Opinión

Sobre el suicidio y el padecimiento subjetivo

martes, 10 de septiembre de 2019 · 12:02

Escribe Nadia Quevedo * MP 4753

Según un comunicado e informe sobre relevamiento estadístico de situaciones conflictivas y de vulneración de derechos: “El intento de suicidio y el suicidio son situaciones complejas que necesitan ser pensadas como algo que va más allá del deseo de morir. Si bien no hay aspectos que se puedan generalizar, aquellas personas que intentan suicidarse o se suicidan suelen hacerlo porque piensan que morir es la única solución a determinado conflicto que le provoca un profundo sufrimiento”. Es decir que los mecanismos de adaptación con los cuales vivieron hasta ese momento se tornan poco funcionales y encuentran como única alternativa posible el atentar contra su propia vida.

Cuando hablamos de problemáticas y sufrimiento subjetivo siempre está en juego la alteridad, el otro, en las diferentes escenas y dimensiones de su presencia e influencia.

Ante el suicidio por lo general, surge primero el dolor y luego los interrogantes, la búsqueda de una explicación o de posibles culpables. De este modo, se afirma también que el suicidio es un enigma, por cuanto es un acto indescifrable, un problema complejo en el que intervienen factores psicológicos, sociales, biológicos, culturales y ambientales. En los últimos 20 años, las defunciones por suicidio indican un aumento  y un crecimiento exponencial de las consultas por intento de suicidio en los servicios de salud.

Intentando comprender de qué se trata el suicidio en las sociedades actuales, resulta necesario indagar acerca de los procesos de subjetivación de las juventudes y adolescencias.  La sociedad deposita una serie de expectativas sobre los adolescentes, que resultan difíciles de cumplir. Por cuanto los jóvenes de hoy transitan un mundo colmado de presiones como las de ser bellos, exitosos, felices y tienen que acceder a ciertos bienes de consumo como supuesta garantía y premisa de una distinción social o “estatus”. Pero en este entramado, el momento de la satisfacción no incluye al otro como persona, sino que es puro objeto, objeto satisfaciente, que aparece y desaparece como objeto, que viene a cumplir una misión puntual.

La contracara de esta situación es considerar al otro como sujeto, como una alteridad que me obliga al diálogo y al encuentro.

Los imperativos del mercado calan muy hondo en las adolescencias, generando distintas consecuencias en una identidad que se está formando. La identidad es un estar haciéndose en el oficio de aprender a vivir en sociedad. Citando a Emiliano Galende, preguntas como ¿quién soy?, ¿a quién le importo?, ¿cuál es mi lugar en el mundo? Conllevan introspección, y una tarea de construcción subjetiva y autoafirmación del yo, pero cuando no hay respuestas a esos interrogantes, o la respuesta que hay es del orden del déficit se empiezan a visualizar como grandes presiones sociales y se expresan bajo la forma de sentimientos de desencanto, exclusión o autohumillación. Quedando así, fuera de los lazos de la sociedad, y por consiguiente el sufrimiento empieza aflorar. Una forma de expresión o manifestación de ello es la conducta autolesiva o el intento de suicidio. Y es aquí que el abordaje del suicidio como problemática debe ser multidimensional, interdisciplinario y comunitario. No siendo un problema exclusivo del ámbito de la salud sino de toda la comunidad en su conjunto.

Diversos actores, escuela, familia, y la misma sociedad somos quienes tenemos una gran parte por hacer. Se han tenido experiencias muy ricas, en las cuales la intervención de una palabra o una acción concreta como un abrazo, un reconocimiento, un llamado aparte para dialogar, una manifestación de cariño, una visita al hogar, un preguntar ¿cómo estás?, por parte de un adulto  (docente, terapeuta, otro) ha posibilitado el cambio de algún joven frente a una situación de padecimiento. Cuando se habilitan espacios de circulación de la palabra y espacios  para la expresión, ya se está en el terreno del hacer, puntapié inicial de la prevención.

* Psicóloga del Servicio de Salud Mental del Hospital Pasteur

 

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