Depilación definitiva

Los riesgos del uso de láser por personas no profesionales

En Villa María, en varios locales no habilitados se labraron actas de infracción. Un colegio profesional advirtió que habrá clausuras

La oferta en depilación definitiva explotó en los últimos años. Al punto que la misma chica que te depilaba con cera, ahora te invita a hacerlo con láser, en una peluquería, centro estético del barrio e incluso en departamentos particulares, y a un precio más que tentador. Pero, ¿es confiable?

Desde la Regional I del Colegio de Kinesiólogos y Fisioterapeutas de Córdoba advierten a la población sobre el riesgo de realizar este tratamiento en cualquier lugar.

La fotodepilación, tanto con láser como con luz pulsada intensa, es una práctica segura y efectiva en la medida que sea realizada en el ámbito correcto, como es un consultorio o centro médico habilitado, y debe ser realizada por profesionales médicos o fisioterapeutas matriculados.

El lugar debe estar habilitado por el ente municipal y el Ministerio de Salud. Hay normativas de protección láser: por ejemplo, en el consultorio no puede haber espejos y tiene que haber un cartel en la puerta, el paciente debe utilizar un protector en sus ojos y se deben tener extremas medidas de higiene. Además, el equipo que utilizan debe estar habilitado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica.

La depilación definitiva es un tratamiento médico. Tiene que ser hecho por un profesional capacitado, quien debe rendir un curso de bioseguridad láser que otorga el Ministerio de Salud de la Nación.

Es importante alertar a la población sobre la práctica ilegal por parte de personas no médicas ni fisioterapeutas, que realizan un ejercicio fraudulento del uso de estas tecnologías sin la debida acreditación, experiencia ni certificación necesaria, constituyendo lo que se denomina intrusismo (ejercicio ilegal de la profesión).

La falta de conocimiento de los pacientes, la liviandad de los medios, la publicidad engañosa, la banalización de estas prácticas y el accionar de personas inescrupulosas que ponen en juego la salud de la población pueden provocar daños colaterales a nivel cutáneo que son irreversibles. Pueden infectar, despigmentar la piel, dejar manchas, provocar quemaduras de segundo y tercer grado, con cicatrices. También engañan a la gente con ofertas que en realidad consisten en realizar el tratamiento durante menos tiempo del que corresponde, afectando el resultado de la sesión.

Si no queremos lamentarnos luego, sobre todo con manchas o quemaduras, tanto el equipamiento como el profesional son fundamentales a la hora de elegir dónde hacerse el tratamiento.

Lo importante es tener una primera consulta con el profesional que va a valorar el fototipo de piel, el color de pelo y si existe alguna patología previa, para definir la cantidad de sesiones y el equipamiento adecuado.

Por ahí se consiguen tratamientos a mitad de precio, pero hay que ir a muchas más sesiones porque los equipos no tienen la potencia necesaria o el tiempo de sesión es menor. Hay pacientes que hacen 20 sesiones y los llevan al límite de quemarlos.

Con el objetivo de cuidar la salud de la población y luchar contra el intrusismo, desde la citada regional ya se han realizado varias denuncias en la Municipalidad de Villa María de lugares que no están habilitados para realizar estos tratamientos. Varios de ellos ya han sido inspeccionados y se les han realizado actas de infracción por no cumplir con los requisitos. Luego de estos procedimientos seguirá la clausura de dichos establecimientos.

 

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