Características, tipos, tratamientos y recuperación
¿Qué es la hiperhidrosis?
Escribe: Dr. Marcelo Córdoba
Esp. Cirugía General y Cirugía Torácica MP 35089. ME 18221. ME 20453
La hiperhidrosis es la sudoración excesiva que supera los requerimientos fisiológicos, debido a un trastorno del sistema nervioso autónomo.
Afecta a millones de personas alrededor del mundo, con una incidencia estimada en el 3% de la población mundial. En algunos casos, esta patología produce trastornos sociales desde la infancia que afectan la calidad de vida de la persona.
Al momento de la consulta, los pacientes relatan transpiración de manera individual o conjunta en las siguientes partes del cuerpo: cara, axilas, palmas de las manos y plantas de los pies. Esto se debe a que en esas mencionadas localizaciones hay mayor cantidad de glándulas sudoríparas.
Además de la sudoración, suele asociarse un olor desagradable, frialdad en las extremidades y ciertas complicaciones como: dermatitis, maceración y sobreinfecciones cutáneas en la piel.
Algunos pacientes también comentan que en la infancia algunos compañeros de clases se negaban a tomarle la mano porque notaban humedad excesiva en las mismas. Asimismo los maestros les llamaban la atención porque al entregar los trabajos la tinta se encontraba corrida, dando un aspecto desprolijo al escrito.
La hiperhidrosis repercute en forma notoria en las personas que la padecen y puede ocasionar una discapacidad en el trabajo y en el ámbito social, ya que el sudor puede llegar a empapar la ropa, los utensilios del trabajo e incluso a gotear y mojar el suelo.
Para ocultar esta condición las personas toman toda clase de medidas, desde llevar consigo varios pañuelos para secarse, hasta el extremo de evitar situaciones que involucren la interacción con otras personas, lo cual en muchos casos lleva al aislamiento y a la depresión.
Esta afección puede manifestarse tanto diariamente como esporádicamente y puede producirse en momentos en que la persona está tranquila o nerviosa.
Dos tipos
La hiperhidrosis se divide en dos clases:
-Focal primaria (esencial): es la más frecuente. En ella los nervios responsables de enviar señales a las glándulas sudoríparas se vuelven hiperactivos, a pesar de no haber sido estimulados. En este caso no existe una causa médica explicativa, es posible que tenga un componente hereditario, ya que, a veces, se da en varios miembros de la familia.
-Secundaria: se presenta cuando la sudoración excesiva se debe a una enfermedad orgánica. Es el tipo menos frecuente y es probable que provoque sudoración en todo el cuerpo.
Tratamiento
Los tratamientos farmacológicos pueden realizarse con tópicos (lociones) o sistémicos vía oral. Otra opción es la aplicación local de toxina botulínica, la cual bloquea la producción de sudor durante 6 a 9 meses aproximadamente.
Como última alternativa a lo antes mencionado está indicada la cirugía del nervio (simpaticotonía toracoscópica). En este procedimiento se efectúa la interrupción del estímulo nervioso hacia las glándulas sudoríparas.
El retorno a las actividades cotidianas será tan pronto cuando la persona se recupere del post quirúrgico (entre 7 y 15 días).
La hiperhidrosis palmar se cura en más del 90% de los pacientes, mientras que la axilar y craneofacial es menor. En algunos pacientes pueden presentar sudoración compensatoria en el torso o en las piernas, pero solo representa una molestia.
Los pacientes que han sido operados manifiestan satisfacción con los resultados, logrando el bienestar físico, emocional y social.
Algo más que sudoración
Para ocultar la hiperhidrosis, las personas toman toda clase de medidas, desde llevar consigo varios pañuelos para secarse, hasta el extremo de evitar situaciones que involucren la interacción con otras personas, lo cual en muchos casos lleva al aislamiento y a la depresión.
