sabiendo que ese producto tiene un exceso que no le va a sumar a su salud o ayudará a que ese insumo no predomine en su alimentación. Me parece que otro de los puntos fundamentales de la ley es que ayuda a prevenir”, precisó.
Publicidad engañosa
La norma también prohíbe que los productos tengan publicidad comercial dirigida a niños y adolescentes, y que sean vendidos en entornos escolares, entre otros puntos.
“Hay publicidad engañosa con los niños, utilizan a famosos, dibujos animados o traen regalitos. Entonces, el niño quiere ese alimento porque viene con un regalito y ya no se tiene en cuenta todo el resto, por lo que me parece que está buenísimo proteger a los más chicos”.
En cuanto a la prohibición de vender estos productos en establecimientos escolares, comentó: “Esto es ideal porque los niños van a empezar a tener a la vista comidas más reales y no van a tener tanta intoxicación, es decir, tanta información engañosa al alcance”.
“La ley permite ser cuidadosos, proteger y ser honestos con la información que llega a los niños”, concluyó Sánchez.
