Fibromialgia: cuando el dolor se vuelve crónico
Jornadas pasadas se conmemoró el “Día Mundial de la Fibromialgia y el síndrome de Fatiga Crónica” en homenaje a Florence Nightingale, nacida el 12 de mayo de 1820, quien padeció esta enfermedad gran parte de su vida y fue pionera de la enfermería profesional modernaEscribe Carina Tisera
Miembro de Diversidad y Compromiso
¿Qué es la fibromialgia? Según la define la reumatóloga María Cristina Lunic, la fibromialgia es un estado crónico y complejo que causa dolor generalizado musculo-esquelético crónico, fatiga, sueño no reparador, dolor a la palpación de puntos musculares y tendinosos y variedad de otros síntomas.
El nombre fibromialgia se deriva de “fibro”: tejidos fibrosos (tales como tendones y ligamentos), “mios”: músculos, y “algia”, que significa dolor. Es por lo tanto un síndrome musculo-esquelético caracterizado por dolor crónico (mayor de 3 meses de duración), sin evidencias de sinovitis y/o miositis, ni signos clínicos, de laboratorio o radiológicos específicos. No hay compromiso articular. Es más común en mujeres entre 30-50 años, pero también puede afectar a niños, ancianos y hombres.
Síntomas
• Dolor generalizado por más de tres meses que se presenta en el lado izquierdo y derecho del cuerpo, por encima y por debajo de la cintura, aumenta en situaciones de estrés, o cambios climáticos, no cede con reposo, aumenta con actividades repetitivas. Es de intensidad variable de leve a severo, en ocasiones intolerable. La causa del dolor es una alteración del sistema nervioso central y periférico en el procesamiento de los estímulos.
• Cansancio o fatiga que es de intensidad variable según el momento y la persona, desde leve hasta la postración.
• Anquilosamiento o rigidez al despertar o después de permanecer sentado o quieto por períodos prolongados. Se ve afectado por cambios de temperatura o de la humedad.
• Trastornos del sueño, el insomnio puede ser de conciliación o de mantenimiento (con varios despertares nocturnos). A pesar de dormir suficientes horas, los pacientes suelen sentirse cansados al despertar y su rendimiento diurno se ve disminuido y se puede acompañar de somnolencia.
• Trastorno cognitivo conocido como fibrofog o niebla de la FM, que se caracteriza por sensación de extrañeza, alteración de la memoria, mareos, dificultad para concentrarse, lentitud mental y un sentirse fácilmente abrumada al enfrentarse con varias cosas que hacer a la vez.
• Parestesias y disestesias nocturnas en manos y pies, adormecimiento, picazón o ardor.
• Mareos y falta de equilibrio.
• Síndrome de pierna inquieta, que se caracteriza por un impulso incontrolable de mover las piernas cuando se está descansando o reposando.
• Hipersensibilidad sensorial, síntomas alérgicos, hipersensibilidad a la luz, a los sonidos y olores.
• Problemas de piel, prurito, sequedad o manchas.
• Hipotensión crónica.
• Depresión y ansiedad.
Tratamiento
En la actualidad no existe cura. Además del tratamiento farmacológico (antiepilépticos, antidepresivos, analgésicos, etcétera), está la rehabilitación física.
Entre las más practicadas están la kinesiología, los ejercicios aeróbicos, caminata, gimnasia acuática, danza, los masajes, quiropraxia, osteopatía, ejercicios de estiramiento, entrenamiento de la postura, terapia ocupacional, terapia de relajación, meditación, yoga, tai chi, terapia cognitiva/conductual, arteterapia, mindfulness.
Es importante el manejo de la problemática familiar del paciente y la adecuada reinserción laboral. La alteración está en el sistema nervioso pero se manifiesta en estructuras músculo tendinosas, y eso hace que el paciente concurra al reumatólogo, más allá que en su tratamiento puedan intervenir neurólogos, psicólogos, psiquiatras, etcétera.
Aspecto legal
Es una enfermedad reconocida por todas las organizaciones médicas internacionales y por la Organización Mundial de la Salud desde 1992. Está clasificada con el código M79.7 de la clasificación internacional de las enfermedades, como una enfermedad de reumatismo no articular.
En nuestro país se contabilizan 3 millones de personas que la padecen. El 40% de ellas pierde el empleo. En el Congreso se avanzó en la concreción de una ley que busca que se la reconozca como enfermedad incapacitante; aprobándose media sanción a fines de noviembre de 2017, en la Cámara de Diputados de la Nación, pero diversos intereses vienen frenando la aprobación de la ley, lo que hace que quienes la padecen no cuenten con cobertura médica, certificado de discapacidad, ni posibilidad de licencias o jubilación por invalidez.
La asociación Diversidad y Compromiso ha organizado un ciclo de charlas denominado “Las personas con discapacidad y su inclusión social”. Dentro de este marco, la primera charla tuvo lugar la semana pasada.
