Traumatología
Malas posturas que suelen desencadenar dolor en la columna
Escribe: Esteban Ancarani
MP 9120 - ME 2632
Podemos tener dolores en la espalda o en la cintura a consecuencia de un mal posicionamiento de la postura corporal mientras trabajamos.
Saber la postura a adoptar mientras realizamos distintas tareas para evitar sobrecargas mecánicas innecesarias y conocer cuáles son las actitudes anormales que favorecen el dolor, es clave para no padecer molestias innecesariamente.
Trabajar de pie
Puede hacerse de un modo que disminuya las fuerzas que debe soportar la columna, lo que permite aliviarle a la columna el esfuerzo, redistribuyéndolo a otras áreas vecinas, con una merma importante en la carga que deba soportar.
Así, en tareas como por ejemplo cocinar, carpintería, herrería y toda actividad que requiera de una postura que lleve un período de tiempo prolongado de pie, serán de gran ayuda dos elementos claves que mermen la sobrecarga en nuestra columna.
Primero: Es sobreelevar el área de actividad laboral. Estas áreas pueden ser los bancos de trabajo o las mesadas, ya que si son bajas, obligan a estar inclinado sobre ellos, y a menor altura de la mesada, mayor es el esfuerzo que deberá soportar la columna, durante todo el tiempo. Elevar dichas áreas, disminuirá la necesidad de trabajar en flexión lo cual mejorara la dinámica esquelética y muscular.
Segundo: el segundo elemento a tener en cuenta cuando trabajamos de pie, y que ayuda enormemente a disipar las tensiones sobre la columna lumbar, es pararse con un pie en desnivel, es decir que se apoya el cuerpo sobre una pierna, manteniendo la otra apoyada sobre un banquito sobreelevado, lo cual, al hacer participar otros sectores cercanos a la columna, mejorará la biomecánica de ésta, disminuyendo sus esfuerzos y minimizando el sufrimiento.
La altura del desnivel donde se coloca el pie en descanso debe ser adecuado para la altura de cada sujeto, debiendo encontrar la que le resulte más cómoda.
Si el tiempo de trabajo es largo se van alternando las piernas en los apoyos.
Utilizar superficies elevadas y el uso de un banquito o desnivel, minimizará enormemente la sobrecarga de columna reduciendo ostensiblemente los episodios de dolor.
Actividades laborales que demanden levantar pesos desde el suelo
Aquí ya se debe ejecutar una flexión de la columna, la cual puede ser leve o pronunciada según flexionemos o no las rodillas y las caderas.
En esta situación lo mejor es utilizar la ayuda de rodillas y caderas flexionándolas, lo que nos da dos ventajas.
La primera ventaja es que utilizamos muchísimo menos la columna para levantar el peso.
La segunda ventaja es que reducimos al máximo la distancia entre el peso a levantar y la columna, lo cual también la beneficiará por menor exigencia de brazo de palanca.
Si el movimiento se realiza adecuadamente, la columna sólo soportará mecánicamente el triple del peso del objeto que se levanta. Pero si utilizamos solamente la columna para levantar el objeto, sin doblar las rodillas ni las caderas, obligándonos a flexionar toda la columna, cuando lo hagamos, el área de sobrecarga de la columna al levantar el peso se multiplica ya no por tres sino por 15 veces el peso a levantar. Por lo tanto, flexionar caderas y rodillas mientras levantamos un peso, también minimizará enormemente las posibilidades de sufrimiento de la columna toda.
