El yoga puede afectar la cadera, afirman

martes, 12 de noviembre de 2019 · 14:52

Escribes Caroline Parkinson
Cadena BBC de Londres

Parece improbable que un deporte tan saludable como el yoga, ideal para mejorar la flexibilidad y el equilibrio pueda resultar dañino. Sin embargo, algunos expertos advierten que puede provocar "graves problemas de cadera".

Los más afectados no serían precisamente los novatos: el problema atañe especialmente a los profesores de yoga y a quienes lo practican "en exceso".

Ya en 2013 Raza Awan, un especialista en lesiones deportivas de Toronto, Canadá, aseguró que si alguien es demasiado flexible y hace ciertas posturas sin buena sujeción muscular, las articulaciones se pueden desgarrar y, en el caso de la cadera, romperse parte de un cartílago.

Y no es el único que lo piensa.

Benoy Matthews, un destacado fisioterapeuta en Reino Unido, dijo que cada vez son más los profesores de yoga con serios problemas de cadera, muchos de los cuales requieren cirugía, por forzar demasiado el cuerpo.

Matthews, especialista en caderas y rodillas, dice que recibe en su consulta a entre cuatro y cinco profesores de la disciplina al mes.

El experto cree que el problema reside en que se trata de personas que obligan repetidamente al cuerpo a adoptar ciertas posturas, cuando su propia fisiología lo impide.

En torno a la mitad de los profesores a quienes atiende simplemente necesitan consejo sobre cómo moderar esas posturas estipuladas y a no poner demasiada tensión sobre las articulaciones.

Pero aquellos que tienen problemas más avanzados necesitan tratamiento médico y cirugía, a veces incluso el remplazo total de la cadera, señala.

"La gente confunde la rigidez con el dolor", dice él. "Si sientes pinchazos o bloqueo en la ingle, no debes ignorarlos. Tienes que conocer tus límites".

Benoy Matthews dice que la clave es aprender a entender lo que tu cuerpo necesita.

"Todos conocemos los beneficios del yoga para la salud. Yo mismo lo practico", dice.

"Pero, como cualquier otra actividad, puede causar lesiones. No podemos ponerlo en un pedestal".

Matthews dice que el problema a menudo se reduce a cómo están formadas las caderas de una persona y cuán flexibles son.

"Lo que es posible de alcanzar para una persona puede no serlo para otras", dice. "La gente tiende a adoptar las mismas posturas, en lugar de lo que las que le resultan factibles".

"Podría ser por ego, por demostrar que pueden llegar hasta el final con la postura. Pero en lugar de eso deberían parar cuando les resultara incómoda", dice el especialista..

"Solo porque la persona que está a tu lado pueda hacerlo no significa que sea necesario o deseable hacer lo mismo".

Matthews dice que la cantidad de profesores de yoga que lo hacen, además del hecho de que puede que no hagan otro tipo de ejercicio, puede explicar los problemas que desarrollan.

"Puede que practiquen yoga seis veces por semana y piensen que es suficiente, que no necesitan hacer otro tipo de ejercicio, como cardio o entrenamiento combinado", dice.

"Pero es como todo. Si haces lo mismo una y otra vez, puedes tener problemas. Necesitas combinar el tipo de ejercicio que haces".

"Los profesores de yoga a los que veo son jóvenes; tienen 40, 42 años".

"Si vienen cojeando y no pueden caminar más de 10 metros, no hay cantidad suficiente de fisioterapia que pueda ayudarlos. Si han pasado dos años, puede que ni el mejor fisioterapeuta pueda hacer algo al respecto".

A veces se les hace una laparoscopia (artroscopía de cadera) o hasta necesitan una prótesis.

Natalie Gartshore lleva 16 años siendo profesora de yoga. Ella cree que la popularidad del yoga le convierte en víctima de su propio éxito.

Natalie, de 45 años, se fracturó el cartílago de la cadera hace cinco. Ahora se asegura de administrar adecuadamente la carga de la clase y no trabaja los fines de semana, pero dice que encuentra difícil que los profesores recién titulados hagan lo mismo.

 

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