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“Lo normal es que todos somos diferentes”

En el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se conmemoró el pasado 3 de diciembre

Escribe: Lautaro Peretti VECINO DE ARROYO CABRAL

Las estructuras sociales resultan vitales en la conformación de una sociedad. Sin embargo, resulta pertinente repensarlas y ajustarlas, con el objeto de contemplar a todos los sujetos que habitan en ella.

Desde 1992, la Organización de las Naciones Unidas establece que cada 3 de diciembre se conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, con el objeto de abogar por el pleno ejercicio de derechos humanos en estas personas a nivel mundial. En ese marco, surgen cambios de paradigmas respecto a quienes tienen dicha condición, ya que comienzan a considerarse sujetos de derechos, de manera que la sociedad los integre en distintos ámbitos.

Para establecer un concepto acerca de la discapacidad, deben contemplarse diferentes aspectos. Según el diccionario de la Real Academia Española, una persona con discapacidad es aquella que se encuentra en una situación que, por condiciones físicas, sensoriales o mentales duraderas, se enfrenta con notables barreras de acceso a su participación social. Resulta pertinente remarcar aquí la palabra barreras, ya que al momento de su mención no se trata, únicamente, de cuestiones arquitectónicas como el déficit de rampas de acceso en diferentes lugares para personas usuarias de sillas de ruedas, sino de aquellas que impone la misma sociedad, como la obtención de un empleo o incluso el acceso a la educación.

A pesar de ello, debe dejarse en claro la existencia de ciertas instituciones empeñadas a trabajar con personas con discapacidad, con el objetivo de que, al momento de realizar diferentes actividades, se prioricen aquellas herramientas con las que el individuo cuenta para llevarlas a cabo, dejando atrás aquello que no resulte factible de realizarse. Dicho de otra manera, enfocarse en la competencia, más que en la carencia.

Sujetos de derechos

En el año 2007, se firmó un tratado, entre varios países del mundo, conocido como la Convención sobre los derechos humanos de las personas con discapacidad. Su objetivo radica en el reconocimiento de derechos de esta comunidad a participar en todo ámbito social, sin discriminación de ningún tipo. En Argentina, la convención se encuentra aprobada por la Ley 26.378, con jerarquía constitucional por la Ley 27.044.

Ello permite vislumbrar un cambio radical en la consideración de la sociedad hacia este colectivo de personas, ya que trasciende el concepto de discapacidad como enfermedad para convertirse en condición humana, la cual posee derechos que deben ser respetados y cumplimentados. Además, no debe ser una temática que vincule solo a quienes tengan esta característica, o incluso familiares de dichos individuos. Si se pretende vivir en una sociedad que garantice igualdad, equidad y accesibilidad, la consecución de este objetivo será posible si entre todos realizamos determinados aportes. También, entender que somos iguales en cuanto a derechos, pero diferentes en lo que a necesidades refiere. Por ello, si bien las estructuras sociales resultan vitales en la conformación de una sociedad, se considera necesario repensarlas y ajustarlas, con el objeto de contemplar a todos los sujetos que habitan en ella.

Es así como, además del claro objetivo ya explicitado acerca de este día tan importante para la discapacidad, debe habilitar una reflexión a nivel social, buscando acabar con ciertos prejuicios y estigmas sobre esta temática, entendiendo, en primer lugar, que la condición no define la persona. Y, en segundo, que la normalidad es la diferencia.