Tangoterapia y neuroplasticidad

El tango como recurso terapéutico

martes, 3 de septiembre de 2019 · 12:08

Escribe Débora Romina Escalzo
* Psicopedagoga Mat. Nº 34-2487

Tango y DC (deterioro cognitivo). Actualmente se evidencia un creciente número de casos de personas que presentan en edades tempranas o avanzadas deterioro cognitivo de diferentes etiologías y en distintas etapas evolutivas.

El estilo de vida poco saludable,  influye en la aparición y aumento de esta población con distintas afecciones. De este modo, llegan a la consulta, pacientes con quejas en su estado anímico y cognitivo, lo cual más allá de que solicite o no un tratamiento farmacológico, su abordaje ha de ser multidisciplinario y requerir de estrategias cotidianas variadas: estimulación social, incorporación de ejercicio físico, alimentación sana, estimulación cognitiva, entre otras.

Como rehabilitadora de pacientes con deterioro cognitivo, el desafío siempre está presente ante cada paciente debido a su particularidad en intereses y perfil cognitivo. Es imprescindible encontrar distintas alternativas que lo estimulen y lo motiven a participar de diferentes propuestas rehabilitadoras, cotidianas, culturales y sociales. Las mismas variarán de acuerdo a los intereses y actividades de la vida diaria del paciente,  por eso es fundamental contar con el conocimiento de una amplia gama de posibilidades. Por tal motivo, la rehabilitación se enriquece desde una concepción que va más allá de la disminución de los déficits existentes debido a una situación de discapacidad. La práctica rehabilitadora se concibe como un plan de acción que se nutrirá de distintos recursos que promuevan el bienestar físico, cognitivo, afectivo y social del sujeto.

Dentro de las estrategias cotidianas, como propuesta cultural y rehabilitadora podemos mencionar al tango como una danza única, singular para trabajar con personas y en este caso al que nos referimos, es una propuesta que puede adaptarse a personas con deterioro cognitivo, entre otras situaciones.

En relación a lo dicho,  podemos mencionar al doctor  Federico Trossero, autor del libro “Tango Terapia”, médico psiquiatra y psicoanalista, creador del método Trossero. Él es quien define a la Tangoterapia  como “un sistema integrado de instrumentos del baile de tango, de su música y de su poesía que sobre la base de promover vivencias motivadoras, nos acerca al conocimiento del psiquismo profundo”

La tangoterapia se sitúa como un elemento complementario para los tratamientos actuales farmacológicos de distintas patologías como enfermedad de Parkinson, Alzheimer, Depresión, trastornos de ansiedad, enfermedades cardiovasculares, entre otras.

La danza del tango favorece aspectos sociales y comunicativos añade el autor. Además, su aplicación a distintas afecciones es tan beneficiosa como variada. Numerosos estudios desde la década de los noventa han aportado conclusiones a favor de dicha técnica en los distintos campos de acción de la Psicología, el Psicoanálisis, la Rehabilitación Física y Musicoterapia. Se puede afirmar que abarca al sujeto en su integridad bio- psico- social y cultural, desarrollando además herramientas terapéuticas personalizadas y de diagnóstico.

 

Tangoterapia en pacientes con afasia. Importancia desde lo cognitivo

Un singular trabajo llevado a cabo es el de la autora del libro “Bailando las palabras”, Francesca Fredizzi, quien relata su recorrido por esta técnica partiendo de una situación personal significativa con su padre quien padece una afasia mixta luego de un episodio de accidente cerebro vascular. Su formación y experiencia con el Counseling y la implementación de talleres de Tangoterapia para pacientes con afasia,  se desarrolla  siendo  el primer y único método (-del que se tiene registro-) con pacientes que han perdido la posibilidad de interpretar y comunicarse mediante el lenguaje verbal.

La autora postula: “Si bien la danza como expresión cultural se puede considerar universal tanto desde el punto de vista espacial como temporal, el tango tiene características únicas: los demás bailes están muy lejos del tango porque no tienen improvisación, todo está muy organizado, muy coreografiado. Algunos bailes aceptan algún tipo de improvisación, pero son muy pocos”.

 

Método terapéutico

En este sentido, planteado por la autora, se puede afirmar que el método terapéutico pone en juego las funciones cognitivas superiores de los sujetos, entre ellas: atención, concentración, memoria de trabajo, control y regulación en la tarea, flexibilidad atencional, como así también habilidades viso espaciales.

Ampliando lo anterior, podemos decir además que el tango como danza favorece las funciones ejecutivas de una persona,  ya que es un baile de improvisación.  De este modo involucra funciones de iniciación, programación y organización de una secuencia de movimientos determinada, de acuerdo a lo que cada bailarín percibe. Además, promueve el desarrollo de la empatía, la expresión de emociones y la comunicación corporal con un otro mediante el abrazo propio de esta danza.

Fortalece, además, los procesos mnésicos ampliamente, desde el registro de lo escuchado y realizado para luego ser monitoreado permanentemente mediante las funciones de memoria de trabajo  y atencionales. Debido a esto, cada baile efectuado será particular y de acuerdo a las posibilidades cognitivas y emocionales de cada persona.

Cabe destacar la importancia que la autora plantea acerca de la Tangoterapia “se acrecienta el autoconocimiento, potenciando la autoestima, facilitando los desbloqueos físicos y emocionales y la correspondiente integración mente-cuerpo”.  Además, agrega:

“El basamento teórico del uso del tango con esta técnica es el procesamiento de lo sensorial, lo perceptivo, lo propioceptivo y lo cognoscitivo, que integrados, ayudan a la comprensión de las personas y a su mejor integración psicosomática, vincular y social”.

Francesca Fredizzi desarrolla su propuesta mediante talleres con pacientes teniendo en cuenta sus posibilidades físicas y comunicativas proponiendo el logro de aprendizajes como: caminata, caminata a ritmo, abrazo, amague, paso básico, ocho adelante, ocho atrás y giro.

Mediante los talleres, la autora relata los beneficios que se observaron, en corto tiempo, en distintas áreas de comunicación y socialización, favoreciendo funciones como percepción,  empatía y motivación.  Además se registraron beneficios en la postura corporal y equilibrio.

 

Beneficios emocionales y cognitivos

Por último, la autora rescata a través de las vivencias de los participantes: “Era el tango el que se ofrecía como instrumento para evocar recuerdos y emociones, para ahondar un poco en el autoconocimiento, para rescatar sentimientos guardados. Un instrumento para acompañar los primeros pasos de esta etapa del “volver a aprender” que una lesión cerebral obliga a transitar”.

Esta danza única tan nuestra y popular, podemos afirmar que ofrece un gran abanico de beneficios para la salud emocional y cognitiva, y para nosotros, los profesionales, una herramienta terapéutica alternativa para ofrecer a nuestros pacientes.  Esto se debe a que no solo partirá de las posibilidades físicas y cognitivas de la población que aborde,  sino que además intentará desarrollar vías de expresión que promuevan la actividad cerebral mediante el intercambio corporal con otro.

En conclusión,  y de acuerdo a lo recorrido desde la bibliografía existente, se rescatan en ella conceptos claves del método terapéutico, siendo una propuesta biosociopsicológica porque aborda al sujeto desde su integridad,  reconociendo en él sus dimensiones constitutivas y promoviendo su optimización.

 

Bibliografía

http://archivo.losandes.com.ar/notas/2007/10/25/estilo-245943.asp

www.elcisne.org/noticia/tangoterapia-sistema-integral-reconocido-mundialmente/2178.html

Fredizzi Francesca, cap. 5 “Del counseling al tango counseling”. Bailando las palabras. Mi experiencia con el tango, la afasia y la tangoterapia para afásicos. Buenos Aires. Edición y coordinación: Florencia Ferre. Año 2015 y “Tangoterapia para afásicos: en teoría”.

* Rehabilitación Neuropsicológica - Correo: debyesca@hotmail.com

 

 

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